Foto: EFE/José Jácome/archivo

Madrid, 3 oct (EFE).- El ministro ecuatoriano de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración, Ricardo Patiño, dijo hoy que las alianzas de países UNASUR, ALBA y CELAC se configuran como un “espacio de integración” que otorga “importantes expectativas” al futuro de América Latina.

Ricardo Patiño, que inició hoy una visita de dos días a España, pronunció una conferencia en la sede de la Secretaria General Iberoamericana (SEGIB) ante un nutrido público compuesto por representantes de la comunidades académica, política y diplomática, y representantes de la inmigración ecuatoriana en España.

El ministro fue presentado por el jefe de la SEGIB, el uruguayo Enrique Iglesias, quien destacó que el impulso que vive el regionalismo latinoamericano “permite visualizar” la posibilidad de que la región tenga en esta década su “gran oportunidad”.

A su turno, el canciller Patiño se refirió al proceso de cambio experimentado por Ecuador durante los años de Gobierno del presidente, Rafael Correa, y las transformaciones que ha vivido la sociedad de su país de la mano de la reforma de la Constitución.

Para Patiño, el triunfo de la Alianza País (el partido oficialista) fue “trascendental, revolucionario y excepcional” para la historia de Ecuador.

El canciller recordó cómo Correa pidió el voto del electorado con la “promesa cierta de hacer un gobierno de izquierda que haría cambios profundos” y una política internacional soberana, sin bases militares de Estados Unidos y sin “tercerización” (subcontratación laboral) del obrero ecuatoriano.

Dos posiciones políticas soberanas, el cierre de la base militar estadounidense en Manta y el rechazo a los tratados de libre comercio, dijo Patiño, le granjearon al Gobierno el favor del electorado, todo ello “por estricto pragmatismo, más que por razón ideológica”.

El titular ecuatoriano de Exteriores destacó que el Gobierno de Correa y su quehacer tienen hoy por hoy una buena aceptación política después de las décadas de políticas neoliberales, de privatizaciones y liberación de mercados “que tanto daño hicieron al país”.

Patiño recordó cómo el Ejecutivo de Ecuador renegoció la deuda exterior y los contratos con las multinacionales petroleras o reformó el sistema de impuestos a las grandes empresas o familias, “volcando los recursos en la sociedad con el afán de mejorar la vida de los ecuatorianos”.

Para el canciller, el proyecto político ecuatoriano se enmarca en la sociedad del siglo XXI, con una filosofía que propugna un estado de derechos y de justicia que ponga fin a la desigualdad histórica”.

El socialismo ecuatoriano, agregó, quiere sustituir los conceptos mercantilistas de “crecimiento, desarrollo y progreso económico por la necesidad del buen vivir en armonía con uno mismo, con la sociedad y con la naturaleza”.

Con respecto al proceso de integración de Latinoamérica, Patiño afirmó que “una necesidad urgente, un sueño que ha estado matizado por paradas y retrocesos pero que ahora está en un momento en que ha echado a andar muy fuerte”.

“Ojalá en diez años pueda hablarse de la plena consolidación del proceso integrador que le hacia falta a Suramérica”, dijo el ministro Patiño, convencido de que “la mayor concreción” del proceso de producirá en la Cumbre de Caracas al final del año.

La capital de Venezuela acogerá los días 2 y 3 de diciembre la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre desarrollo e integración (CALC) de la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC).

El canciller ecuatoriano destacó la presencia de Guyana y Surinam en ese proceso integrador, en ese “enorme espacio de integración y unión en lo económico, social, político y cultural” que aspira a ser Latinoamérica.

“Un territorio de paz -agregó-, libre de armas de destrucción masiva, que fomenta el dialogo como mecanismo de solución de controversias”.

actualidad » en esta sección

buscador