Foto: Nelson Pulido / Líder / cortesía

El periodista Jován Pulgarín escribió unas sentidas palabras para recordar a quien fuera su amigo por 19 años, el fallecido director del diario deportivo Líder, Antonio Guerra.

“Todos los que te conocimos siempre hablábamos de un “tipo con suerte”. Basta recordar aquel examen, en la universidad, para el cual solo estudiaste tres preguntas y fueron las tres que te hicieron, para comprobarlo. Pero hoy siento que nos equivocamos. Realmente, los que tuvimos suerte fuimos nosotros, los que compartimos contigo, aunque fuese cinco minutos”, dice un extracto de un texto que publica hoy Líder en su sitio web.

Guerra murió junto a su esposa, Adriana Acosta, el pasado 1 de este mes, tras sufrir un accidente de tránsito.

Lea a continuación el texto íntegro que dedica Pulgarín a Guerra:

Llevo horas frente al teclado y mis manos, temblorosas, dudan. Por primera vez en mi vida siento que comprendo aquel verso de Joan Manuel Serrat, porque realmente: “No hago otra cosa que pensar en ti y no se me ocurre nada”. Se supone que debo decirles a los que no te conocieron que eras un gran tipo, trabajador, metódico e inteligente. Que desde que te graduaste soñabas con ser director de un periódico deportivo para ofrecerle al público la opción con la que tú, como fanático, deseabas.

Sí, podría decirles eso, pero sería terriblemente injusto, porque tendría que obviar nuestros 19 años de amistad. Tiempo en el que observé cómo te convertiste en un líder. Pasaste de ser el chico de relleno del grupo de exposición a la cabeza de la propuesta deportiva más innovadora del país. Todo ello con un sentido del humor que ya quisieran tener los candidatos presidenciales.

En esos 19 años, entre amores que nacieron, se perdieron y volvieron a nacer, hijos y tertulias etílicas, siempre estuvo presente el deporte. Primero como una revista que nunca llegó a publicarse, luego en un programa de radio que se quedó en un demo, y posteriormente en un periódico que tampoco fue a la imprenta. Al final, cuando desistimos y nuestras vidas iban por otras colinas, apareció Líder para juntarnos.

Todos los que te conocimos siempre hablábamos de un “tipo con suerte”. Basta recordar aquel examen, en la universidad, para el cual solo estudiaste tres preguntas y fueron las tres que te hicieron, para comprobarlo. Pero hoy siento que nos equivocamos. Realmente, los que tuvimos suerte fuimos nosotros, los que compartimos contigo, aunque fuese cinco minutos.

Tienes un gusto musical terrible, pero cuando “te presenté” a Marvin Gaye, te enamoraste inmediatamente de “Ain’t no mountain high enough”. No me sorprendió. Esa canción resume tu filosofía de vida. Siempre nos dijiste, a tus amigos, compañeros de trabajo y conocidos, que nunca había que rendirse. Entonces permíteme parafrasearla para terminar estas líneas, no “encochinar” el periódico y que puedan hacer “¡La tapaaa!”: “Porque no hay montaña tan alta, ni valle tan profundo, ni río tan ancho, que me mantenga alejado de ti”.

Sus mejores frases

“La guardia ayer fue un deslave”
Era el término con el que definía una jornada desastrosa en la Redacción.

“Eso llega hasta Chachopo”
Con Chachopo se refería a cualquier poblado lejano o lugar poco conocido.

“Ni en Nintendo”
Lo usaba para hablar de cosas imposibles, que solo ocurren en videojuegos.

“Este es el ‘Atrévete a soñar’”
Usado para las cosas que le gustaría que sucedieran, pero que eran muy difíciles.

“El Almirante García”
Deidad que traspasó las líneas de cal y en su vida formaba parte de la Santísima Trinidad.

“Ahí no hay tutía”
Háblese de algo que era lógico, de cajón.

¡TAPA, TAPA, TAPAAAAA!
Con este grito “azotaba” a la Redacción a golpe
de 6:00 pm para la reunión de cierre del periódico.

“Ponerse los patines”
Frase para instar a los redactores a apurarse. Una variante: mover las teclas.

“Prender la moto”
Cuando estás a punto de decir una barrabasada y no puedes parar.

EL ÚLTIMO ADIÓS
Antonio Guerra y Adriana Acosta ya no están entre nosotros. Un accidente automovilístico los apartó de nuestras vidas. Queremos agradecer a todos quienes nos ayudaron en este momento tan triste, en especial a Carlos Amaya, quien los auxilió en la hora final. Para quienes quieran acompañarnos, pueden ir hoy desde las 7:00 pm al Cementerio del Este, capilla 6. Paz a sus almas.

Tomado de Líder

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