Foto: EFE/ARCHIVO PARTICULAR/CANAL ET

BOGOTÁ, 10 octubre 2011 (AFP) - La familia de la niña de diez años cuyo secuestro el 29 de septiembre generó una ola de indignación en Colombia lanzó este lunes un llamado desesperado a sus captores para que la liberen y confesó no tener ninguna claridad sobre la identidad de estos.

“Ya, después de doce días, es una niña de diez años, en estos momentos debe estar desesperada”, declaró su padre, Jorge Enrique Muñoz, alcalde de la localidad de Fortul (departamento de Arauca, noreste) durante una entrevista concedida a varios medios colombianos.

El secuestro de Nohora Valentina Muñoz, arrebatada a su madre cuando la llevaba al colegio, generó en Colombia y en el exterior una gran indignación y múltiples llamados a su liberación, inclusive del presidente colombiano, Juan Manuel Santos.

“Tenemos una incertidumbre total. No hay claridad real sobre quiénes son los autores de este secuestro y cuáles son las exigencias que tienen”, dijo Muñoz.

Sin embargo, doce días después, no se sabe nada sobre su paradero ni la identidad de sus captores.

En un comunicado divulgado el sábado, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), activa como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) en la región del secuestro, negó su implicación y acusó a las Farc de ser las responsables.

“Por eso pedimos que se pronuncien aquellas personas que secuestraron a nuestra hija”, clamó.

Según Pilar Gutiérrez, madre de la niña, dos hombres armados la abordaron a en la mañana del 29, cuando llevaba a su hija al colegio en una moto.

Ambas fueron forzadas a abordar el vehículo de los captores y, a los diez minutos, en una carretera a las afueras de Fortul, obligaron a la madre a bajarse.

“Cuando me bajan, eso fue cuestión prácticamente de segundos, no me permiten ni verle el rostro, simplemente escuche dos gritos: ‘Mamá, mamá’, nada más. Ese momento fue desgarrador. Sentía que me iba a morir”, contó la mujer.

“La estamos esperando con muchísimo amor, muchas sorpresas. Que tenga mucha fe, mucha paciencia, que ore mucho”, agregó la madre, mientras su hermana, Angie, le pidió que tuviera “muchísima fuerza”.

“Ellos tienen que ser responsables”, dijo el padre, quien manifestó que “ya es el momento de que enmienden este error” y pidió que “esto que ha ocurrido no le vuelva a ocurrir a ningún niño”.

actualidad » en esta sección

buscador