BUENOS AIRES, 10 octubre 2011 (AFP) - Un cura de la Iglesia católica, el culto mayoritario de Argentina, fue denunciado por realizar comentarios antisemitas durante una misa en la ciudad de Concordia, 450 km al norte de Buenos Aires, anunciaron las autoridades del distrito.

El secretario de Derechos Humanos de Concordia, Rubén Bonelli, dijo que durante un sermón el sacerdote Oscar Bell afirmó que “los judíos son tan mentirosos que tienen el alma podrida hasta los huesos”, al citar la denuncia de una vecina que asistió al oficio religioso.

“El sacerdote, en su doble condición de religioso y pastor, ha incurrido en actitudes que contrarían el interés público y la tutela de los derechos humanos, al discriminar por razones raciales o culturales”, dijo la denunciante, Rita Arcusín, de origen judío, quien asistió a la misa para acompañar a una amiga.

En Concordia, la segunda ciudad de la provincia de Entre Ríos y limítrofe con Uruguay, donde radica una importante colectividad judía, en las últimas semanas han aparecido leyendas antisemitas y grafitis de cruces esvásticas en muros de la localidad de 150.000 habitantes.

Una reciente encuesta sobre antisemitismo en el país sudamericano arrojó que 30% de los argentinos rechaza vivir en un barrio con gran presencia de judíos y para el 23%”son responsables de la muerte de Cristo”, entre otros temas del sondeo realizado a 1.150 personas.

En Argentina vive la mayor colectividad judía de América Latina, integrada por unas 300.000 personas.

La nación sudamericana fue escenario de un atentado contra la embajada de Israel en 1992 que dejó 29 muertos y 200 heridos y dos años después un ataque terrorista destruyó la sede de la mutual judía AMIA, con un saldo de 85 muertos y unos 300 heridos.

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