Atenas, 13 oct (dpa) - Atenas se ve invadida por montañas de basuras después de más de una semana de huelgas de los servicios de limpieza, una situación que las autoridades sanitarias calificaron hoy de “bomba” para la salud de la población.

El gobierno del primer ministro griego, Georgios Papandreu, no descarta obligar a trabajar a los empleados del servicio de recogida de basuras, mientras en la capital y municipios aledaños se amontonan ya según estimaciones oficiales más de 7.000 toneladas de basura.

En tanto, las huelgas alcanzaron ya incluso a la Acrópolis. Los trabajadores del Ministerio de Cultura negaron hoy a los turistas el acceso al principal emblema de Atenas.

Además, los conductores de autobuses, tranvías y metros iniciaron una huelga de 48 horas que llevó a miles de personas a llegar tarde al trabajo. Las huelgas en diversos sectores de actividad continuarán también la próxima semana en protesta contra los despidos y reducciones de sueldos en los servicios públicos en medio de la crisis de deuda vivida en Grecia.

“No puede ser verdad. Hemos venido desde Argentina y sólo podemos ver la Acrópolis de lejos”, declaró a la televisión griega un turista que, como el resto de pasajeros de su crucero, tuvo que regresar a la embarcación sin visitar la principal atracción de Atenas.

Según el sindicato de arqueólogos y trabajadores de museos, la Acrópolis abrirá sus puertas de nuevo mañana viernes, día en el que pretenden declararse en huelga también los taxistas. Mientras tanto, todos los museos del país se mantuvieron hoy cerrados por segundo día consecutivo.

Miembros del sindicato de electricidad bloquearon hoy el acceso a una sucursal que emite las facturas de consumo. Con ello, pretendían evitar que el gobierno recaude un nuevo impuesto sobre bienes inmobiliarios que será cobrado a través de las facturas de la empresa eléctrica estatal DEI.

Las protestas también tuvieron repercusiones en los medios de comunicación. La radio-televisión estatal ERT no emitió noticias, en vista de que los periodistas se declararon en huelga para protestar contra el cierre del primer canal de la televisión griega ET1.

En los aeropuertos se produjeron de nuevo retrasos ya que los controladores sólo cumplen servicios mínimos.

También los trabajadores del mar quieren realizar a partir del lunes una huelga de al menos 72 horas. Se prevé que el transporte de personas por mar quede paralizado.

Para la semana pasada, los funcionarios de la autoridad tributaria y de aduanas pretenden llevar a cabo una huelga de cuatro días, en lo que muchos medios griegos califican ya de “tormenta de huelgas”.

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