Foto: HO / ANATOLIAN NEWS AGENCY / AFP

ANKARA, 19 octubre 2011 (AFP) - Los rebeldes kurdos mataron a veintiséis soldados turcos en una serie de ataques en las inmediaciones de la frontera iraquí, y el ejército de Ankara entró en territorio iraquí para perseguir a los atacantes hasta sus bases de retaguardia.

Los ataques simultáneos de varios grupos armados del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) tuvieron lugar en ocho puntos de las localidades de Cukurca y Yüksekova, en la provincia de Hakkari, donde se sitúan varios puestos fronterizos de la gendarmería turca, según una fuente de la seguridad local.

Los combates se prolongaron durante varias horas en la zona, donde, según las cadenas de televisión, el ejército efectuó operaciones terrestres y aéreas de envergadura para perseguir a los atacantes.

Las unidades, del nivel de un batallón, efectuaban operaciones contra los combatientes kurdos que se replegaban hacia sus bases, según la agencia Firatnews, bien informada sobre las operaciones del PKK.

En el ejército turco un batallón comprende entre 600 y 1.000 soldados.

Un portavoz del PKK en Irak, Dozdar Hammo, declaró a la AFP que “unidades terrestres turcas tratan de pasar la frontera” en la región de Hakkari.

El coronel Hussein Tamer, jefe de la protección fronteriza iraquí en la provincia de Dohuk, afirmó no disponer de ninguna información sobre la entrada de soldados turcos a territorio iraquí.

De su lado, la aviación turca bombardeó a los rebeldes en el norte de Irak, sobre todo en la región de Qandil, principal base de retaguardia del PKK, según fuentes de la seguridad.

En lo inmediato no fue posible contactar al estado mayor turco para comentar estas informaciones.

Según los observadores, para el ejército turco, se trata del segundo balance más importante de víctimas desde que en 1984 el PKK inició su combate por la independencia de la parte kurda (este y sureste) de Turquía.

En 1993, los rebeldes mataron a 33 soldados desarmados en el momento en que se trasladaban de un punto a otro.

El primer ministro Recep Tayyip Erdogan anuló una visita de tres días a Kazajastán que debía comenzar este miércoles y se reunió con sus consejeros, con varios ministros y con el jefe de los servicios secretos (MIT).

De su lado, el ministro de Relaciones Exteriores Ahmet Davutoglu anuló una visita prevista a Serbia.

El jefe del estado mayor, general Necdet Ozel, y otros comandantes militares se trasladaron a la zona para hacer un balance de la situación, declaró en Ankara el presidente Abdulá Gül.

“Vamos a luchar hasta el último contra el terrorismo”, dijo, destacando que Turquía estaba “decidida” a acabar con el PKK, movimiento que lucha por la defensa de los derechos de 15 millones de kurdos de Turquía, pero que es calificado de terrorista por un buen número de países.

“Nuestra venganza será terrible, vamos a responder a esa gente que nos hace sufrir”
, agregó.

Después de un periodo de calma, el PKK intensificó últimamente sus ataques. Turquía amenazó con intervenir militarmente contra los refugios de este movimiento situados en el Kurdistán iraquí, en el norte de Irak.

La aviación turca bombardea regularmente los escondites del PKK en las montañas iraquíes
y el Parlamento turco acaba de renovar su autorización al gobierno para efectuar operaciones todo orden en Irak contra los rebeldes.

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