Foto: AFP PHOTO/HO-SANA

AMAN, oct 19 (Reuters) – Decenas de miles de sirios marcharon en apoyo al presidente Bashar al-Assad en la norteña ciudad de Aleppo el miércoles, mientras que en el sur del país sus tropas continuaron con una ofensiva para aplastar el levantamiento de siete meses en contra de su Gobierno.

La marcha organizada por el Estado en el centro comercial de Aleppo se produjo una semana después de un acto similar en la capital Damasco, lo que demuestra que las autoridades aún pueden convocar un apoyo masivo en las dos principales ciudades, pese a las oleadas de descontento en toda la nación.

“Te amamos”, cantaron los manifestantes,
con carteles de Assad y flameando las banderas de Siria, Rusia y China, en agradecimiento al veto de Moscú y Pekín a la resolución borrador de Naciones Unidas que hubiera impuesto sanciones a Damasco.

Enormes banderas decoraban los edificios alrededor de la plaza donde los participantes se reunieron para escuchar canciones nacionalistas y discursos de apoyo a Assad, que ha desafiado los pedidos de Estados Unidos y Europa para que renuncie.

Los residentes dijeron que las escuelas cerraron para favorecer la concurrencia a la marcha.

En la ciudad central de Homs, donde los vecinos dicen que hombres armados y desertores del Ejército han luchado contra las fuerzas del Gobierno, activistas indicaron que seis personas murieron en manos de la milicia “shabbiha” de Assad en el distrito de Naziheen.

Esas muertes llevaron a al menos 38 el número de víctimas en una ofensiva de tres días en Homs, una ciudad de un millón de habitantes que ha registrado varias protestas contra el Gobierno.

Cerca de la frontera con Líbano, activistas dijeron que dos personas murieron en la localidad de Nazariya. La restricción a los medios extranjeros en Siria dificulta la verificación de los reportes.

El opositor Consejo Nacional, que prometió buscar protección internacional para detener las muertes civiles y pidió que el levantamiento siga siendo pacífico, fue reconocido por el Gobierno interino libio como la autoridad legítima del país.

Diplomáticos y analistas creen que las medidas de Assad, de la secta minoritaria alauita, para aplastar el movimiento de protesta inspirado en la primavera árabe que derrocó a los líderes de Túnez, Egipto y Libia, han fomentado las deserciones en el Ejército.

Varios oficiales anunciaron recientemente que dejaban sus puestos, pero la mayoría de las deserciones se dieron entre los soldados suníes de menor rango. Las cúpulas del Ejército están formadas por miembros de la comunidad alauita.

Veinte soldados que abandonaron sus puestos cerca de la ciudad de Hirak, a 80 kilómetros al sur de Damasco, chocaron con las tropas del Ejército luego de la muerte de tres manifestantes que protestaban por el arresto de un popular clérigo, dijeron activistas.

Un residente de Hirak indicó que los choques, que estallaron el martes tarde, continuaban el miércoles y que las tropas bloquearon el cementerio de la ciudad para evitar el entierro de los manifestantes muertos.

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