Foto: EFE / David Fernández

Santo Cristo de La Grita (Venezuela), 20 oct (EFE).- El presidente venezolano, Hugo Chávez, convirtió hoy su regreso a Venezuela en un acto religioso con una ceremonia ante el Santo Cristo de La Grita, un recorrido multitudinario y agradecimientos a Jesucristo por su recuperación cuatro meses después de su operación.

Vestido en uniforme militar, Chávez regresó hoy a Venezuela tras pasar cuatro días en Cuba, donde se sometió a nuevos análisis para conocer la evolución de su salud tras la operación a la que fue sometido en junio pasado para extraerle un tumor canceroso.

“Vine a presentarme al jefe, al comandante de los comandantes, Cristo redentor, yo cristiano, cada día más cristiano, cada día más amante de Cristo”

El presidente venezolano decidió volver a su país a través de La Fría, una localidad en el estado Táchira, fronterizo con Colombia, desde donde se desplazó al santuario del Santo Cristo de La Grita para cumplir una promesa, según dijo, después de dar por superada la primera etapa de su proceso de recuperación.

“Vine a presentarme al jefe, al comandante de los comandantes, Cristo redentor, yo cristiano, cada día más cristiano, cada día más amante de Cristo“, indicó Chávez a su llegada.

El presidente hizo alusiones a Jesucristo durante la jornada para defender el socialismo, convirtiendo una vez más al hijo de José y María en profeta de esta concepción económica, parafrasearlo para atacar a la oposición y agradecerle las buenas noticias que han dejado los últimos exámenes practicados en la isla.

“No existe ninguna actividad celular anormal”, indicó Chávez, al asegurar que los análisis realizados en Cuba, entre ellos una tomografía axial computarizada con contrastes y una resonancia magnética, “permitieron verificar científicamente que no hay células malignas activas” en su cuerpo, según señaló.

“Estoy libre de enfermedad. Sin embargo, habrá que seguir monitoreando cada cuatro meses para verificar el buen ritmo y la buena evolución de lo que fue una enfermedad y lo que seguimos tratando”, dijo en el día en que se cumplieron cuatro meses de su operación para extraerle un tumor canceroso.

El presidente destacó que “ha concluido una etapa vital en el tratamiento de la enfermedad”, con una estrategia combinada entre la cirugía y la quimioterapia, y que, afirmó, “concluyó de manera exitosa”.

Después de comentar sobre su salud, recurrió a las palabras de Jesucristo para entrar en la arena política local y cargar contra la oposición, descartando las posibilidades de triunfo de esta en las elecciones presidenciales del 7 de octubre de 2012.

“Voy a parafrasear a Cristo, mi señor, más fácil será que un burro pase por el ojo de una aguja a que esta oposición le gane a Chávez unas elecciones”

“Más fácil será, voy a parafrasear a Cristo, mi señor (…) más fácil será que un burro pase por el ojo de una aguja a que esta oposición le gane a Chávez unas elecciones”, dijo.

Posteriormente el presidente se desplazó en un vehículo por un recorrido de alrededor de 80 kilómetros que transitó saludando a la gente que salía a su paso.

La llegada, desplazamiento y posterior ceremonia religiosa en el santuario fue difundida con varias cadenas de televisión -obligatorias para todos los canales- que interrumpieron incluso la presentación del proyecto de presupuesto para 2012 que hizo hoy el ministro de Finanzas, Jorge Giordani, en la Asamblea Nacional.

En un baño de multitudes, Chávez llegó a la iglesia, donde fue recibido por una orquesta, para posteriormente participar en la ceremonia, oficiada por monseñor Mario Moronta, obispo de San Cristobal (capital de Táchira).

El prelado oró por la salud del presidente, que durante unos instantes se apostó frente al santo para rezar en silencio ante la mirada de los asistentes, entre ellos gran parte de su Gabinete de Gobierno.

Moronta también tuvo palabras de agradecimiento al Gobierno por la inversión que está haciendo para la construcción de un nuevo santuario para el Cristo.

A la salida del templo, entre pancartas de “Pa’lante Comandante”, “Viviremos y venceremos” y “Gracias Jesucristo”, el presidente quiso “agradecer infinitamente” la presencia de todos los asistentes.

“Quise venir a La Grita para pagar una promesa ante el santo Cristo agradecido como estoy y agradecidos como estamos por la recuperación de mi salud, que estaba bastante amenazada“, señaló.

Rodeado por cientos de seguidores, Chávez dijo que le había pedido al Cristo por la vida de todos y por la suya propia.

“¡Que viva la revolución!, ¡que viva el socialismo!, ¡que viva el cristianismo!, ¡que viva el Santo Cristo! y también, hay que decir, ¡que viva Chávez!“, gritó el presidente al concluir su alocución.

Foto: EFE / David Fernández

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