Noticias24.-
El New York Times publica este lunes un trabajo de su corresponsal Simón Romero, quien se entrevistó con los miembros del Colectivo Alexis Vive, en el que valora su posible transformación en milicias armadas.

Tras las bandanas del Ché, la sombra de una potencial milicia
Por Simón Romero para The New York Times
Versión en castellano de Noticias24

Quienes visitan al Colectivo Alexis Vive, uno de los grupos pro-Chávez más radicales que pulula en los cerros del oeste de esta ciudad, pueden ver al aproximarse, cómo hablan las paredes. El cuartel general del grupo se encuentra justo después de pasar los murales que muestran a Jesucristo con un rifle de asalto, mientras el Ché aspira un habano.

El colectivo, integrado principalmente por estudiantes universitarios en sus veintes, tomó notoriedad en Venezuela hace pocas semanas, cuando algunos de sus miembros vandalizaron la sede de Globovisión, el único canal de televisión opositor que queda en Venezuela, en medio de un debate intenso sobre la libertad de expresión.

“Somos marxistas-leninistas”, dice casualmente Robert Longa – de 30 años-, principal vocero del grupo, como si el muro de Berlín jamás hubiera sido derribado. “Los contrarrevolucionarios de Globovisión rayaron con grafitis la conciencia del pueblo venezolano. Nosotros sentimos que teníamos que reaccionar contra ellos”.

Según Alejandro Velasco, historiador del Hampshire College en Massachussets y especialista en los movimientos izquierdista venezolanos, el “Colectivo” es uno de los más prominentes entre más de 40 grupos, muchos de ellos armados y organizados alrededor de varias escuelas de pensamiento izquierdista que funcionan en el 23 de enero – un enorme complejo habitacional rodeado de ranchos improvisados.

Los deteriorados bloques rectangulares de apartamentos, un proyecto inspirado en la obra de Le Corbusier y llevado a cabo en los años 50, han sido por largo tiempo un caldo de cultivo de la subversión, y hoy se les considera uno de los principales bastiones del apoyo al Presidente Hugo Chávez.

Los cuerpos policiales dejaron de clasificar a los grupos izquierdistas armados del 23 de Enero como “criminales” cuando Chávez fue electo presidente en 1998, principalmente por su simpatía ideológica. Pero estas organizaciones ahora son enormemente apoyadas por el establishment político de inspiración socialista.

Los críticos de Chávez dicen que éste ha permitido que estos grupos operen libremente (ninguno de los miembros de Alexis Vive fue arrestado por el asalto a la cadena televisiva, por ejemplo). Y eso ha llevado a la preocupación de que el Presidente esté creando un sistema de apoyo paramilitar para su gobierno, en caso de crisis.

“Estos grupos son exhortados [ por el gobierno ], no sólo tolerados”, dice Alberto Garrido, analista político. “Los estrategas militares creen que la confrontación con los EEUU es inevitable, durante la cual ellos imaginan una fusión entre las Fuerzas Armadas y las milicias civiles similares a lo que vemos en Irak”.

A pesar del deterioro de las relaciones políticas, los funcionarios de los EEUU han dicho repetidas veces que no planean tomar acciones militares contra Venezuela. A pesar de ello, tras el apoyo indirecto que otorgó el gobierno de Bush a un golpe que temporalmente defenestró a Chávez en 2002, el Presidente afirma frecuentemente que Washington procura desestabilizar su gobierno.

Chávez ha insistido, por ejemplo, en que los EEUU están detrás de las enormes protestas estudiantiles que han convulsionado el país en las últimas semanas, tras la impopular decisión del Presidente de sacar del aire a RCTV, la más grande estación privada de TV ferozmente crítica de su gobierno.

Alexis Vive, que apoya abiertamente el discurso del presidente que ha hecho temblar a los ciudadanos más afortunados en Venezuela, contrasta fuertemente con el movimiento de protesta – mayoritariamente de clase media – y se asemeja a la resistente base de apoyo de Chávez, a pesar de que sus porcentajes de aprobación han declinado, en parte, como resultado de su decisión acerca de RCTV.

En la víspera de las últimas emisiones de RCTV, el pasado mes de mayo, algunos miembros del Colectivo - montados en motocicletas y usando bandanas para enmascarar sus identidades – pintaron las paredes de Globovisión con consignas que acusaban a la televisora de servir a los intereses de los EEUU y a los de la élite adinerada de Venezuela.

Poco después, Chávez amenazó a Globovisión con acciones legales, afirmando que unas imágenes difundidas por la estación contenían mensajes subliminales con la intención de provocar un intento de asesinarle.

El Colectivo también dañó el exterior de la sede de Fedecámaras, la más grande federación empresarial del país, afirmando que ésta conspiraba para crear el desabastecimiento de alimentos básicos que azota a muchas regiones de Venezuela.

En una entrevista en su sede, donde el Colectivo ha instalado lo que ellos llaman “una sala situacional” para monitorear las emisiones de noticias de las cinco principales cadenas televisivas de Venezuela, los líderes de la organización afirmaron que se preparaba una campaña de desinformación en su contra.

Los miembros de Alexis Vive dijeron que los reportes noticiosos que los responsabilizaron de la detonación de un pequeño artefacto explosivo en la Universidad Central de Venezuela eran infundados. El conflicto armado, dijeron, sería empleado únicamente cuando las demás opciones hubieran sido agotadas.

“Los medios burgueses muestran una imagen errónea de nosotros, como de delincuentes” dijo Fausto Castillo, quien describe al 23 de Enero como un teatro de actividad insurgente. “Simplemente respondemos a elementos reaccionarios, como si esto fuera Belfast, Gaza o El Chorrillo“, refiriéndose a un área de Panamá que vivió un fuerte conflicto durante la invasión norteamericana de 1989.

Los líderes del Colectivo no portaron ningún tipo de armamento durante una reciente entrevista, aunque otros visitantes a sus instalaciones en un edificio propiedad del Estado dicen que están bien armados, y fotografías de algunos miembros del Colectivo disparando armas de fuego en los predios del 23 de Enero han circulado en la web.

En un país donde la iconografía izquierdista revolucionaria en vallas y en la TV del Estado es común hasta el punto de volverse banal, el grupo – que dice tener 100 miembros – encaja perfectamente.

Dicen no ser “radicales chic”, pero todos usan bandanas decoradas con imágenes del Ché y los colores de la bandera de Venezuela. Dicen tener células en otra ciudades, incluyendo Puerto La Cruz y Valencia. Formado en 2005, “Alexis Vive” fue bautizado en honor de Alexis González, que falleció en el caos generado durante el golpe de 2002 y es considerado un mártir. El Colectivo requiere a quienes desean ingresar el estudio de textos de Lenin, Mao y Ho Chi Minh.

Una organización más antigua, los Tupamaros - bautizada como el movimiento uruguayo de guerrilla urbana – ha sido por largo tiempo el grupo más prominente del 23 de Enero. Los Tumaparos han tenido incluso su propio partido político, que fue disuelto este año para integrarse al Partido Socialista de Chávez.

Junto al Grupo Piedrita, una organización que se cree tiene nexos cercanos con el ejército venezolano, Alexis Vive es uno de los grupos más jóvenes que se han conformado y está entre los más radicales en su ideología pro-Comunista.

Velasco, el historiador, dice que los grupos han visto a Chávez como “una herramienta para lograr sus metas estratégicas” de transformarse en una sociedad socialista. “Se ven a sí mismos, primero como Revolucionarios, y después como chavistas”, afirmó.

Sin embargo, los líderes de Alexis Vive dicen admirar a Chávez por su capacidad de liderar una amplia transformación de la sociedad venezolano, y dejaron muy claro cuál sería su reacción si emergiera, dentro o fuera del país, una resistencia más aguda al Presidente.

“No somos la policía o la Guardia Nacional, pero si hay un golpe o un intento de asesinar al Comandante, iremos a las calles a defender la revolución”, dijo un miembro de 25 años que usa el pseudónimo de Américo Gallego, usando el título militar que los partidarios más ardientes suelen emplear para referirse al Presidente. “Si Chávez quiere que actuemos, actuaremos”.

[ Via NYT ]

actualidad » en esta sección

buscador