Zelaya denuncia que querían asesinarlo y hoy la ‘batalla’ será en Washington

El depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya se encuentra este martes en Washington con la secretaria de Estado Hillary Clinton, para recabar su apoyo y el de otros funcionarios de la administración de Barack Obama, mientras el gobierno de facto da señales de apertura al diálogo con la comunidad internacional.
Foto: AFP PHOTO/MAYERLING GARCIA
Zelaya va a pedir a la jefa de la diplomacia estadounidense que presione para el cumplimiento de las resoluciones de la ONU y de la Organización de Estados Americanos (OEA), que reclaman la “inmediata e incondicional” restitución a su cargo, informó el mandatario previo a su partida.
Durante una rueda de prensa en Managua, Zelaya instó a sus compatriotas a desobedecer al “gobierno usurpador que toma el poder por la fuerza y por las armas” en Tegucigalpa, y porque “todos los actos son nulos y constituyen delito de traición” a la patria.
Después del cinematográfico intento de aterrizar el domingo en Tegucigalpa, frustrado por el ejército, el presidente depuesto ha asegurado que volverá a tratar de hacerlo.
“En eso no debe haber duda. Ahora que no les voy a decir cómo, porque entonces se preparan, pero me pueden esperar en cualquier municipio o en cualquier departamento”, advirtió en Managua.
Pero en declaraciones formuladas a la cadena de televisión CNN, Zelaya precisó que el regreso sería “en las próximas horas”.
El aeropuerto de Toncontin en Tegucigalpa debía permanecer inhabilitado por tercer día a los vuelos internacionales, ya que las autoridades atravesaron un viejo avión en la pista para impedir cualquier aterrizaje.
Ante el aislamiento y las condenas unánimes del exterior, entre ellas la ONU y la OEA, así como de Estados Unidos, las autoridades de facto hondureñas empezaban a dar pequeñas muestras de querer buscar una apertura con la comunidad internacional.
El presidente nombrado por el Congreso, Roberto Micheletti, declaró en cadena nacional que su gobierno apoya “el intento de la secretaria Clinton para avanzar el diálogo en esta situación” tras conocer que Zelaya se iba a entrevistar con ella.
“Nuestro gobierno continúa su trabajo con la comunidad internacional” para que ésta “reconozca que ninguna persona, ni siquiera nuestro presidente, está encima de la ley”, agregó.
Las autoridades surgidas del golpe del 28 de junio siguen insistiendo en que a Zelaya se le depuso por su historial delictivo. La Fiscalía lo acusa de 18 delitos.
El gobierno de Micheletti envió también el lunes una comisión a Washington para entrevistarse con líderes políticos. Su propósito es hablar con líderes de los partidos Demócrata y Republicano para señalar que no hubo un golpe de Estado sino una sucesión conforme a la Constitución.
Cada vez son más insistentes las voces que piden una mediación de Estados Unidos o de la OEA con ayuda de países neutros en el conflicto, como Brasil o México, para tratar de sentar a la mesa a las dos partes del conflicto y buscar una solución a esta crisis, que pasaría por un “pacto de garantías constitucionales”. Panamá también se ha propuesto para ayudar.
El mismo exigiría la reintegración de Zelaya en el poder “al menos desde el punto de vista formal”, dijo Francisco Rojas, secretario general de la Facultad Lationamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), a la AFP.
Para este martes hay previstas dos manifestaciones, una a favor de Zelaya y otra de Micheletti, mientras Tegucigalpa recupera la tranquilidad que había perdido en los últimos días pese a que todavía rige el toque de queda por la noche.
DENUNCIO QUE QUERIAN ASESINARLO
Zelaya señaló también que el grupo militar que ordenó el golpe de Estado de hace dos semanas, dio instrucciones precisas para asesinarlo.
Zelaya informó de que el jefe del Ejército, el general Romero Vásquez Velásquez, implicado en el golpe militar, le confesó que el grupo que tomó el poder en Honduras quería “eliminarlo”, pero el militar decidió a última hora enviarle al extranjero, en concreto a Costa Rica, para evitar que esto sucediera.
En rueda de prensa desde Nicaragua, el depuesto mandatario explicó que el general le manifestó su amistad, y que supuestamente sigue considerándolo como su comandante en Jefe, “pero las presiones y circunstancias del poderoso grupo que acompaña al presidente interino Roberto Micheletti no le permitieron otra salida”.
“Usted nos tiene que agradecer presidente, algún día lo va a entender (. . . ) este grupo que lo adversa querían que usted fuera eliminado”, dijo Zelaya parafraseando al general Vázquez Velásquez y en declaraciones recogidas por la cadena Venezolana de Televisión.
La conversación entre Zelaya y el jefe del Ejército se produjo un día después del secuestro, y aunque en un principio no creyó las palabras del general, posteriormente se fió de sus comentarios.
Con información de AFP, Efe y AP
