Tres copas estrelladas contra la pared y un violento arrebato de ira habría sido el resultado del escandaloso caso de la valija con los 800 mil dólares en Cristina Kirchner, en una reunión con su marido, el presidente Néstor Kirchner, y algunos funcionarios. Cristina se negó además a acompañar a su esposo a Bolivia.

OPI Santa Cruz revela que en el encuentro de alto voltaje, la candidata presidencial del oficialismo tuvo que ser calmada por varios de los presentes, en una explosión de su ya reconocido temperamento. El dato más curioso que agrega el sitio de noticias patagónico, es que el eje central del enojo no fue sólo el affaire de la valija millonaria, sino la presencia en el vuelo de la “extraña mujer“.

Ella es Victoria Bereziuk, vinculada al área de Relaciones Públicas de la Presidencia, y señalada como “muy cercana” al primer mandatario. Esto ya había sido adelantado por La Política Online el miércoles tomado del sitio Urgente24, quien nombraba a esta empleada –que algunos citan como secretaria de Carlos Uberti, el desplazado ex titular del OCCOVI, y otros como mano derecha de Exequiel Espinoza, titular de Enarsa- de estrechísima relación con el Kirchner.

La violenta reacción, además, apuntó contra el ministro de Planificación Julio De Vido. En esa reunión, donde se trataban los pasos a seguir por el gobierno en el escándalo, también habría participado el ministro, siendo víctima de serias acusaciones de la primera dama.

Esto fue anunciado por varios medios tomado de un dato surgido de la agencia DyN. Según la agencia, la candidata presidencial habría recriminado severamente al titular de Planificación por la desprolijidad con que se manejó todo el caso por parte de funcionarios de la cartera a su cargo, lo cual seguramente le preocupe teniendo en cuenta que un escándalo de esta magnitud perjudica notablemente su carrera hacia la presidencia.

Para colmo de males, hoy Kirchner y Cristina debieron encabezar en el Salón Sur de la Rosada la apertura de sobres para la Autovía Ruta 201, entre la ruta provincial 4 y la calle General Hornos en el partido de 3 de febrero, licitación que preparó el OCCOVI, el organismo que presidió Uberti hasta hace unas horas.

La primera dama se sentó junto a De Vido, pero no cruzaron ni una sola palabra a lo largo de todo el acto ni se miraron en ningún momento, según la versión de algunos de los asistentes. Además, no Kirchner ni De Vido, el otro orador del evento, hizo mención alguna a la salida de Uberti.

Vía Total News

Según el diario ABC de Madrid, además:

La reunión se celebró en un clima de tensión marcado por ese escándalo que forzó a Kirchner a pedir la dimisión de uno de los «pasajeros» del avión que hizo de correo del dinero. Pero también caldeó el ambiente la sonada ausencia de Cristina Fernández. La primera dama argentina y candidata a la Presidencia en las elecciones de octubre, se negó a acompañar a su marido.

La decisión de la senadora -según Radio Continental, estrelló dos ceniceros de la rabia- se atribuye a su irritación por este caso de corrupción que, sumado a los anteriores, podría provocar algún tropiezo en su carrera a la sucesión en el Gobierno. En el último mes, la ministra de Economía, Felisa Miceli, tuvo que dimitir después de que se descubriera una bolsa con miles de dólares en el armarito del cuarto de baño de su despacho oficial. A su vez, la ministra de Defensa, Nilda Garré, está imputada en un caso de contrabando de armas y la responsable del área de Medio Ambiente, Romina Picolotti, afronta denuncias por malversación.

La reunión se celebró en un clima de tensión marcado por ese escándalo que forzó a Kirchner a pedir la dimisión de uno de los «pasajeros» del avión que hizo de correo del dinero. Pero también caldeó el ambiente la sonada ausencia de Cristina Fernández. La primera dama argentina y candidata a la Presidencia en las elecciones de octubre, se negó a acompañar a su marido.

La decisión de la senadora -según Radio Continental, estrelló dos ceniceros de la rabia- se atribuye a su irritación por este caso de corrupción que, sumado a los anteriores, podría provocar algún tropiezo en su carrera a la sucesión en el Gobierno. En el último mes, la ministra de Economía, Felisa Miceli, tuvo que dimitir después de que se descubriera una bolsa con miles de dólares en el armarito del cuarto de baño de su despacho oficial. A su vez, la ministra de Defensa, Nilda Garré, está imputada en un caso de contrabando de armas y la responsable del área de Medio Ambiente, Romina Picolotti, afronta denuncias por malversación.
En este contexto, Guido Alejandro Antonini, el «hombre del maletín» que asumió la propiedad de la «valija», aseguraba ayer al diario «La Nación» que «quiero explicarlo todo», cuando se den las condiciones.

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