Irlanda construirá un monumento conmemorativo de los niños que fueron víctimas de golpes y abusos sexuales, revelados por investigaciones que denunciaron varias décadas de malos tratos en instituciones administradas por órdenes religiosas católicas.

El ministro irlandés de la Infancia, Barry Andrews, afirmó que esta iniciativa es la consecuencia de un importante informe publicado en mayo pasado, que reveló numerosos abusos sexuales, físicos y emocionales en escuelas católicas, orfanatos y otras instituciones desde los años 1930.

Los descubrimientos de dicho informe causaron “traumas, dolor, indignación y horror” en este país predominantemente católico, al poner en evidencia los errores del Estado, de las órdenes religiosas y de la sociedad en general al ignorar las pruebas de estos abusos, agregó Andrews.

Se erigirá un memorial, en consultas con los grupos de supervivientes, que será un permanente recordatorio de la negligencia y los abusos del pasado, y una advertencia para ser vigilantes ante las amenazas de abusos contra los niños en el futuro”, afirmó el ministro.

“También se tendrá en cuenta la creación de un día nacional del recuerdo y la solidaridad”, dijo.

El “daño causado por una cultura que toleró e incluso alentó los abusos físicos, sexuales y emocionales durante décadas no será enmendado únicamente con las palabras”, sostuvo Andrews, al presentar un plan de 99 puntos para fortalecer las medidas de protección de la infancia.

Este plan pide más asistentes sociales, nuevas leyes sobre la protección y el bienestar infantil, inspecciones más severas de las condiciones de alojamiento, nuevos servicios de intervención en caso de crisis y “certificados de inocencia” especiales para los supervivientes convencidos de que los hicieron pasar por criminales cuando pasaron por el sistema de cuidados infantiles.

“Nunca podremos compensar a los supervivientes por los malos tratos que sufrieron durante su infancia. De ahora en adelante, el Estado debe proveer servicios de atención que cuiden y apoyen a los niños”, insistió Andrews.

Actualmente, el gobierno está examinando la forma de publicar otro importante informe sobre abusos perpetrados por los clérigos que de acuerdo con el arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, también será escalofriante.

Una segunda comisión investigadora designada por el gobierno y dirigida por un juez ha estado examinando acusaciones de abusos por parte de sacerdotes en la archidiócesis de Dublín –la mayor del país– desde marzo de 2006.

Es la primera vez que el Estado investiga la forma en que la otrora poderosa Iglesia católica administró sus asuntos internos.

Vía Agence France-Presse

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