Llama a la rebeldía social y “a salir a las calles” contra la Ley de Educación

La bancada de oposición en la Asamblea Nacional (Parlamento) de Venezuela abandonó este jueves el debate del proyecto de ley de educación y adelantó que solicitará un referendo para abrogar el texto que será aprobado en las próximas horas con el voto de la mayoría oficialista.
Foto: News Flash JC – Archivo
“Les vamos a dejar el escenario para que ustedes terminen de aprobar su ley (…) No convalidamos con nuestra presencia una violación que se está haciendo de todo el procedimiento”, dijo Ismael García, diputado por el partido opositor Podemos (socialdemócrata), otrora defensor del grupo del presidente Hugo Chávez.
García abandonó el salón de sesiones del Parlamento acompañado de los otros cinco diputados de oposición, luego que al parlamentario Juan José Molina, también de oposición, le fuera interrumpido su derecho de palabra al solicitar que el debate fuera diferido.
“No sólo es que no oyen nuestros argumento, nos cortan la palabra”, protestó García en declaraciones a medios de prensa, poco después.
El parlamentario, que dijo estar en “rebeldía social”, anunció que van a “llamar en las próximas horas a un referendo abrogatorio” de la ley, aún en discusión la Asamblea Nacional y aprovechó, en declaraciones recogidas por El Nacional, para llamar a los ciudadanos a reaccionar ante “este atentado a la inconstitucionalidad”.
“Aquí hay que salir a las calles, hay que usar la rebeldía social para revertir esta ley de Educación”, expresó en diputado quien convocó a los ciudadanos a organizarse para intentar realizar un referendo derogatorio.
“Así como el presidente (de Venezuela Hugo Chávez) apoyó a (Manuel) Zelaya (presidente derrocado de Honduras) quien pedía una cuarta urna y no se permitieron, nosotros pondremos nuestra cuarta urna para preguntarle al pueblo si está de acuerdo o no” con la ley de educación, explicó García.
La Asamblea Nacional se declaró en sesión permanente para aprobar el polémico proyecto de ley de educación, que según sus detractores da un papel preponderante al Ministerio de Educación y prevé un adoctrinamiento de los estudiantes en consonancia con los ideales del actual gobierno, que defiende un “socialismo del Siglo XXI”.
Durante la mañana del jueves, centenares de personas, que marcharon en contra del texto en discusión, fueron dispersados con gases lacrimógenos cuando intentaban acercarse al Parlamento, donde se concentró otro nutrido grupo que pedía por el contrario, su aprobación inmediata.
