General 05 / sep / 2007 7:10 pm 172 comentarios

Chávez y los nombres de los niños

“Se acabaron los Hengelberth, Maolenin, Kerbert Krishnamerk, Githanjaly, Yornaichel, Nixon and Yurbiladyberth en Venezuela”, dice hoy The New York Times. La noticia de las limitaciones a los nombres que se puedan poner a los niños recorre hoy diversos periódicos del mundo.

Simón Romero publica hoy en The New York Times un artículo al respecto, donde destaca lo raros de algunos nombres en Venezuela y que, pese a ser algo muy frecuente en los países latinoamericanos, nuestro país es uno de los que se lleva la palma en cuanto a extravagancia.

Puedes leer el artículo completo de Romero en inglés pulsando aquí

Como ejemplo colocan el de un grupo de hermanos de Vargas que se llaman Kleiderman Jesús, Yureimi Klaymar, Yusneidi Alicia, Yusmary Shuain, Kleiderson Klarth and Yusmery Sailing.


Foto: David Rochkind/Polaris, The New York Times

Clarin publica este jueves, traducido al castellano, el artículo de The New York Times. Puedes leerlo pulsando aquí o en la imagen. La imagen que coloca el diario argentino para acompañar al artículo es elocuente: un grupo de bebes “rojos, rojitos”.

El diario El País de este miércoles se refiere al tema con un artículo titulado: “Ni Hitler ni Superman“.

Hitler Adonys Rodríguez Crespo, Max Donald, Yan Karll, Usnavy, Usmail, Superman, Makgiber, Yuvifred, Genghis Khan o Nick Carter Backstreet Boys no serán aceptados en un futuro como nombres para los venezolanos, de aprobarse el proyecto de Ley Orgánica del Registro Civil que reposa en los archivos de la Asamblea Nacional.

El texto, en su artículo 106, prohíbe a los registradores aceptar que los declarantes de un nacimiento coloquen a los niños “nombres que los expongan al ridículo; sean extravagantes o de difícil pronunciación en el idioma oficial [español]; contengan variantes familiares y coloquiales que denoten una identificación confusa o que generen dudas sobre su sexo”. La razón de la restricción, según la misma norma, es “preservar el equilibrio y desarrollo integral del niño, niña o adolescente”.

La propuesta ha despertado no pocas reacciones. La ex ministra de la Familia Mercedes Pulido de Briceño advirtió de que calificar un nombre de “ridículo o extravagante” es muy subjetivo y difícil de aplicar. “¿Quién establece qué es ridículo y qué no? ¿El registrador? Creo que lo que se necesita es un sistema de Registro Civil, el cual debería ser autónomo y no político”.

El sociólogo y profesor universitario Amalio Belmonte opina que la prohibición es una arbitrariedad que pretende intervenir en la decisión de los padres. “El Gobierno se quiere reservar el derecho de decidir sobre una potestad paterna. Es una intromisión, un intento de invadir la vida privada“, señaló.

En el Estado petrolero de Zulia, al occidente de Venezuela, es donde el borrador ha provocado las más airadas reacciones populares, debido a que en esta zona, fronteriza con Colombia, es tradicional que los padres coloquen nombres inusuales a sus hijos recién nacidos.

La tradición, según especialistas, es centenaria y tiene sus orígenes en la influencia que los extranjeros tuvieron en la región, donde se halla el tercer puerto en importancia de la nación latinoamericana. Precisamente, es este Estado en donde más partidarios encuentran los partidos opositores al presidente venezolano, Hugo Chávez. Los habitantes de Maracaibo, la capital de la entidad, son famosos en todo el país por sus nombres.

Durante décadas, estuvo de moda que los niños tuvieran nombres de filósofos o pensadores griegos como Sócrates y Aristóteles. Con el auge de la industria petrolera y el arribo de los nombres de negocios estadounidenses, británicos y holandeses, también llegó la moda de bautizar a los más pequeños en honor de los extranjeros.

La televisión y el cine también han aportado lo suyo, por lo que no es de extrañar que en el Registro Electoral venezolano se encuentren 10 Superman González. Más recientemente, los zulianos y muchos venezolanos, en especial los de bajos recursos económicos, recurren a mezclar algunas letras de los nombres de sus parientes para crear uno nuevo.

El proyecto de ley también contempla crear un listado con los 100 nombres más comunes del país, para ofrecerles a los progenitores alternativas en el momento de registrar a sus hijos. El archivo se iría actualizando año a año.

También el periódico español 20 minutos destaca hoy el tema:

En la búsqueda de la originalidad y del detalle, en Venezuela se ha recurrido tradicionalmente al sentido del humor para poner nombre a sus hijos.

Sin embargo, en estos momentos podrían estar bautizándose los últimos “Superman” y “Batman” venezolanos, ya que una ley presentada al parlamento del país sudamericano pretende restringir los nombres poco habituales, según publican varios medios locales.

El borrador de la ley de Registro Civil pretende que los niños no sufran humillaciones en el colegio por tener nombres raros, compuestos o de difícil pronunciación.

Asimismo, también estarán prohibidos los nombres que induzcan a confusión sobre el sexo de la persona.

A pesar de lo publicado por distintos medios como The Herald Tribune, aún no es seguro que se vaya a redactar una lista que restrinja a 100 nombres prohibidos ya que, según miembros del gobierno de Chávez, todo está abierto a discusión.

Lo que parece claro es que se excluirán de este grupo, haya o no lista de por medio, los nombres descendientes de etnias aborígenes.

Los padres venezolanos, por tanto, podrían estar ante sus últimas innovaciones onomásticas con lo que los Leomar, Mileidy, Apolo Tres, Audio, Maolenin, Hengelberth, Kennedy, John Wayne o Hitler tendrán que dejar de nacer en Venezuela.

Vía 20minutos, España

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