En esta foto tomada el viernes 14 de agosto, aparecen desplegados una cantidad de artículos utilizados en el método de “agita y hornea” para manufacturar metanfetamina y son mostrados en el el Buró Antinarcóticos de Oklahoma, en Oklahoma City. De acuerdo con el Buró Antinarcóticos, los artículos fueron comprados con fines de exhibirlos. (AP Foto)

Esta es la nueva fórmula para obtener metanfetaminas: una botella de dos litros de soda, unos puñados de píldoras para el resfrío y algunas sustancias químicas nocivas. Agite la botella y la volátil reacción produce una de las drogas más adictivas del mundo.

Ahora los usuarios de la droga están haciendo sus propias metanfetaminas en pequeños lotes utilizando un método mucho más rápido, barato y sencillo

Hace sólo unos años, fabricar metanfetaminas requería un complicado laboratorio, con mugrientos contenedores hirviendo a fuego lento sobre flamas, latas de líquidos inflamables y cientos de píldoras. El proceso despedía olores nauseabundos, en ocasiones generaba explosiones y era tan difícil de disimular que los distribuidores frecuentemente “cocinaban” sus drogas en áreas rurales.

Pero ahora los usuarios de la droga están haciendo sus propias metanfetaminas en pequeños lotes utilizando un método mucho más rápido, barato y sencillo con ingredientes que pueden ser acarreados en una mochila y mezclados en el camino.

El procedimiento “agita y hornea” se ha vuelto popular porque requiere un número relativamente bajo de píldoras del descongestionante pseudoefedrina, una cantidad obtenida fácilmente aún bajo las más estrictas leyes contra las metanfetaminas adoptadas en todo el país para restringir compras de grandes cantidades de algunos medicamentos contra el resfrío.

“Alguien dijo por ahí: ‘Espera, esto requiere mucho menos pseudoefedrina, y puedo volar debajo del radar”’, dijo Mark Woodward, vocero del Buró de Control de Narcóticos y Drogas Peligrosas de Oklahoma.

Una revisión realizada por The Associated Press a decomisos de laboratorios, así como entrevistas con funcionarios estatales y federales, halló que el nuevo método se está esparciendo rápidamente por el país y está contribuyendo a un incremento en el número de casos de metanfetaminas después de años de declive en los arrestos.

La nueva fórmula da al traste con la gran cantidad de objetos en los típicos laboratorios de metanfetaminas, y puede convertir el asiento trasero de un automóvil o un baño en una fábrica de drogas. Algunos adictos incluso han fabricado la droga mientras conducían.

Las píldoras son machacadas, combinadas con algunas sustancias químicas de uso hogareño y luego agitadas en la botella de soda. No se requiere de fuego.

Usando la nueva fórmula, los lotes de metanfetaminas son mucho más pequeños pero igual de peligrosos que el sistema antiguo, que en ocasiones provoca poderosas explosiones, desata incendios y deja residuos que deben ser tratados como desechos tóxicos.

Un pequeño error, como destapar la botella demasiado rápido, puede resultar en una gran explosión

“Si hay un poco de oxígeno en la botella, tiene una propensión a causar una bola de fuego gigante”, dijo el sargento Jason Clark de la División de Control de Drogas y Delitos de la Patrulla Estatal de Carreteras de Misurí. “De todas formas, aquí no estás lidiando con grandes cerebros. Si les falla la suerte, puede provocar una reacción muy devastadora”.

Un pequeño error, como destapar la botella demasiado rápido, puede resultar en una gran explosión, y la policía en Alabama, Oklahoma y otros estados ha vinculado decenas de incendios repentinos, algunos de ellos con consecuencias fatales, con la fabricación de metanfetaminas.

Cuando se incendiaban los antiguos laboratorios, “era usualmente en una estufa en un cuarto trasero o un garage y la gente simplemente corría, pero cuando estas cosas revientan, ves quemaduras más extremas porque los fabricantes las están sosteniendo. Hay más fuego y más quemaduras debido a la cercana proximidad, ya sea en un diván o conduciendo por la carretera”.

Tras la reacción química queda un polvo cristalino que los consumidores fuman, inhalan o se inyectan. Con frecuencia descartan la botella, que ahora contiene un sedimento café y blanco venenoso. Decenas de reportes describen botellas tóxicas esparcidas en las autopistas y en carreteras rurales en estados con los peores problemas de consumo de metanfetaminas.

La investigación de AP abarcó estados rurales como Oklahoma, Misurí y Kansas, pero también Texas, Arkansas, Luisiana, Florida, Tenesí, Misisipí, Alabama, Georgia, Nuevo México, Arizona y California.


Por JUSTIN JUOZAPAVICIUS
Copyright 2009 The Associated Press.

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