Foto: Clarin

El diario argentino Clarín esta siendo sometido a una inspección por parte de un nutrido grupo de funcionarios del gobierno. Tal despliegue es inusual para un procedimiento de este tipo. Los funcionarios no han ofrecido declaraciones.

En el sitio web de este importante medio de comunicación de Argentina se informa que entre 180 y 200 inspectores accedieron al edificio donde funcionan las redacciones de Clarín, Olé y La Razón, alrededor de las 15.30. Otros 50 se reparten en las demás dependencias del Grupo.

Clarín había denunciado hoy la existencia de un subsidio irregular de más de 10 millones de pesos de la ONCCA, organismo que maneja Ricardo Echegaray, también titular de la AFIP. En este momento cientos de inspectores rodean la manzana del diario.

Según reporta ese medio, los inspectores llegaron en forma coordinada en varios camiones de la seguridad social, en un acto que califican como “un despliegue intencionadamente intimidatorio”.

Al llegar, según Clarín, algunos funcionarios lucían nerviosos y pedían insistentemente por los apoderados de las empresas del grupo. El hecho se da en medio de una serie de agresiones a directivos, campañas difamatorias con carteles en la vía pública y fuertes presiones, en el marco del impulso kirchnerista a su polémico proyecto de ley de medios. Es la primera vez en 64 años de existencia que el diario Clarín recibe un operativo de esta magnitud.

Varias decenas de inspectores entraron al edificio mientras alrededor de un centenar permanecía afuera. Los que ingresaron, se dividieron en grupos y permanecían reunidos con los responsables de distintas empresas del Grupo Clarín.

El operativo se produce en un momento de máxima tensión entre el gobierno de Cristina Fernández y algunas empresas periodísticas por un polémico proyecto de ley de medios de comunicación que según la oposición y organizaciones periodísticas podría ser utilizado por el Poder Ejecutivo para controlar a la prensa.

En diálogo con el canal de cable Todo Noticias –perteneciente al Grupo Clarín– el editor general del diario, Ricardo Kirschbaum, aseguró que se trata de “un operativo de intimidación”.

Además, Kirschbaum sostuvo que en el lugar se presentaron unos 150 inspectores de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para “entrevistar a cada uno de los empleados presentes para ver sus condiciones de legalidad”.

“El objetivo es intimidarnos y amenazar… Esto es una maniobra de acoso, es una presión”, añadió el editor general.

Ante la consulta de AP, la oficina de prensa de la AFIP confirmó la presencia de inspectores en Clarín pero evitó dar mayores precisiones.

Aunque las inspecciones de la AFIP en empresas privadas son corrientes, semejante despliegue de agentes no es usual.

“Trabajo hace 32 años en Clarín y nunca he visto un operativo de esta magnitud”, dijo Kirschbaum.

La relación entre Clarín y el gobierno comenzó a deteriorarse hace más de un año cuando partidarios de la mandataria y de su esposo y antecesor Néstor Kirchner lanzaron consignas contra algunos medios del grupo en actos oficiales.

Clarín denunció la semana pasada que dos altos directivos fueron objeto de agresiones e intimidaciones en sus domicilios, que se sumaron a la aparición de carteles y pintadas callejeras contra el diario.

“No podemos dejar de señalar lo exagerado de este operativo y en el marco en el que se da, cuando los ataques a Clarín son cosa de todos los días”, dijo a TN el gerente de Comunicaciones Externas de Clarín, Martín Etchevers.

El envío del proyecto de “Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual” –que reemplazará a la “Ley de Radiodifusión” sancionada durante la última dictadura– llegó al Congreso hace dos semanas, sólo unos días después de que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) rescindió unilateralmente el contrato por los derechos de televisión de los partidos del fútbol local para cederlos al Estado.

Uno de los principales accionistas de la compañía Televisión Satelital Codificada (TSC) –que mantenía desde hace 18 años el contrato con la AFA– es del Grupo Clarín.

Según ha sostenido el jefe de gabinete de ministros, Aníbal Fernández, los periodistas del Grupo Clarín tienen una manifiesta intencionalidad contra el gobierno no sólo por la caída del contrato con el fútbol sino también por el proyecto de ley, que supuestamente perjudicaría los intereses del medio.

Con información de Clarín y AP

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