Debido al reciente asesinato de dos conductores de transporte público, una masiva protesta tiene totalmente colapsada a la ciudad de Los Teques.

En estos momentos, unidades de transporte y taxistas mantienen bloqueada la ciudad ya que han atravesando sus vehículos en las calles y mantienen completamente bloqueadas las Avenidas La Hoyada, Bérmudez, El Tambor y la Redoma de los Teques.

Así lo reporta El Mundo en su edición de este mediodía, en artículo de Jesús Gerardo Hernández y Víctor Escalona.

JESÚS GERARDO HERNÁNDEZ VÍCTOR ESCALONA

Los conductores de la línea Río Cristal, que cubre la ruta Los Teques-Las Adjuntas, cerraron el paso por esta vía hacia Caracas y la capital del estado Miranda, para protestar contra la delincuencia que en dos semanas cobró la vida de dos choferes de esta asociación.

A las 5:30 de la madrugada los choferes cerraron el paso en el puente de Las Adjuntas y en la redoma de Los Teques, lo cual provocó caos en ambos sectores de la región capital.

Los choferes lamentaron la muerte de Sergio Ayala de 32 años, a quien una banda mató de cinco tiros para robarlo, el pasado viernes en la noche, en el sector Carrizalito de la carretera vieja CaracasLos Teques.

Rafael Ayala, presidente de la línea de transporte Río Cristal y hermano de la víctima, denunció que hace 15 días fue ultimado de dos tiros otro conductor, Carlos Castillo, de 52 años de edad, en ese mismo sector y desde entonces se le había solicitado al secretario de Seguridad Ciudadana de Miranda, Alirio Mendoza, una reunión para que se implementaran medidas urgentes de prevención.

Ayala dijo que las autoridades mirandinas aplazaron constantemente ese encuentro y no hicieron nada hasta el pasado viernes en la noche, luego del homicidio de su hermano, cuando desplegaron efectivos en la zona, pero lamentablemente para él, ya era tarde porque Sergio ya estaba muerto y fue sepultado este domingo.

Antes del sepelio de Sergio Ayala, realizado ayer, los transportistas pasaron frente al Palacio de Miraflores, donde sonaron pitos y cornetas para pedir que alguien los atendiera, pero los efectivos de la Casa Militar se limitaron a cerrar la calle y apenas un transeúnte les dijo que el mandatario nacional, Hugo Chávez, no estaba allí porque se encontraba en el “Guaraira Repano” haciendo su acostumbrado Aló Presidente.

La desaparición del señor Sergio deja huérfana a una niña de tres años, pero éste no fue el único profesional del volante que perdió la vida a manos del hampa.

Este domingo, cerca de las 4:30 de la madrugada, Ovidio Palacios Gómez, de 28 años, chocó el taxi que manejaba, un Chevrolet modelo Celebrity, color verde, placas JAW-37G con una camioneta Terios color gris a la altura del terminal de La Bandera.

Cuando los tripulantes del auto impactado se bajaron para hablar con el taxista vieron al chofer con un disparo en el pecho. Se presume que trató de manejar hasta un centro asistencial pero expiró en el camino. Compañeros de Palacios Gómez denunciaron que en La Bandera nunca se ven policías y cada vez que aparecen es para “matraquear”.

Mientras la protesta de conductores de transporte público pasaba por Miraflores, el presidente Chávez anunciaba la nueva política de seguridad que consiste en integrar a los consejos comunales en los planes de prevención del delito.

Durante el programa dominical el Jefe del Estado felicitó a las autoridades de la Guardia Nacional y Policía Metropolitana por el plan desplegado e instó a gobernadores y alcaldes a trabajar conjuntamente con los consejos comunales en el combate a la delincuencia.

MALESTAR EN PETARE

Pero los choferes y vecinos del barrio El Carpintero de Petare no piensan igual que el presidente Chávez y por ello también salieron a la calle, hoy en la mañana, para protestar por la inseguridad y el mal estado de las calles.

Unos 300 vecinos tomaron la Calle Real de Carpintero y junto a los conductores de jeepses de las diferentes rutas cerraron la vía para atraer la atención del alcalde del municipio Sucre, José Vicente Rangel Ávalos, a quien responsabilizan por los males que viven a diario.

Los manifestantes denunciaron que las calles están colmadas de huecos y aguas negras, lo cual afecta la salud de la comunidad, especialmente la de los niños. Sostuvieron que esto también incide en la inseguridad porque los delincuentes pueden subir y bajar a su antojo de los rústicos y camionetas, donde cometen asaltos y crímenes.

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