Más de un tercio de la coca que produce Colombia es exportada a través de Venezuela, según se hoy el diario estadounidense The Washington Post, que lo atribuye a una alianza entre narcos colombianos y militares corruptos de ese país.

Publicado en The Washington Post (USA)
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El artículo, titulado “Venezuela incrementa su rol en el tráfico de coca“, dice estar basado en información de inteligencia de E.U. y Colombia. Según el reporte, entre los años 2003 y 2006, el tráfico a través del vecino país se ha triplicado.

Los traficantes (colombianos en su mayoría) están operando gracias a documentos de identificación ilegales que han obtenido de varias agencias como la Guardia Nacional, la agencia de inteligencia DISIP e incluso el ministerio de Economía y ahora viven en lujosos barrios de Caracas“, dice el Post.

El diario afirma que la tendencia se ha acentuado desde que el gobierno del presidente Hugo Chávez decidió acabar con la cooperación antinarcóticos con E.U.

Además, como producto de la presión ejercida a los carteles a través del Plan Colombia, que ha forzado la salida de los narcos de Colombia.

“El esfuerzo de estos criminales es evitar la presión. Ellos van a lugares donde la pueden evitar y este movimiento muestra dónde están nuestras debilidades”, dijo al Post el zar antidrogas de E.U. John Walters.

El diario sostiene que organismos de inteligencia colombianos han detectado que al menos siete grandes narcotraficantes se han mudado a Venezuela en los últimos años, entre ellos Wilber Varela, alias “jabón”.

El gran problema, sostienen varias fuentes mencionadas por el Post, es la corrupción que existe entre miembros de la fuerza pública venezolano. A tal punto han llegado las cosas, que se cree que un grupo de Generales de la Guardia Nacional tiene montado una “operación virtual a la que se conoce como el “Cartel de los Soles“, en referencia a las estrellas de sus uniformes”.

De acuerdo con Mildred Camero, consultor de la ONU y ex zar antidrogas de Chávez, los oficiales militares se pelean por que les manden a la frontera” pues saben que allí ganarán grandes cantidades de dinero que no podrían obtener de sus sueldos regulares. “La situación es grave, grave, grave”, sostiene Camero.

El Post menciona entrevistas hechas con Rafael García, ex jefe de inteligencia del DAS y con el narcotraficante Farid Feris Domínguez, preso en la cárcel de Combita, Boyacá. Según García, los militares venezolanos trabajaban con narcos y “paras” colombianos y señala a Hermagoras González, o el “Gordo González”, como el narco más grande en ese país.

Domínguez, por su parte, menciona como vivía en una lujosa casa de US$ 2 millones en el barrio La Lagunita, Caracas, y con los beneficios de un pasaporte diplomático que le otorgaron las autoridades en ese país.

El diario también entrevista al Fiscal General venezolano, Isaías Rodríguez, que reconoce el problema aunque lo describe como fenómenos aislados.Hay complicidad en el DISIP y en la Guardia Nacional. Y no solo allí sino en entre el personal civil de los aeropuertos“, dice Rodríguez.

Según el recuento del Post, los “narcos” sacan la coca en pequeños aviones que parten de pistas clandestinas ubicadas muy cerca de la frontera colombiana con lo que impiden la reacción de la fuerza Aérea. Una vez en Venezuela, la coca es despachada en avión hasta Republica Dominicana y Haití, y de allí a Europa, África o E.U. vía marítima.

También utilizan, para hacer sus envíos, vuelos comerciales desde el aeropuerto internacional de Caracas.

SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO

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