Dios mío, por qué no los cuidaste a los dos. Ésto es una pesadilla, no puede ser”, gritaban desconsolados los familiares de una pareja que murió carbonizada, ayer, tras chocar con un vehículo y un camión en la vía que conduce hacia El Moján, en el municipio Mara.

Las víctimas de la tragedia fueron identificadas por Tránsito Terrestre (TT) como Néxsida Gregoria Morales, de 44 años; su esposo Esteban Benito Araujo, de 49, un guardia nacional retirado, y Franklin José Silva Fernández, de 23.

La tragedia ocurrió a las 8:00 de la mañana en el sector La Soledad, a pocos metros de la entrada de Las Cabimas, cuando los esposos salieron del hipermercado Pipo, según contaron unos allegados en el sitio.

Vecinos del sector relataron a los funcionarios de la Policía de Mara que la pareja se desplazaba en un Caprice, gris, placa 76-89, hacia su vivienda, ubicada en el sector La Rosita. Mientras que en dirección contraria, Franklin Silva manejaba un Caprice, negro, siglas AAV-00H.

La policía vial presume que la pareja intentó sobrepasar un vehículo en la carretera y en ese momento se encontraron de frente con el otro auto, que frenó bruscamente para evitar la colisión.

Sin embargo, ambos vehículos impactaron luego que un camión Ford 350, perteneciente a una contratista, chocara al Caprice de Silva.

“El muchacho (Silva) frenó, pero el camión, con una cuadrilla de obreros, le llegó en la parte trasera y lo aprisionó contra el carro en el que iba la pareja”, dijo un testigo.

El conductor del vehículo pesado, placas 544-VBV, de la empresa proveedora de electricidad Sevenca, llamado Jesús Urdaneta, ingresó a un hospital luego del choque.

Con el fuerte impacto, el auto de los esposos giró en el pavimento y se incendió en la orilla de la calle. La escena fue dantesca. Los bomberos encontraron el cadáver del militar retirado tratando de salir del vehículo.

A los hijos de la pareja, una joven de 19 años y otro muchacho de 22, tuvieron que sedarlos, pues no creían lo ocurrido. “Ana Karina se enteró de la muerte de sus papás después que pagó la mensualidad de la universidad en el banco y tuvimos que calmarla con medicamentos. A su hermano Esteban lo llevamos al hospital porque estaba en schock”, dijo un pariente.

Franklin Silva surtió su carro de gasolina porque tenía que distribuir unos pollos en Maicao. El se casó hace cinco meses y dejó a su esposa con cuatro meses de embarazo. Era bachiller. Quería ir a la escuela militar.

Vía Panorama

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