Según acaba de informar Globovisión, el ex-Presidente de la República Luis Herrera Campins ha fallecido esta mañana.

Luís Antonio Herrera Campíns (Acarigua, estado Portuguesa, 4 de mayo de 1925) es un periodista y político venezolano.

Cursó estudios de Derecho en la Universidad Central de Venezuela. Militó en la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) y fue uno de los dirigentes juveniles más destacados del partido COPEI. Participó en la huelga universitaria de 1952, y por ello, fue expulsado del país. Se exilió en Madrid, donde fundó el periódico Tiela junto con otros dirigentes copeyanos, y regresó al país en 1958, al ser derrocado el régimen de Marcos Pérez Jiménez. Fue diputado entre 1959-1964 , jefe de la fracción parlamentaria de su partido en el Congreso durante 1962-1969, secretario general de la Organización Demócrata-Cristiana de América Latina (ODCA) entre 1974-1979.

Resultó electo en los comicios presidenciales del 3 de diciembre de 1978 (que por quinta vez se celebraban desde la instauración de la democracia representativa en 1958) para el período 1979-1984. Durante su gobierno, los ingresos por concepto de venta de hidrocarburos se triplicaron, pero ello no impidió que el Estado contrajera importantes deudas con instituciones financieras extranjeras, hasta el punto de que la deuda pública ascendió a 25 millardos de dólares.

En febrero de 1983, el Banco de Venezuela se declaró insolvente, lo que desató una de las crisis económicas y financieras más graves de la historia reciente del país, el resultado fue la devaluación de la moneda el 18 de febrero de ese año, en el llamado Viernes Negro.

Entre las obras que legó su gobierno a la ciudad de Caracas se cuentan el Teatro Teresa Carreño, el Metro de Caracas, el Estadio Brígido Iriarte en El Paraíso, y el complejo Parque Central.

“La cuarta república fue una república civil”

Transcribimos una de sus últimas entrevistas, concedida a Marcos Salas del diario Tal Cual en 2003.

Luis Herrera Campins asegura que Hugo Chávez, como llanero que es, debe saber que con plantaje y bulla de ala no se gana la pelea. El ex Presidente de la República, que también se enfrentó con las televisoras, se pregunta dónde están los reales y afirma que le basta ir a los pueblos y ver en ellos alguna huella de su gobierno para dormir tranquilo

Si estuviera hoy en el lugar de Hugo Chávez, y hubiese sucedido todo lo que ha sucedido, ¿qué habría hecho?

Si yo hubiera sido Presidente, no hubiera sucedido todo lo que ha sucedido en el último año.


¿La cuarta república, de la cual usted fue Presidente, era tan execrable así?

La cuarta república fue una república civil. Es la etapa de 40 años más brillante, más efectiva y más positiva de la historia republicana del país. Lo que pasó es que, contra los partidos que fueron claves en la constitución y mantenimiento de la cuarta república, se cebaron no sólo los opositores, sino también algunos poderosos medios de comunicación, que creían que, destruyendo a los grandes partidos, el poder político les iba a pasar a ellos. Allí estuvo uno de sus grandes errores.

¿Hugo de los Reyes Chávez fue herrerista?

El era copeyano, allá en el estado Barinas.Yo, realmente, no tuve trato directo con él, pero entiendo que, como copeyano, votó por mí.

Presidente, ¿dónde están los reales?

Eso es lo que yo me pregunto. No solamente los reales que han entrado, sino los que le han asignado a Cadivi, que apenas ha dado 18% de los requerimientos en dólares que necesita la economía. La verdad es que Chávez es una especie de mago para esfumar lo que toca. Y de allí que con los mayores ingresos en dólares que ha tenido este país, no hay una obra que él pueda presentar.

¿Y quién arregla esto?
¡Ja, ja, ja! Esa pregunta, chico, siempre tiene que quedar en el aire.Aunque, claro, cada uno de nosotros ha aspirado a arreglar algunas cosas de esto.Pero los problemas son bien serios; y con Chávez se hacen más serios todavía, porque Chávez es demasiado bullero.

El, como llanero, debe saber que con plantaje y bulla de ala no se gana la pelea.

¿Es cierto que con Chávez manda el pueblo?
Eso dicen los grafitis, pero no es lo que piensa el pueblo. Pregúntele a los dos millones y tantos de desempleados, a los recogelatas, a los niños de la calle, a las mujeres que no encuentran asistencia oportuna en los hospitales públicos.

Elías Pino Iturrieta afirma que Copei es una momia viviente. ¿Está de acuerdo?
Elías es un historiador. Es de sospechar que sabe de momias.Y como es un político, tiene que ser un experto en cuestiones vivientes. En estos días leía que se han encontrado en los monumentos de la antigüedad semillas que fueron colocadas por los faraones y que conservan su vitalidad. Las han sembrado. Así deseo que sea Copei: una momia viviente que no ha conocido el fin común que tienen las acciones humanas, que es la muerte.

¿Copei está vivo, entonces?

El partido está vivo, muchísimo más vivo de lo que la gente pueda pensar.Y está dando una contribución muy importante a toda la movilización popular que se ha venido realizando en el curso del último año.

Además, no se olvide que buena parte de la dirección de movimientos políticos nuevos ha surgido de los cuadros jóvenes de Copei.

¿Tiene pesadillas con el Viernes Negro?

No.No. Porque realmente en ese momento muy delicado, yo tomé una decisión que la demandaba la situación real del país. Hubo una especulación mediática muy intensa, porque no olvide que eso fue tomado al comienzo del año electoral 1983 (en los años electorales los gobiernos tienden a poner a circular mucho dinero).Y nosotros, en atención a la crisis que el país vivía, recortamos el presupuesto nacional. Acabamos con el mayamerismo de los nuevos ricos venezolanos y enseñamos a la gente la necesidad de ahorrar.Y al terminar el período de gobierno, la inflación llegó a 6.4%, cifra que hoy en día es música celestial cuando se le compara con las inflaciones de los últimos períodos: el de Pérez, el de Caldera y, desde luego, el de Chávez.

¿Por qué ha sido tan atacado por los medios?

Yo traté de meter en cintura �no desde un punto de vista arbitrario o sectario� a la televisión. Creo que la televisión tiene que hacerse una revisión para corresponderse con las finalidades que tiene como instrumento de tanta penetración e importancia. No me han perdonado las grandes televisoras que prohibí la publicidad de cigarrillos y licores -ahora me entra un consuelo cuando leo que 172 países están en esa línea. Por otra parte, le di acceso a la publicidad en el canal 8, de manera que ya no se repartían entre dos, sino entre tres. Después traté – y lo logré- que no se utilizara niños en la publicidad comercial.

Esas medidas molestaron mucho.

¿Recibió solidaridad por esas medidas?

Bueno, hubo la particularidad de que alguna gente de la izquierda, que había estado muy empeñada en que metiéramos en cintura, sobre todo a la televisión, cuando vieron que el gobierno estaba seriamente ocupándose de esa situación, simplemente hizo mutis por el foro, como se dice en teatro.

¿Los medios son los jinetes del Apocalipsis, como dice usted sabe quién?

¡Ja, ja, ja! Chávez no ha llegado en la lectura de la Biblia hasta el Apocalipsis.

¿Cuándo ve en televisión a Leopoldo Castillo, que fue su embajador en El Salvador, no dice �¡Ese es mi muchacho!�

Pero no cuando lo veo tan gritón. ¡Je! El es realmente una persona que tiene pegada política y ha logrado un programa muy visto y comentado.Y lo digo sin ningún interés: yo no he tenido ni arte ni parte, ni intelectual ni personal, en Aló Ciudadano.

¿Le molestaba la imitación suya que hacía César Granados?

No. El era muy profesional. Era tan profesional que, cuando yo iba a programas en Radio Caracas Televisión en tiempos anteriores, él me observaba.Y entonces fue adquiriendo tal conocimiento de mi manera de actuar que, algunas veces, cuando veía Radio Rochela, y él aparecía, yo decía: ¿Pero, y cuándo hice yo eso?.

¿Hasta cuándo alpargata y joropo?

Lo dije hace algún tiempo: Compren alpargatas que lo que viene es joropo. Pero ahora, yo estoy sintiendo el eco de los acordes que ensaya la orquesta nacional con el Alma Llaneraque, como sabemos, es el fin de fiesta.

¿Se han disparado los precios de los torontos?

Me imagino. Esa es una de las propagandas que Acción Democrática pegó más, la de que yo consumía torontos.Y la verdad es que, desde los 8 años, no puedo comer chocolate. Me enferma. Pero la gente sigue creyendo eso.Todavía, a estas alturas, me hacen regalos de torontos.

¿No ha pensado cobrarle a la Savoy sus derechos por publicidad?

¡Así es! ¡Ja, ja, ja! Deberían darme algo…

¿Cierto que afronta dificultades económicas?

Yo soy un hombre modesto.Tengo mi jubilación y vivo tranquilamente con ella, sin pretender darme lujos que no puedo costear y sin querer endeudarme tampoco. Esa es una herencia que no quiero dejarle a mis hijos.

¿La historia lo absolverá, como a Fidel Castro?

A mí no me han condenado, de manera que no tienen por qué absolverme.Yo tengo una satisfacción, y es que en cualquier centro poblado venezolano que yo vaya, allí hay una huella de mi gobierno.Y hay gente que está agradecida de la gestión concreta de un gobierno democrático que respetó la libertad y respetó a la gente. Eso me basta.


¿Alguna vez escribirá sus memorias?

Yo digo que la gente escribe las memorias por el desuso del tiempo, por el perfil exacto de lo que fue.Y cuando la gente sea capaz de leer las memorias tampoco se acuerda ciertamente de cómo fueron las cosas.

Yo digo que Dios le dio al hombre una gran virtud, que es la memoria, pero le puso al lado otra, que es el olvido.

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