Terminó la época de las vacas flacas en Cuba, dicen los habitantes de Cienfuegos después de recibir del Estado 227 gramos de carne bovina por primera vez desde la crisis de la década de 1990.

Aunque racionada, la carne distribuida en octubre a siete centavos de dólar por kilo se convirtió en un acontecimiento en Cienfuegos, una ciudad portuaria a 256 kilómetros al sudeste de La Habana.

Hay personas que me han dicho que no saben cómo van a comer la carne, porque hace tanto tiempo que no la ven,” dijo Senaida Cosal, una anciana ama de casa, a Reuters.

La profesora Yairma Pérez mostró la media libra (227 gramos) de carne apuntada el 5 de octubre en su libreta de racionamiento, forrada con un plástico azul con la leyenda “Dream” (“Sueño,” en inglés).

Lo hemos recibido con mucha alegría, porque es una muestra del avance que ha tenido la revolución (…) Se ve cómo el país se va recuperando,” comentó.

El presidente interino, Raúl Castro, ha prometido “cambios estructurales” para resucitar el agro y reducir la dependencia cubana de las importaciones.

En Cienfuegos todavía no está claro cuándo volverán a ver carne bovina. Unos dicen que cada un mes y otros que cada tres.

Esta nueva oferta de entregar carne de res a la población trimestralmente ha sido muy buena,” comentó Gilberto Gómez, jefe de “Cárnicos 43,” una carnicería que suele despachar “picadillo enriquecido,” un mezcla de carne molida y soja.

La carne bovina cotiza a 4,6 dólares el kilo en el mercado negro, donde los traficantes se arriesgan a fuertes condenas de cárcel.

En los supermercados en divisas, los cortes importados llegan a 12 dólares el kilo, equivalente a tres semanas de salario.

Con moneda fuerte en el bolsillo, cualquiera puede pagar alrededor de seis dólares por un filete de res en un restaurante estatal.

La carne bovina dejó de venderse libremente unos años después de la revolución en 1959.

Hasta la crisis de la década de 1990, cuando la implosión de la Unión Soviética hundió la economía y castigó a los cubanos con años de escasez, la población recibía media libra de carne bovina al mes a través de la libreta de racionamiento.

Niños menores de seis años, embarazadas y ancianos enfermos tienen derecho al doble. Pero, en la práctica, muchas veces lo que reciben en cambio es pollo o pescado.

Según cifras oficiales, Cuba tenía 3,7 millones de cabezas de ganado vacuno en el 2006, un 7,5 menos que en el 2001. En el 2006 entraron al matadero 360.700 reses, un 29 por ciento menos que en el 2001.

El código penal castiga con entre cuatro y 10 años de cárcel a los “matarifes” que sacrifiquen ganado sin permiso del Estado.

Quien compre carne bovina en el mercado negro se expone, por ejemplo, a pasar de tres meses a cinco años tras las rejas.

La añoranza por la carne roja estimuló la imaginación de los cubanos.

Un chiste popular cuenta, por ejemplo, que al escapar de un linchamiento un huevo tropieza con un filete y le pregunta si no teme por su vida. “¿Yo? Si a mi nadie me conoce,” responde.

Vía Reuters

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