Publicado el 21 de Oct de 2008 11:06 am |

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En su edición de hoy, el diario La Nación del estado Táchira, publica una carta emitida por una aficionada del fútbol venezolano, dirigida al jugador de la selección Vinotinto, José Manuel Rey, tras sus declaraciones en contra de la fanaticada del estado Táchira, luego del partido Venezuela-Brasil del pasado 12 de octubre.

Este es el texto completo de la carta:

Carta pública a José Manuel Rey

(Por Lorena Arráiz).- “Lamentablemente, en San Cristóbal creen que colocan jugadores, técnicos. La gente no hace eso de la nada. Lo vení­an preparando desde Paraguay. Ni pudimos trabajar y todos vieron la grada. Aquí­ (en Puerto La Cruz) encontramos gente que va al hotel a disfrutar de nuestra estadí­a. Eso pesó en el resultado”, dijo José Manuel Rey. “La selección no va más por esos mismos hinchas. Aquí­ nos vamos a quedar”, añadió. (Diario El Universal 16-10-2008).

José, me permito escribirte esta intentona de misiva a raí­z de las declaraciones que diste en la rueda de prensa y que publica un periódico de circulación nacional (con página web incluida), luego de la contundente victoria de Venezuela sobre Ecuador.

Estoy analizando si lo haré en términos periodí­sticos o de aficionada que vive en San Cristóbal, capital del Táchira. Creo que la mejor opción es que lo haga desde la visión de ser una ciudadana del mundo.

Leí­, releí­ tus comentarios y no puede ser que tú, José, olvides todos esos años, cuando en el hotel Tamá ingresaba una afición radiante que los acompañaba incondicionalmente. O recordar también el respaldo en el hotel Pirineos y/o en el Hotel Valle de Santiago.

Dices en tus declaraciones que la gente en Puerto La Cruz fue al hotel a disfrutar de la estadí­a de ustedes. Entonces te pregunto: José, ¿no fueron ustedes mismos quienes se quejaron de lo lejos que era el hotel Villa Chalet, que hasta para bajar a comer debí­an buscar un auto porque las escaleras eran muy empinadas? ¿Acaso no consideras que la ida de la selección hacia ese hotel, mientras preparaban el choque ante Brasil, no era más que el querer aislarlos, alejarlos?

Aquí­ en San Cristóbal hay gran cantidad de programas de radio que se dedican a hablar de fútbol. El fútbol es sagrado, una religión, una devoción, es como dijo Walter ‘Cata’ Roque alguna vez: “es mi primera novia y mi última mujer”.

Argumentas que desde Paraguay estaban preparando esto. ¿Crees que hubo una página en Internet, una cadena radial, pancartas o pintas en la pared donde se le diera instrucciones al aficionado para que reaccionara como lo hizo el domingo pasado en Pueblo Nuevo?

No, José, tú mejor que nadie conoces a esta afición. Aquí­ la gente se muere por una entrada (y no lo digo literalmente, sino que es tan cierto como lo fueron los sucesos de la final del Deportivo Táchira, donde lamentablemente hubo muertos y heridos por comprar una entrada para ir a fútbol).

Es radical, es cierto, pero en este paí­s dividido polí­ticamente, el fútbol es una catarsis, un desahogo, una fiesta y es muy cierto que desde el ciclo del técnico Farí­as, de 18 puntos disputados se han obtenido apenas 4. ¡Pues ya de fiesta pasó a velorio la cosa!

A diferencia de otras ciudades, aquí­ en San Cristóbal no se compran las entradas y se regalan para llenar un estadio y complacer polí­ticamente a uno que aspira a algo.

Que un grupito le haya gritado barbaridades a Rafael Dudamel y a Renny Vega en la práctica es muy reprochable. Ellos tienen la camiseta de Venezuela y se les debe respeto.

Ahora te invito a que analices los elementos: la selección hospedada fuera de San Cristóbal, las prácticas a puertas cerradas y, para no perder la costumbre, la prensa casi que mendigando entrevistas en condiciones incómodas (como tú mismo comprobaste ese dí­a cuando estábamos comiéndonos el humo del autobús que los trasportaba. Ese fue “el regalo” que dieron a los periodistas).

Entonces, José, ¿no será que se preparó justamente desde Paraguay algo por parte del técnico para provocar y generar estas situaciones en nuestro estado Táchira y tener la ocasión –mejor excusa– para no traer a la selección de Venezuela a este estado? Yo también tengo derecho a pensar en eso.

He leí­do la prensa nacional estos dí­as. No observé una crí­tica hacia la afición. Debo decirte que los segundos, cuando la afición gritaba “ole” a Venezuela mientras perdí­a ante Brasil me cayeron mal, pero durante gran parte de ese partido los hinchas gritaron contra Farí­as. No hubo protestas o crí­ticas contra ti o contra “El Zurdo” Rojas, por citar a alguien más.

Luego escuché a todo el estadio gritar “Venezuela, Venezuela”. Yo podrí­a hacer un tremendo análisis semiológico, pero no aplica aquí­. Yo entendí­ que el asunto es para protestar al seleccionador nacional, pero eso no hace de los tachirenses tener una vara para decidir el futuro de un estratega, menos considerarnos moralmente superior para escoger o dictaminar.

Esas entradas del Venezuela-Brasil las adquirió el aficionado dos meses antes, manteniendo la ilusión de disfrutar a la selección. La selección vino a San Cristóbal, pero nunca estuvo con la afición. Siempre estuvo limitada, alejada, parcelada, aislada. Así­ se planificó y así­ se hizo.

Lo que sucedió ese dí­a (resultado de 0-4 y comportamiento de la afición) fue la ocasión perfecta para que no regresen por un buen tiempo.

Sin embargo, José, igual la gente seguirá llenando los restaurantes de esta ciudad para ver los partidos. El aficionado seguirá, viajará y se pondrá la camiseta como es costumbre en este estado.

¿No te parece cruel, extraño o atí­pico que César Farí­as llevó históricamente al Deportivo Táchira a cuartos de final de la Copa Libertadores de 2004 y la gente no lo recuerde por ello, sino porque se llevó a Caracas al equipo ‘de los amores aurinegros’ previo a la Copa América 2007?

Pues bien, uno siembra lo que recoge. La presencia del técnico Farí­as en San Cristóbal estuvo signada por las ofensas a los periodistas, por polémicas casi que diarias con la prensa y con la afición. Su mejor venganza fue privar a la afición de lo que más querí­a: el equipo.

Tú has sido un jugador adorado por los aficionados
. Tú has sembrado en este fútbol y por eso recoges respeto, admiración y mucha empatí­a en pequeños y grandes.

En lo personal, considero que eres un gran caballero, de esos que escasean en los predios futbolí­sticos. Nadie puede desmerecer tu trabajo con el Caracas FC, Emelec de Ecuador o en la Selección Venezuela.

Seguramente, cuando ya estés retirado del fútbol, algún dí­a puede que regreses a esta ciudad y serás recordado como el “número 3” de la Selección Venezuela que se destacó como deportista y persona.

Aun así­, me duelen tus declaraciones, porque tú nos estás condenando y estás condenando a todo el mundo, estás siendo partí­cipe de que la selección Venezuela no juegue en Pueblo Nuevo, ante la única afición fiel que llena el estadio sin que le regalen absolutamente nada los politiqueros de oficio.

Respeto tus palabras, pero no puedo compartirlas.
Reitero que te las respeto, porque salen de alguien muy ubicado en el fútbol. Pese a esto, Rey, esta afición te quiere y siempre te va a agradecer los momentos de exagerada felicidad que le diste con los triunfos personales y tu buen trabajo con la selección.

Gracias, por leerme, José…


Atte. Lorena Arráiz

Ví­a La Nación

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