Una inédita final de la Copa Davis con encanto y pasión latina
jugarán entre viernes y domingo la poderosa Argentina, lanzada a conquistarla por primera vez, y una diezmada España, decidida a recuperarla, en la pista dura de un estadio techado en Mar del Plata.

La ‘Legión’ albiceleste pondrá en la carpeta del estadio Malvinas Argentinas a sus mejores raquetas, con el encumbrado veinteañero Juan Martín del Potro (N.9) y el ‘rey’ David Nalbandian (N.11), frente a la ‘Armada’ roja con el ‘Maestro’ David Ferrer (N.12), pero sin el mejor del mundo, el lesionado Rafael Nadal (N.1).

“No estoy preparado para enfocar una final como ésta. Estoy acostumbrado a jugar con dolor, pero éste no lo consigo controlar“, había confesado ‘Rafa’ al anunciar con tristeza su baja, que causó decepción en filas propias y ajenas.

Entre un 58% y un 67% de aficionados argentinos respondieron en encuestas que preferían que Nadal jugara la final, prueba de la fascinación que provoca el manacorí, aunque de tal modo cobró fuerza una ventaja para los anfitriones, cuyo mayor sueño histórico es la Ensaladera de Plata.

“Los cinco puntos que vamos a jugar son los más importantes de la historia del tenis argentino”, advirtió Nalbandian, líder de una escuadra que completan José ‘Chucho’ Acasuso (48) y Agustín ‘Gordo’ Calleri (60), candidatos a jugar el dobles.

El alicantino Ferrer admitió que la falta de ‘Rafa’ “afecta, porque es el número uno y nos duele, pero lo hemos asumido y tenemos un equipo para grandes cosas”, con Fernando Verdasco (16), Feliciano López (31) y Marcel Granollers (56), en las playas marplatenses, a 400 Km al sur de Buenos Aires.

“Que tengan o no a Nadal es muy diferente. Pero no hay que relajarse. Debemos seguir metidos en esto al ciento por ciento”, reflexionó el capitán argentino, Alberto ‘Luli’ Mancini.

Argentina perdió en 1981 una final de la Davis contra el Estados Unidos de John McEnroe, pese a tener al mejor tenista de su historia, Guillermo Vilas, ganador de 62 títulos ATP, cuatro Gran Slam y un Masters, y de nuevo cayó en 2006, ante la Rusia de Marat Safin.

En cambio, España levantó la Ensaladera dos veces
, una en 2000 con un inspirado Juan Carlos Ferrero frente a Australia y otra en 2004 con la vitalidad de Nadal ante Estados Unidos, ambas de local, aunque la perdió de visitante tres veces contra Australia, en 1965, 1967 y 2003.

La ausencia de ‘Rafa’ Nadal en el mejor año de su carrera, tras haber desplazado al suizo Roger Federer de la cima del ranking, potenció a los argentinos, que han impuesto la ventaja de jugar sobre cemento.

“Argentina va a tener mucha más presión para ganar que con ‘Rafa’. Pero tenemos una gran posibilidad y es lo que trataré de meterle en la cabeza a los jugadores”, dijo el capitán español, Emilio Sánchez Vicario, señal de que los hispanos presentarán dura batalla.

No le temen, por lo tanto, a la superficie, hecha a medida para los argentinos, para que sea rápida, pero no demasiado, a sabiendas de que ni Ferrer ni los zurdos Verdasco y López son niños de pecho jugando en ‘indoor’.

Pero Argentina pondrá en acción al ‘jugador número cinco’ o ‘el quinto elemento’, como le llaman a la presión atronadora de los cánticos y batir de tambores en las tribunas, en un hervidero con casi 10.000 aficionados, entre ellos un millar españoles.

Ver en vivo la final será un privilegio para adinerados, con boletos en butacas preferenciales cotizados a 10.000 dólares en la reventa por internet, tras haber salido de taquilla a 1.243 dólares.

La sede se trasladó por primera vez a las playas marplatenses, favoritas de los argentinos en vacaciones, con dos millones de turistas cada año en el verano austral y un clima de fresco a templado en primavera, con la luminosa belleza de sus barrios residenciales y ondulantes costas.

La ruta de España que desembocó en la llamada Perla del Atlántico tuvo como escalas triunfos sobre Perú (5-0), Alemania (4-1) y Estados Unidos (4-1), en tanto que Argentina dejó en el camino a Gran Bretaña (4-1), Suecia (4-1) y Rusia (3-2).

Los jueces de silla serán el francés Pascal Maria y el estadounidense Jake Gerner.

© 1994-2008 Agence France-Presse

  9 comentarios


  1. papirrukis
    21 / Noviembre / 2008
    7:36 am

    uuuuuupa! cuerda de tios buenooooos!!


  2. Porelorti
    21 / Noviembre / 2008
    5:36 am

    Venezolano P.uto, que carago hablas pedazo de B.oludo, burro
    Manga de alimentados a AREPA en mi pais se los damos a los animales esa cagada de comida.
    Limpiate el O.rto antes de hablar de A.rgentina son los negros Africanso de America por lo torpe y brutos


  3. encarpao
    20 / Noviembre / 2008
    7:54 pm

    mier.da contra mier.da


  4. tumujer.com
    20 / Noviembre / 2008
    5:07 pm

    va a estar cerrado el encuentro….


  5. PARANGUTIRIMÍCUARO
    20 / Noviembre / 2008
    2:16 pm

    Iría nada más, para estar lo más cerca posible a mi amor platónico deportivo, Ana Ivanovic, que se fué detrás de su costilla, Verdasco.

    …Llévatelo…


  6. beto
    20 / Noviembre / 2008
    12:33 pm

    los españoles dicen que los argentinos seon arrogantes, y ellos son igual o mas pedantes y arrogantes que los argentinos, pues le voy a ninguno de los 2


  7. diosa
    20 / Noviembre / 2008
    12:19 pm

    VAMOS VAMOS ARGENTINA VAMOS VAMOS A GANAR!!!!!!!!!!!!!!!!


  8. Theraptor
    20 / Noviembre / 2008
    11:55 am

    primero


  9. Jorge
    20 / Noviembre / 2008
    11:40 am

    Primeroooooooo!!. GO ARGENTINA!!

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