Publicado el 06 de Abr de 2009 10:03 am |
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El venezolano Edwin “Inca” Valero se dio el sábado el gusto de deleitar con una espectacular exhibición de golpes, a un público que observó el triunfo contundente y demoledor sobre el colombiano Antonio Pitalúa, para quedarse con el título mundial ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
El oriundo de Bolero Alto, quedó listo para emprender retos de mayor importancia en su carrera profesional y mayor reconocimiento.
A las puertas podría estarse preparando un combate con el mexicano Juan Manuel Márquez, uno de los mejores ligeros del mundo y quien detenta la porción universal de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Quedó claro que Valero no desestima a ningún rival, y fue lo que se observó el sábado en la noche, cuando en el primer asalto tanteó con varias combinaciones a Pitalúa y allí se dio cuenta de que el neogranadino había sentido el peso de sus manos y que lo podía aniquilar sin problemas en el siguiente asalto.
A diferencia de otros oponentes que ha enfrentado el venezolano, la caída estrepitosa de Pitalúa no estaba planteada que sucediera de manera tan relampagueante, ya que, por el historial que traía a sus espaldas, se pensó que pudiera aguantar más ante las combinaciones de Valero, es decir, que tuviera la capacidad de oponer mayor resistencia.
De hecho, cuando Pitalúa salió para el segundo round, ya en su rostro tenía la derrota dibujada; apenas pudo capear la seguidilla de golpes, sin poder reaccionar en ningún instante.
Se esperaba que Pitalúa podría ser mejor termómetro, pero no fue así. De todas maneras, no de inmediato, pero a largo plazo, Valero se verá en la imperiosa necesidad de subir de peso, en caso que no se concrete para este año el choque con Márquez, y entonces tomar la determinación de que su promotor Bob Arum mueva sus hilos para que se mida a Manny Pacquiao o Ricky Hatton. Por ahora, tiene el camino abonado para lograr que lo metan en el grupo de los grandes.
Via Últimas Noticias

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