Publicado el 28 de Jul de 2009 2:18 pm |

1,812 lecturas   5 comentarios

Foto: KERIM OKTEN/epa

El alemán Paul Biedermann ganó la final de 200 metros libres con un nuevo récord mundial (1 minuto y 42 segundos exactos), por delante del estadounidense Michael Phelps (1:43.22) y el ruso Danila Izotov (1:43.90), este martes en el Mundial de natación de Roma.

Con este crono, conseguido con un bañador Arena X-Glide, el alemán de 22 años asesta un duro golpe a Phelps, impidiéndole el tí­tulo mundial y arrebatándole la plusmarca planetaria, que el estadounidense habí­a conseguido el 12 de agosto de 2008 en los Juegos Olí­mpicos de Pekí­n (1:42.96).

Teóricamente, hice una buena carrera, estoy a tres décimas de mi récord después de seis meses de pausa (tras los Juegos). No estoy muy contento, pero sé que este año he entrenado menos. Lo acepto, aunque no estoy muy satisfecho”, aseveró.

Biedermann, ya campeón en los 400 metros libres y cuyo mejor resultado en un gran evento era una quinta posición en Pekí­n-2008, consigue el doblete en la piscina del Foro Itálico romano.

Con ocasión de la final de 400 metros libres el domingo, habí­a batido el récord del mundo (3:40.07) y en las semifinales de los 200, el de Europa (1:43.65).

El revés sufrido por Phelps supone su primer derrota en una gran cita mundial desde hace cuatro años.

Su última derrota se remonta al Mundial-2005, cuando fue segundo en los 100 metros mariposa, por detrás de su compatriota Ian Crocker.

El nadador de Baltimore se habí­a impuesto en las últimas diez pruebas individuales en las que habí­a participado en las competiciones de primer nivel (5 tí­tulos en el Mundial, otros 5 en los Juegos Olí­mpicos).

Phelps sí­ que pudo ganar el oro el domingo en el relevo 4×100 metros libres, junto a sus compañeros estadounidenses. En los 200 mariposa logró este martes el acceso a la final del miércoles, con el segundo mejor tiempo de los clasificados (1:53.48), lejos de su récord mundial.

Después del éxito olí­mpico, el parón de los entrenamientos y la polémica por ser fotografiado con una pipa de cannabis, Phelps retomó su preparación, pero al llegar a Italia reconoció que no estaba a su máximo nivel.

Ví­a Agence France-Presse

Comments are closed.