Publicado el 22 de Oct de 2009 6:30 pm |

27,158 lecturas   348 comentarios

AP Photo / Daniel Ochoa de Olza

En una entrevista publicada en el diario español El Paí­s, el delantero venezolano del Valencia Nicolás “Miku” Fedor, conversó acerca de su carrera deportiva y su vida personal, así­ como su análisis acerca de algunos aspectos de la polí­tica del presidente venezolano Hugo Chávez.

Se presenta como Nicolás, aunque todos le conocen como Miku. A Nicolás Fedor (Caracas, Venezuela, 1985) el nombre artí­stico se lo puso su hermana. Y procede de la traducción de éste en húngaro: Miklós.

El delatero venezolano es nieto de refugiados húngaros, que cambiaron en la Segunda Guerra Mundial un campo de concentración por un barco con destino a Venezuela. Miku, hijo de húngaro y venezolana, tomó la decisión que cambiarí­a su vida con sólo 15 años. Viajó de vacaciones con su familia a Suecia.

Y allí­ se quedó para jugar a fútbol. Un año después, entró en la escuela del Valencia, que lo ha recuperado este año para el primer equipo. Hoy se enfrenta al Slavia de Praga en Mestalla en busca del liderato del grupo B de la Liga Europa.

Esta es la entrevista completa:

¿Habla húngaro?
Sí­. Aunque no perfecto. Con mi abuela hablo húngaro y cuando viajo a Hungrí­a no me pierdo por las calles.

¿Por qué se quedó en España para jugar al fútbol con 15 años?

Mi tí­o es de Suecia y tení­a un amigo que, a su vez, tení­a otro amigo en Vila-real. El Villarreal estaba interesado en mí­, pero me dijo que volviera al año siguiente. Decidí­ quedarme para ir acostumbrándome a la alimentación, al fútbol.
Pero en el Sueca no jugaba.

Estuve ocho meses en los que sólo podí­a entrenarme. Fue muy difí­cil estar solo, sin amigos, y habituarme a una vida nueva. Aunque la idea de jugar me motivaba.

¿Albergaba esperanzas de jugar en Primera?

La esperanza nunca se pierde. Mi objetivo era ese. Sabí­a que no iba a ser fácil. Pero hay que perseverar.

¿Procede de una familia humilde o acomodada?

En Venezuela ser de una familia acomodada es muy complicado. Éramos una familia humilde. Desde los tres años mi padre no vive con nosotros. Prácticamente me he criado sin padre. Mi madre trabajaba en dos sitios diferentes mañana y tarde. Yo iba al colegio por la mañana y por la tarde, al fútbol. En algún momento me tocó trabajar cuando era niño, pero nunca pasamos hambre.

¿Tiene morriña?

Todos los dí­as. Echo de menos a los amigos, la comida, el clima, la playa. Si me pongo a enumerar lo que echo de menos, la gente me preguntará qué hago aquí­.

¿Sigue el dí­a a dí­a en Venezuela, le interesa la polí­tica?

Sí­. Por desgracia uno no puede opinar mucho, porque estamos censurados y al ser personas públicas más todaví­a. Es triste la situación en el paí­s al margen de quién mande. Derechos básicos como la libertad de expresión no se pueden cortar de raí­z. No hay libertad de prensa. Y, o vas con el Gobierno o vas en contra. Pero, lo difí­cil es estar allí­. Y vivir dí­a a dí­a.

¿Prefiere ahorrarse su opinión sobre Hugo Chávez?

Sí­. No estoy a favor de muchas cosas que se están haciendo, sobre todo respecto a la educación: se está adoctrinando a los niños, se está suprimiendo historia. Es triste que los niños sólo hayan conocido a Chávez. Creen que el mundo es así­.

¿Se parece a Cuba?

Por desgracia es lo que él quiere, que se parezca cada vez más a Cuba.
En Cuba todos son iguales, pero, por desgracia, igual de pobres. Y eso no puede ser. La sociedad tiene estatus. Uno puede ser humilde, progresar y ser alguien importante. Lo que no se puede hacer es recortar derechos, educación, gastos aquí­ y allá, regalar el petróleo… Se están haciendo muchas más cosas malas que buenas. Y el paí­s no camina.

Es el delantero de la selección. ¿No teme hablar con tanta naturalidad?

Intento separar la polí­tica del deporte. Si hay democracia en mi paí­s, pienso que puedo opinar libremente. Y cuando voy allí­, voy para jugar a fútbol y mis opiniones me las callo.

¿Ha sido una decepción no entrar en el Mundial 2010?

Fue una decepción muy grande. Sobre todo porque lo tuvimos muy cerca y vimos que la diferencia no es tan grande como antaño. Ahora competimos de tú a tú con todos los equipos. Duele. Pero veo el futuro esperanzador. La mayorí­a de la selección tiene menos de 26 años y están jugando fuera. Y los de la sub 20, que sí­ estuvieron en el Mundial de Egipto, vienen apretando fuerte.

¿Cómo se encuentra en el Valencia?

En una nube. Recapacito, veo de dónde he partido y a dónde he llegado y me siento satisfecho. Aunque no conforme, porque cada dí­a quiero progresar. Formar parte de esta plantilla y verme rodeado de estos jugadores está siendo muy bonito.

El sábado le ganó la partida a Zigic al sustituir a Mata contra el Barcelona.

Todos tenemos las mismas oportunidades.
Creo que Unai, en función del rival y de las caracterí­sticas individuales de cada uno, elige quién puede ser útil en ese momento. El otro dí­a me eligió a mí­. Pero el dí­a anterior en la Liga Europa contra un equipo italiano, muy rocoso, y de pelea cuerpo a cuerpo, eligió a Nico (Zigic).

¿Cómo se entiende con los bajitos?

Jugar con los enanos es un lujo. Son jugadores diferentes, especiales, tienen magia en los pies y, sobre todo, en la cabeza. Son jugadores inteligentes, que se mueven muy bien y los que estamos por delante agradecemos que puedan darnos pases de gol o contribuir al juego fluido del equipo. Es una ventaja.

¿Cuáles son sus mejores cualidades como futbolista?

Trabajo, trabajo, entrega y lucha. Puedo estar más o menos acertado en el aspecto táctico, pero no paro de correr y de trabajar para mis compañeros.

¿Tiene formación académica?

Tengo que terminar los estudios de Arquitectura. Los empecé, pero por el fútbol se hace complicado. Hay que tomárselo con tranquilidad.

¿Le gusta leer?

El último que leí­ es un libro sobre el cartel colombiano de la droga, la historia de Pablo Escobar. No me aportó nada para mejorar como persona, pero fue entretenido.

ACLARATORIA DE MIKU FEDOR SOBRE LA ENTREVISTA DEL DIARIO EL PAIS

Este comunicado no se pudo enviar antes porque Miku estaba concentrado para su encuentro del dí­a de hoy con el Valencia, al terminar el mismo inmediatamente quiso salir al paso de la información publicada por el diario El Paí­s de España.

Miku aclaró que “respeta la opinión de todos los venezolanos y al presidente de su paí­s más allá de quien ocupe el cargo”.

“El deporte no es polí­tica y la Vinotinto representa a todos los venezolanos. La periodista me abordó para tratar temas deportivos y personales y a pesar de que le expresé que me reservaba mis comentarios acerca de la situación de mi paí­s, seguí­a insistiendo y me encontré con esta sorpresa”, prosiguió.

“Cuando me preguntan de Venezuela yo más bien me esfuerzo por expresar mi máximo cariño por la selección y lamento mucho esta situación”, concluyó.

Comments are closed.