Atletico de Madrid pasa a cuartos tras vencer 1-5 al Lokomotiv ruso

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(Caracas, 15 de marzo. Noticias24).-El Atlético de Madrid se exhibió en Moscú gracias a los goles de Correa, Saúl, Torres por partida doble y a la espectacular vaselina de Griezmann, que además forzó un penalti.

Había salido el Lokomotiv como con prisa, con más que en Madrid. Tampoco le quedaba otra. A cada minuto que pasaba le quedaba uno menos de vida en la Europa League.Farfán jugaba arriesgando arriba y siendo la mejor arma del conjunto Ruso junto con el frío, -12º de sensación. Ese frío colándose entre guantes y ropa térmica que no sentía Gabi quien jugaba en manga corta.

Pero si los rusos comenzaron intentando tener más control, más presencia, pero sin inquietar el arco del club español. Pero no seria eterno ya que a Correa Le bastó con agarrar un balón. Corrió entre regates, pared con Koke y 0-1 en el partido (el 4-0 en la eliminatoria). El Lokomotiv, sin embargo, no se escodió buscando una respuesta.

Y lo haría con Farfán, que en el 18’ hacía aquello que sus compañeros no hicieron: inquietar de verdad a Werner. Buena parada del argentino, que no se había levantado del suelo y otra vez se veía obligado a volar, ahora ante Denisev. Y habría un tercero. El mortal. Un disparo desde fuera del área de Rybus. Ese que entró. Werner, sin visibilidad, ése no pudo pararlo. Empate.

Crecido, el Lokomotiv comenzó a dominar. Primero llamativo, luego casi sonrojante. Hasta que Thoma cogió el balón, lo bajó y a jugarlo, para que Correa siguiera inquietando. Juanfran estampó una pelota en el palo y el Lokomotiv trató de seguir respondiendo, como antes, ahora con una contra de Farfán. Pero el área de Werner la defendía Giménez el cual no dejo pasar ni el aire. Así llegaría el descanso.

Grave lesión de Filipe

Nada más regresar de la caseta, Saúl terminaría de hundir al Lokomotiv. Se cosió un balón al botin y buscó a Filipe. El brasileño se lo devolvió, Koke mediante, dejándolo pasar, y Saúl lo envió a la red. Se acabaría el Lokomotiv, no el partido. Porque hubo más goles. Ese de penalti de Torres, el 1-3, su primero en la tarde. Lo habían cometido sobre Griezmann, que acababa de salir, que jugaba un rato. Y también el segundo de El Niño, el 1-4. Jugada en la que Éder se plantó en el área y Filipe corrió a frenarle, el pie por delante. El portugués, por inercia, sin querer, lo golpeó como si fuese el balón. Filipe no volvería a levantarse. Y eso sí que congelo al Atleti, no el frío de Moscú.

En los últimos minutos, Torres buscaría el hat-trick y Koke brillaría, pero llegaría Griezmann, con una maravilla final, una vaselina que lanzó a la red como si el balón fuese su hija, tocándolo con delicadeza, acariciándolo.