Publicado el 25 de Ene de 2010 4:44 am |

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Foto: AFP Photo

Estuvo dos sets abajo contra el tenista más en forma del circuito en los últimos meses y logró forzar el quinto. Sin embargo, a la hora de la verdad, Fernando Verdasco se quedó sin epopeya y sucumbió frente a Nikolai Davydenko en octavos de final del Abierto de Australia.

El mí­tico Rod Laver Arena, en una tarde estival soleada pero agradable en Melbourne, fue escenario de un verdadero partidazo, que el sexto favorito Davydenko ganó por 6-2, 7-5, 4-6, 6-7 (5-7) y 6-3, en casi cuatro horas de juego. Así­, el noveno favorito Verdasco se quedó con las ganas de repetir las semifinales del año pasado en Australia, en lo que fue su mejor actuación histórica en un “grande”.

Davydenko, quien todaví­a no se ha coronado campeón de un Grand Slam, intentará alcanzar las semis el miércoles, cuando se mida con el vencedor del choque que librarán en la noche de hoy el suizo Roger Federer, máximo favorito, y el australiano Lleyton Hewitt.

El ruso sumó ante Verdasco su decimotercera victoria consecutiva, en una serie que incluye sus tí­tulos en la Copa Masters de Londres, en noviembre, y en Doha, hace un par de semanas.

Davydenko arrancó como para liquidar el pleito de octavos pronto, aunque el cómodo resultado del primer set pareció exagerado. Si bien el ruso se habí­a mostrado tan sólido como en sus últimos partidos, Verdasco, más allá de sus errores con el saque -cometió un total de 20 dobles faltas- daba ya algunas señales de lo que vendrí­a luego, una vez que perdiera por poco el segundo set.

En el tercero, Davydenko dejó de ser esa máquina de meter potente pelotazos a las lí­neas y comenzó a fallar, al tiempo que Verdasco lo hací­a mover de un lado para otro sobre la pista azul. El español quebró en el cuarto juego del tercer set, y prolongó la historia, y repitió en una cuarta manga que pareció abrirle las puertas para su segunda victoria en ocho choques con el ruso.

En ese cuarto set, Verdasco quebró para 5-3. Para entonces su saque habí­a mejorado, y lo que antes eran altos porcentajes de dobles faltas se convirtieron en aces o primeros servicios complicados para el rival. De todas formas, el español no pudo mantener su servicio y hubo que llegar al tie break, instancia en la que Davydenko habitualmente no se equivoca.

Sin embargo, hoy fue la excepción a la regla: el ruso estuvo 5-3 arriba pero se desplomó con una seguidilla de errores no forzados que Verdasco aprovechó para llevarse el parcial y situar el partido en zona de epopeya.

Pero pese a todo no serí­a el dí­a de Verdasco. En el primer juego del quinto set desperdició un par de pelotas de quiebre y en el sexto game sufrió en carne propia el quiebre que a la postre definió el pleito, saldado con una pelota que el número nueve del mundo dejó en la red, mientras Davydenko, visiblemente aliviado tras una faena impensadamente dura, sonreí­a porque su sueño de dar el gran golpe en un Grand Slam sigue vivo.

Con información de DPA

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