Publicado el 31 de Ene de 2010 9:08 am |

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Foto: AFP Photo

El suizo Roger Federer levantó este domingo su cuarto tí­tulo del Abierto de Australia de tenis, tras derrotar en la final del certamen de Melbourne al británico Andy Murray, dominado por el número uno del mundo en tres sets, 6-3, 6-4 y 7-6 (13/11).

Federer controló con solidez a su rival, quinto preclasificado del torneo, que puso algo de resistencia en la tercera y última manga y que no pudo ocultar su decepción tras la derrota.

Como es habitual en él, Federer jugó su mejor tenis cuando su adversario comenzó a estar más combativo. Y es que después de que el helvético perdiera su primera manga en cuartos de final ante el ruso Nikolay Davydenko, el suizo no cedió un sólo set en el resto del campeonato.

“Estoy en una nube, jugué uno de los mejores tenis de mi vida”, declaró el suizo tras su victora. “Es un momento muy especial porque es mi primera victoria en un Grand Slam como padre”, manifestó, aludiendo a sus hijas gemelas, nacidas en julio de 2009.

“Tienen seis meses. Puede que se las vea el año que viene en el público durante la final. Serí­a estupendo”, agregó.

Por su parte, Murray fue ví­ctima de la fuerte presión que se cerní­a sobre él, pues podí­a convertirse en el primer británico que levanta un tí­tulo de un torneo ‘grande’ del circuito desde 1936.

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En este contexto, el escocés no estuvo a la altura en los dos primeros sets, que perdió con relativa facilidad, al estar siempre a la defensiva en las primeras mangas de la que fue su segunda final de un Grand Slam.

Su decepcionante actuación recordó a la que firmó cuando el suizo le ganó el último partido del US Open de 2008, aunque en el último set de este domingo llegó a estar por delante en el macador por 5-2.

Sin embargo, Federer, aprovechando que Murray desperdició cinco bolas de set, convirtió la Rod Laver Arena su salón de casa y llevó el encuentro a un ‘tie break’ cargado de suspense.

La “muerte súbita” estuvo repleta de puntos fantásticos, perto también hubo errores de Murray, que sólo en las últimas bolas jugó libre de presión.

“Fue mucho más fuerte que yo, recibí­ muchos apoyos, siento no haberlo logrado pero…”, dijo un emocionado Murray sobre Federer. “Puedo llorar como Roger, pero es una pena que no pueda jugar como él”, agregó el británico antes de recibir la consolación de su rival.

“Andy, jugaste un torneo fantástico y eres demasiado bueno como para no ganar un Grand Slam un dí­a de estos, no te preocupes”, le señaló Federer.

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Con esta victoria, el suizo suma 16 tí­tulos de torneos del Grand Slam, dos más que su predecesor en poseer el récord de trofeos de ‘grandes’ del circuito, el estadounidense Pete Sampras (14).

El suizo se sitúa ahora en posición para tratar de lograr lo que todaví­a no ha hecho en su carrera, plagada de éxitos, es decir, ganar los cuatro torneos del Grand Slam, un desafí­o que pasa por defender con éxito el tí­tulo que lograra el año pasado en Roland Garros.

En Melbourne, el suizo recuperó el tí­tulo que no logró en 2008 y ni en 2009, años en los que el serbio Novak Djokovic y el español Rafael Nadal se hicieron, respectivamente, con la victoria final.

Un año después de que Federer perdiera ante Nadal en Melbourne, en una final en la que muchos vieron el declive del helvético, Federer vuelve a reinar sin rival en el planeta del tenis.

El suizo ganó tres de los últimos cuatro torneos del Grand Slam y nada parece indicar que vaya a frenarse. Ni los récords, ni la edad, ni su paternidad, parecen calmar la sed de victorias del tenista. Ya lo dijo antes del torneo australiano. “Todaví­a tengo hambre”, apuntó.

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