Publicado el 29 de nov de 2012 8:19 am | 2.516 views

Video: Noticias24, 29 de noviembre de 2012

(Caracas, 29 de noviembre – Noticias24) - Ir casa por casa tocando las puertas de las personas y siendo parte de sus vidas, ya no es algo extraño para Henrique Capriles. Tampoco lo es que el gobernador considere que esta es su estrategia estrella, la misma que lo llevó de la mano por el duro camino de las presidenciales, considerada, por varios analistas, como impecable.

La experiencia de un casa por casa es única. Fue la primera etapa de su campaña presidencial y es ahora la fórmula por la que opta para volver a obtener el cargo de Gobernador del estado Miranda. Ir puerta a puerta significa tocar, sentir y escuchar atentamente a la gente, algo que según los comentarios escuchados en El Limoncito, parroquia La Doloriita, municipio Sucre, Capriles hace muy bien.

Las ayudas

Foto: Ana Vanessa Herrero

Desde su llegada la química es inmediata. Niños, hombres y mujeres comenzaron a abrir sus puertas y a prepararse para el momento en el que “el flaco” entrara a su casa. Tal vez no sea sorpresa, pero aún lo llaman así y “es por cariño”, tal y como comentó una mujer que lo esperaba en las escaleras de su casa minutos antes de que su vida diera un vuelco. Ella, como las más de 10 familias que visitó, recibieron de manos del propio Capriles una ayuda inmediata para construir, ampliar o mejorar su vivienda, según fuera el caso.

El paisaje hablaba por sí solo: el Ávila imponente sostenía edificaciones magníficas que contrastaban con las casa de techos de zinc que todos querían cambiar por un techo de calidad. Las escaleras eran empinadas en la mayoría de los casos y las casas a duras penas se sostenían. Pro todas eran un hogar. Padres, abuelos y niños recibían con gritos a Capriles quien entraba casa a casa para hacerle seguimiento a lo que ya su equipo había estudiado días antes.

Foto: Ana Vanessa Herrero

El procedimiento no es sencillo. El equipo de la Gobernación realiza antes una “pregira” para definir los problemas. El Gobernador llega para escucharlos y dar los últimos toques a aquellos que aparezcan de golpe. Su firma es la que sella el certificado que da respuesta inmediata a los problemas grandes y pequeños de vivienda. “Vivienda Semilla” y “Mi resuelve”, son dos de las iniciativas que se esparcen en las calles de Miranda.

“Vivienda semilla” tiene un límite se 30 mil bolívares, según indicaron fuentes de la Gobernación. Consta en dotar a la familia que lo solicita de los materiales necesarios para hacer su vivienda “desde cero”. Con este certificado las personas adquieren lo que necesitan en las ferreterías afiliadas, que además ofrecen un mejor precio, algo que ayuda a crear una cadena en la economía creando competencia entre comercios, dotación de los recursos y productividad de la mano de obra.

“¿Tienes a alguien que te la haga?”, pregunta Capriles cuando una persona le indica su caso, pues lo más importante de este método es que los propios habitantes sean quienes trabajen la infraestructura, siempre guiados por un ingeniero y apoyados por miembros de Protección Civil.

Las historias

Puede pasar hasta una hora cuando Capriles entra a una casa. Se sienta, saluda, habla, bromea: nunca hay un tiempo determinado pues cada casa es un caso, y cada caso una situación que atender. “A mí no me importa el color de la camisa”, le dijo a una mujer sentado en la sala de su casa, pues ella aseguró que trabajaba en una casa de alimentación “donde no me dan ningún beneficio”.

A ella se le otorgó un certificado para construir, igual que a una vecina que en su puesta tenía un afiche de Elias Jaua, una de las fichas más fuerte del oficialismo en la carrera hacia el 16 de diciembre. Pero poco importó la política en el colegio que desde hacía días se preparaba para la visita del Gobernador.

Foto: Ana Vanessa Herrero

228 alumnos son los atendidos en esta institución de la Alcaldía de Sucre que de entrada se quejaba por la falta de maestros. “Capriles aquí tenemos un aula de informática, pero no tenemos maestra”, dijo una de las profesoras que lo guiaba en el recorrido. “Ellos quieren pero no hay profesor”, decía otra minutos después de que el candidato preguntara a los más pequeños si les gustaba el deporte. “Nos vamos a encargar de eso, voy a hablar con el Alcalde”, dijo Capriles con tono firme y cambiando la expresión de su cara, algo que suele suceder solo cuando se aborda un tema al que le presta la mayor atención.

Por lo general, su sonrisa es la que cautiva a las mujeres que lo rodean, pero el cambio radical sucede cuando se maneja un tema que debe atender. Lo sorprendente, que además impactó a todos los presentes, fue la química que los niños tienen con el candidato a quien muchos llamaron “Presidente”.

Foto: Ana Vanessa Herrero

Yo soy el Gobernador”, decía mientras estaba en un aula, para que no hubiese equivocación alguna. Horas antes, en una casa, un niño que le llegaría un poco más arriba de la rodilla le preguntó si el Presidente Chávez era “embustero”. A pesar de las risas de los demás, Capriles se dirigió con un tono pausado para explicarle al pequeño que “eso no se puede decir (…) eso no es así”.

Pero el momento más emotivo vino cuando una profesora le comentó que José no había dormido en toda la noche esperándolo. Estaba en una clase de primer grado y José era el más tímido de todo el aula. Sus ojos grandes y marrones solo miraban al Gobernador. Capriles se acercó, le habló y éste no emitió palabra. La gorra tricolor sería lo único que lo sacaría de su asombro, pues en un acto de espontaneidad el Gobernador le puso una gorra sobre su cabeza y la firmó “Para mi amigo José”.

Todos los otros niños aplaudieron y en los ojos del niños salieron lágrimas de alegría e impresión, pues para él ese fue el mejor momento de su día y el que todos los niños recordarían, como dijeron, porque ahora “Capriles es amigo de José”.

Ana Vanessa Herrero
Edición y montaje: Harold Martínez