Publicado el 02 de nov de 2012 6:44 pm |

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(Roma, 02 de noviembre – dpa) - “En Roma se come bien en todos lados”, dicen los romanos. Pero no es del todo verdad: muchos turistas acaban comiendo una pizza o pasta mediocre. Algunos de los mejores restaurantes de la Ciudad Eterna tratan de romper esta tendencia.

En los puestos de mercado del Campo de Fiori brillan al sol los tomates color rojo oscuro. Desde fuera de un bar se escucha la maquina de café espresso y a través de la ventana de la trattoria de al lado llega a la piazza el aroma picante de unos spaghetti all’amatriciana. Para cualquier gourmet, Roma es un paraíso para todos los sentidos. Tras cada esquina se esconde un nuevo local de moda, un restaurante tradicional o un templo de la alta cocina con un chef condecorado con estrellas.

Uno de los grandes artistas de la cocina en la capital italiana es paradójicamente un alemán, el cocinero de tres estrellas Heinz Beck. Su restaurante La Pergola en la azotea del Hotel Waldorf Astoria Rome Cavalieri se eleva sobre la Ciudad Eterna en el Monte Mario. Desde arriba se divisa el Tíber, el castillo del Sant’Angelo y el Vaticano.

Los aeropuertos de Roma se encuentran entre los mejor comunicados de toda Europa

El alemán se hizo cargo del restaurante en 1994. En 2001, la Guía Michelin le dio su segunda estrella, en 2005 la tercera. “El mejor cocinero de Italia es un alemán”, titularon en su día los diarios italianos. También es alemán otro cocinero romano con dos estrellas Michelin, Oliver Glowig, del Hotel Aldrovandi Villa Borghese.

Pero tan ligera como en La Pergola no es por lo general la comida romana, con su amor por las vísceras y las salsas pesadas. Para un recorrido gastonómico por el centro histórico de Roma entre el Coloseo y el Vaticano, Beck se carga primero de energía con un espresso fuerte en el bar Tazza d’Oro junto al Panteón. En los días de calor tiene mucho éxito aquí el Granita di Caffè, un café helado con hielo picado y nata batida.

“A quien le guste el pescado, en San Lorenzo siempre está en el lugar correcto”, recomienda el cocinero estrella. En su opinión, también merece una visita la Salumeria Roscioli, una mezcla de tienda de productos delicatessen, bodega y restaurante. La pasta es una poesía, sus numerosas variedades de jamón y queso una delicia. Por ello, no asombra en absoluto que Roscioli esté siempre lleno hasta la bandera.

Desde fuera apenas se reconoce el local en las inmediaciones de Campo de Fiori. Y es que las buenas trattorias no necesitan ningún cartel en la fachada. Los romanos las encuentran de todas maneras, y tratan de evitar aquellas que van sobre todo a cazar turistas. Sobre todo aquellas en las que los camareros salen a la calle para invitar a los turistas a comer pizza o espagueti de dudosa calidad con un par de frases en inglés, alemán o español.

Por suerte, también algunos restaurantes tradicionales populares entre los turistas se oponen a esta tendencia y ofrecen verdadera comida romana. Por ejemplo Da Armando al Pantheon. El diminuto local de los hermanos Gargioli ofrece comida típica sin adulterar a precios justos y con un servicio atento y discreto.

La legendaria heladería Giolitti junto a la sede del Parlamento italiano atrae al público con su arenque ahumado con cebolla y pasta all’amatriciana. Es muy conocida, pero sus helados son igual de deliciosos que siempre y ya de por sí es una experiencia luchar para llegar hasta la barra, llena de gente hasta bien entrada la noche.

Para una última copa están el barrio de Testaccio, el siempre de moda Trastevere, la pequeña Vineria del Campo de Fiori o Via Veneto. En su día celebraban aquí estrellas del cine la Dolce Vita, inmortalizada por Federico Fellini en su largometraje con Marcello Mastroianni y Anita Ekberg.

Via Veneto, durante años de capa caída, renace ahora con sus hoteles de lujo. La alta sociedad de Roma se reúne aquí al igual que antes, en bares y restaurantes como el Magnolia en el Jumeirah Grand Hotel. Kotaro Noda convence en el restaurante con sus platos mediterráneos con toque japonés. El cocinero nipón galardonado con una estrella es otro de los mejores cocineros de Roma.

Roma

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Cómo llegar: Los aeropuertos de Roma se encuentran entre los mejor comunicados de toda Europa. Además de las aerolíneas de bandera, llegan a la Ciudad Eterna también las principales compañías de bajo coste, como Easyjet o Ryanair.

Cuándo viajar: Roma es un destino para todo el año. En julio y agosto puede llegar a hacer mucho calor, mientras que en diciembre y enero por lo general hace un frío húmedo.

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