Publicado el 06 de feb de 2012 7:21 am |

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Foto: picture alliance/dpa

MÚNICH (dpa) - Albahaca, cacao, langosta: los enamorados invitados a una cena de San Valentín no deberían sorprenderse de las exóticas combinaciones de alimentos. Porque para el cocinero puede que lo principal no haya sido la composición de los platos, sino sus efectos, y esos tres ingredientes son afrodisíacos.

El chef Alfons Schuhbeck, poseedor de una estrella Michelin, explica a dpa que por ejemplo la langosta o las ostras son estimulantes; las comidas ricas en proteínas como las nueces o el pescado aumentan la energía y la potencia. Y en el caso de manzanas o uvas, lo importante son las “asociaciones y la sensualidad que evocan”. También tienen un papel importante los aromas intensos de flores o especias porque excitan los sentidos del olfato y del gusto.

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Las especias y hierbas son sensuales por sus perfumes y además por sus vitaminas y minerales, elementos que contribuyen a una alimentación sana y equilibrada, y por tanto a un cuerpo en buena forma. Entre algunas consideradas afrodisíacas se cuentan la albahaca, el eneldo, el estragón, el jengibre, el cardamomo, la mejorana y la canela. En todo oriente, la canela es “la especia del amor por excelencia”, señala el cocinero.

Entre las verduras está el apio, que según Schuhbeck contiene elementos que actúan sobre el sistema nervioso y provocan relajación. También el café es ideal, porque contiene más de 800 sustancias aromáticas y porque despierta y distiende a la vez.

En algunas culturas se considera que al ser cocidos los alimentos pierden sus propiedades y por tanto su poder afrodisíaco, pero no por eso hace falta comerse todo crudo en San Valentín, explica Schuhbeck. Sin embargo, es importante tener cuidado sobre todo con las especias. “Sus aceites esenciales son tan sensibles como las propias plantas”, añade. Por eso hay que cortarlas al final de la temporada y cocerlas a fuego moderado.

De todos modos, el efecto real de los afrodisíacos es polémico. En el pasado, algunos comían por ejemplo cresta de gallo o destrozaban nidos de golondrinas para molerlos y obtener un polvo considerado estimulante, prácticas que hoy se sabe no sirven para ese fin. También se conocen las graves consecuencias que estas creencias han tenido sobre poblaciones de ciertos animales como los rinocerontes, por el uso de sus cuernos.

Pero para un cocinero, el efecto psicológico y sensual de una cena romántica de San Valentín es probablemente más importante que el físico. Schuhbeck lo resume: “Precisamente la imaginación y la fantasía son el combustible del amor”.

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