Esta es la receta de la famosa torta de queso de Nueva York

Foto:directoalpaladar

(Caracas, 04 de septiembre. Noticias24) – El New York chesecake que acostumbras comprar en diferentes lugares, lo puedes hacer en casa. Elaborarlo es muy sencillo, ingredientes fáciles de tener en casa y solamente como algo especial un molde de aro desmontable para que podáis desmoldarlo con facilidad, y asegurar una buena presentación sin que se os desarme.




El cheesecake debe quedar suave y blandito por dentro, por lo que es importante controlar el punto en el horno para conseguir esa textura.
Ingredientes para un molde desmontable de veinte centímetros de diámetro

Para la base: 150 g de galletas tipo María, 100 g de mantequilla fundida, 15 g de azúcar.

Para el relleno: 500 g de queso crema, 150 g de azúcar, 40 g de harina de fuerza, 4 huevos L, 1 yema L, 350 ml de nata líquida con un 35% de MG, 25 ml de zumo de limón, una pizca de sal, ¼ de cucharadita de extracto de vainilla, 1 nuez de mantequilla para engrasar el molde.

Comenzaremos echando la nata líquida en un bol y agregándole el zumo de limón, removemos y dejamos reposar un mínimo de una hora a temperatura ambiente tapada con film.

Veremos que una vez que pase el tiempo tendrá aspecto de nata cortada, reservamos en la nevera hasta el momento de usarla. Precalentamos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo y posición media de la rejilla.

Engrasamos el molde con la nuez de mantequilla y vamos trituramos las galletas con un rodillo o robot de cocina, les agregamos el azúcar y la mantequilla fundida unos minutos en el microondas.

Removemos hasta formar una masa con la que forraremos la base del molde, aplastando bien con el fondo de un vaso para que quede plana. Horneamos la masa durante quince minutos, una vez pasado el tiempo la retiramos y subimos la temperatura del horno a 225 grados.

En el bol de una batidora con varillas echamos el queso crema a temperatura ambiente, el azúcar, la sal y la harina, la nata agria, la vainilla, los huevos y la yema. Batimos hasta obtener una crema lisa y homogénea. Vertemos en el molde y horneamos durante quince minutos a 225 grados, seguidamente bajamos a 130 grados la temperatura y horneamos el cheesecake durante una hora y veinte minutos.

La crema del interior no debe cuajar en exceso pues después con el enfriado ya termina de solidificar en la nevera. Dejamos enfriar en el frigorífico unas seis horas como mínimo para que termine de coger cuerpo.

Seleccionado por: Julio C. Alcubilla B./Fuente: directoalpaladar/Noticias24

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