Esta es la receta de “Pasta Margariteña” del chef venezolano Carlos La Cruz

Foto: Yo Soy Venezolano

(Caracas, 11 de enero. Noticias24) – Sin ser un plato tradicional de nuestra mesa en general, considero esta receta de Carlos La Cruz, una deliciosa opción para disfrutar en familia.

En el ámbito mediterráneo Aristófenes y Horacio nos hablan del laganon (del griego λάγανον), una mezcla de agua y harina estirada y cortada en tiras y que bien pudo ser una especie de lasaña.

En la tumba de “los relieves”, situada cerca de Roma y datada en el siglo IV a.c. se reproducen diferentes utensilios que se cree se usaban para formar y cortar la pasta, aunque no hay pruebas concluyentes al respecto.

¿Donde queda Marco Polo en toda esta historia? Pues parece ser que la leyenda que cuenta que fue él el que trajo la pasta desde China a Europa es eso, una leyenda.

En un documento fechado en 1284, anterior al regreso a Italia, se habla de los vermicelli elaborados en la ciudad de Pisa. La pasta, ya estaba muy extendida hacia el año 1300 por el norte y Este de Italia. Pasa el tiempo y la pasta va cambiando de nombre. En la edad media se usa el término genérico de maccheroni para referirse a esta. En el siglo XV a la pasta se le denominada lasagna y los artesanos que la elaboraban eran los lasagnare.

Posteriormente, en el siglo XVI aparecen los fidelli a cuyos fabricantes se les llama fidellai. En el siglo XIX los llaman vermicelli. Actualmente a los artesanos, generalmente mujeres, que elaboran pasta fresca se las llama pastaia.

Hasta el siglo XVII no hay constancia del uso del tomate. Al principio se consideraba venenoso. La pasta se comía con las manos, sin ningún aliño y sin queso. Cuando se generalizaron las salsas de tomate y aceite, que luego las amas de casa completaban con diversos productos locales como la mozzarella, el parmesano o el prosciutto el tenedor se convirtió en un utensilio de uso diario. Como los tenedores de la época tenían solo dos dientes, se les añade un tercero para poder enrollar mejor los spaghetti.

En 1740 Paolo Adami abrió la primera fábrica de pasta en Venecia. A finales del siglo XIX y principios del XX se introducen muchas mejoras en los procesos de fabricación: nuevos tipos de molinos para el trigo, prensas hidráulicas para formar la pasta seca, secado artificial de la misma; que permiten mejorar su producción y alargar la conservación.

Con la fabricación, el desarrollo industrial y gracias también a la emigración italiana en América comienzan las exportaciones, que no paran de crecer. Hacia 1913 Italia exportaba a Estados Unidos más de 70.000 Tm de pasta.

Actualmente la pasta es uno de los alimentos preferidos a lo largo y ancho del mundo. Ha sido asumida en los recetarios populares de muchos países; aunque Italia sigue siendo el país donde más se consume. El 74% de la pasta fabricada en Europa se hace en ese país, siendo el mayor productor del mundo con 3,1 Tm en 2004.

Ingredientes

500 gr. espaguetis,

1 kgr. mejillones,

1 cebolla,

3-4 dientes de ajo,

2 guindillas,

200 gr. langostinos o gambas peladas,

200 cc. vino blanco seco,

unas ramitas de perejil,

1 cucharada de hierbas aromáticas (tomillo, orégano),

2 latas de 400 gr. de tomates Margariteños pelados en su jugo

100 cc. aceite de oliva virgen, sal, pimienta.

Preparación

Limpia bien los mejillones, quitando las barbas y raspando con un cuchillo para eliminar cualquier resto de la concha. Tira los que estén abiertos o con la concha rota. Lava bajo el grifo con agua fría y reserva.

Pica la cebolla y saltea con los ajos picados en una sartén profunda o cazuela, con el aceite de oliva, hasta que empiecen a dorarse. Añade en este punto los mejillones y moja con el vino blanco. Acerca al fuego y cuando empiece a hervir añade el perejil picado, el tomate con su jugo, las guindillas picadas, las hierbas aromáticas y un poco de sal y pimienta.

Deja cocer a fuego vivo, removiendo, hasta que los mejillones estén cocidos y abiertos y la salsa quede un poco reducida. Remueve con cuidado para que no se desprenda la carne de los mejillones. Al final incorpora las gambas o langostinos pelados, dejando que cueza brevemente.

Calienta una olla grande con abundante agua. Cuando empiece a hervir cuece la pasta al dente con un poco de sal, escurre y mezcla al momento con la salsa de marisco. Remueve y sirve con parmesano rallado.

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Julio C. Alcubilla B./ Noticias 24