Para comenzar el día: unos ricos palitos de queso empanizados (+receta)

Foto: Kiwilimon

(Caracas, 06 de febrero. Noticias24).- Con frecuencia, recibimos en la casa las visitas inesperadas de familiares y amigos. La emergencia sucede cuando no tenemos nada que ofrecerles, es decir, “nada para picar”. Esta receta es ideal para la ocasión, pero también como desayuno pues necesitas pocos ingredientes.

Ingredientes

– 22 piezas de pan blanco para sandwich
– 400 gramos de queso manchego (o un queso semi-duro)
– 3 huevos
– 1 taza de pan molido
– Aceite vegetal comestible al gusto

Video: Youtube

Preparación

El primer paso es cortar las orillas del pan de sandwich y extender el pan rebanado con un rodillo.

Tambien cortar de manera rectangular el queso, en forma de un dedo.

Una recomendación es aprovechar las tiras del pan, tostándolas y utilizarlas como pan molido.

Por otra parte, separar una yema de huevo de la clara y colocarla en un tazón.
El resto de los huevos colocarlos en el tazón en la clara. Batir los huevos.

Asimismo, untar un poco de la mezcla de los huevos en tres de las orillas de cada rebanada de pan.

Posterior a eso, colocar el pedazo de queso cortado en la orilla del pan que no tiene yema de huevo y enrollar hasta el final.

Al terminar, sellar los extremos del palito de queso presionando con un tenedor.

Por último, bañar el palito con la mezcla de huevos batidos y envolver en el pan molido.

Freír en aceite vegetal hasta que obtengan un color dorado.

Dejar escurrir en un plato con una servilleta absorvente.

¡Sirve y disfruta con tus amigos!

Seleccionado por: Julio César Alcubilla/Noticias24/ Fuente:Directo al Paladar

Para comenzar el día: unos ricos palitos de queso empanizados (+receta)

Por otra parte, separar una yema de huevo de la clara y colocarla en un tazón. El resto de los huevos colocarlos en el tazón en la clara. Batir los huevos. Asimismo, untar un poco de la mezcla de los huevos en tres de las orillas de cada rebanada de pan. Posterior a eso, colocar el pedazo de queso cortado en la orilla del pan que no tiene yema de huevo y enrollar hasta el final. Al terminar, sellar los extremos del palito de queso presionando con un tenedor. Por último, bañar el palito con la mezcla de huevos batidos y envolver en el pan molido. Freír en aceite vegetal hasta que obtengan un color dorado. Dejar escurrir en un plato con una servilleta absorvente. ¡Sirve y disfruta con tus amigos!

Seleccionado por: Julio César Alcubilla/Noticias24/ Fuente:Directo al Paladar