Publicado el 28 de Ene de 2008 4:44 am |
33,143 lecturas 111 comentarios

Noticias24.- Apenas hace horas cerró, en Madrid, la gira española de la Sinfónica Juvenil venezolana dirigida por el joven y laureado Gustavo Dudamel. La OSJSB se traerá a Venezuela el aplauso unánime de la prensa española, pero Dudamel se lleva la palma: la prensa lo adora, sus músicos lo veneran y los directores más prestigiosos lo respetan.
El diario El País, el más circulado del mundo en español, les pide que regresen pronto:
Volved pronto, compañeros
J. Á. VELA DEL CAMPO
En clima de apoteosis culminó ayer en el Auditorio Nacional de Madrid la gira por España de la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar dirigida por Gustavo Dudamel. Asistieron al concierto la hermana del Rey, doña Pilar de Borbón, y su hija, Simoneta Gómez Acebo, un gesto que va a tener sin duda una gran resonancia popular en Venezuela.
Venían los músicos de Zaragoza, donde pusieron en pie una primorosa versión de la Séptima, de Beethoven. En Madrid comenzaron con La consagración de la primavera, de Straviski. De cortar la respiración. Fue una versión de una fuerza rítmica escalofriante, empastada al límite y con un sentido estructural sin fisuras. Dudamel controló hasta el más mínimo detalle de las matizaciones y contrastes, pero además infundió una energía salvaje al conjunto. La orquesta respondió con una concentración, unidad y técnica admirables. Después revalidaron su maestría en Chaikovski. Es hasta justificable que se rompiera el protocolo de silencio tras el segundo movimiento de la Quinta, dada la hermosura de su realización. El mambo de propina encendió a la sala.
La gira por Oviedo, Valladolid, Zaragoza y Madrid de Dudamel y sus músicos ha sido un acontecimiento. La música recupera con ellos una alegría de vivir irresistible. Que tanta belleza salga de un proyecto social es algo para pensar muy seriamente. José Antonio Abreu, fundador del Sistema de orquestas infantiles y juveniles, nos ha dado una lección impagable. Por favor, volved pronto, compañeros.
Así lo reseñó el diario ABC de España:
Dudamel: «Hay que mimar al mundo con música»
FÉLIX IGLESIAS. VALLADOLID.
El joven director venezolano Gustavo Dudamel cumple hoy 27 años. Ayer, cuando atendió a los medios de comunicación en un descanso de los ensayos en Valladolid, donde junto a la Joven Orquesta Simón Bolívar interpretó «La consagración de la primavera, cuadro de la Rusia pagana en dos partes» de Stravinski y la Sinfonía número 5 en Mi menor, opus 764 de Chaikovski, tomó repentina conciencia, mientras gesticulaba, del paso del tiempo. Quizá por ello confesó que «sigo siendo el niño que comenzó con la música. No quiero perder a ese niño. Es verdad que con el tiempo llega la madurez, que para mí significa humildad».
Con esa virtud se dirige a «los muchachos» durante el ensayo en la sala sinfónica del Centro Cultura Miguel Delibes. Con sus rizos volando de un lado a otro, conduce a los centenares de jóvenes músicos, que repiten varios pasajes de Stravinski. Interrumpe a sus músicos para que den más brío a unas notas o atemperen el ímpetu de un arranque. La complicidad vuela entre sonrisas y particulares guiños, pero todos saben que Dudamel es quien manda y asumen al milímetro sus consejos y órdenes.
A pesar de la meteórica carrera de este director, aclamamos en medio mundo, tiene claro que «no puedo ni debo despegarme del suelo. Los halagos pueden hacerte perder la realidad, pero para mí hacen que refuerce mi compromiso, que sea más exigente conmigo». Sin embargo, esa exigencia del líder, que ha cuajado una trayectoria rauda y veloz, asegura que no le aleja de sus orígenes: «A muchos de los músicos los conozco desde que teníamos cuatro años, lo que supone todo un compromiso para todos».
Y es que el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, conocido en el país caribeño como El Sistema, es el germen de la Joven Orquesta Simón Bolívar y del fenómeno Dudamel. Él tiene claro que, a pesar de sus compromisos internacionales (titular de la orquestas de Gotheborg y de Los Ángeles), es fiel: «Es un producto que hay que mantener, pues se basa en la música, en su belleza, en la sensibilidad, algo que ha perdido este convulso mundo, y que hay que propagar. Hay que mimar el mundo con música». No en vano, Dudamel reitera que «la vida se complementa con la música y la música con la vida». Quizá por ello, tal como reconoció ya esté pensando en su «primer Brückner» y en su «primer cochinillo de Segovia».
La más mezquina de las crónicas es la nacional. William Padrón, desde España como corresponsal de El Universal, cuenta:
Boris Izaguirre, en plan divo y arrogante, intentaba acceder al camerino de Dudamel, una vez finalizado el concierto. Su actitud daba cuenta del fenómeno en que se ha convertido el director a sus 27 años: personajes como Miguel Bosé, animado por su buen gusto musical, asistía a presenciar la comentada presentación, menos esnobista.
“La moda lo dice todo, pasa de moda. No creo que se trate de una moda. Se trata simplemente de una evolución; quizás hay una especial atención en este momento. Lo más importante para mí es hacer música y hacerla al mejor nivel que pueda”, reflexionaba Dudamel en Zaragoza, finalizado el ensayo general. El cierre de gira de la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar de Venezuela en el Auditorio Nacional de Música de la ciudad de Madrid, España, fue justo lo que se esperaba. Anoche personalidades como Julio Linares, presidente de Telefónica de España, Carolina Herrera hija o la hermana del Rey se colaban entre los espectadores.
La Nueva España lo planteó de esta manera:
Locura por Gustavo Dudamel
Cosme MARINA
Los músicos de la Joven Orquesta Juvenil «Simón Bolívar», de Venezuela, tuvieron ayer una larga sesión de ensayos en el auditorio Príncipe Felipe. Preparaban a las órdenes de su director, Gustavo Dudamel, los dos programas que ofrecerán en su gira española, que hoy, a partir de las ocho de la tarde, se inicia en Oviedo envuelta en una gran expectación, con las localidades agotadas en todas las ciudades que visitará.
Ayer los jóvenes músicos venezolanos tuvieron en los ensayos espectadores ilustres. El compositor y director polaco Krzystrof Penderecki y el viola Roberto Díaz asistieron al primer tramo de las pruebas, que continuarán hoy a partir de las cuatro de la tarde, antes del concierto que se celebrará por la noche.
Ante el gran interés generado por el concierto, la formación venezolana decidió invitar al ensayo de esta tarde a jóvenes músicos de las orquestas asturianas. La orquesta liderada por Dudamel es uno de los grandes fenómenos que asombran al mundo de la música por la magnífica calidad de sus interpretaciones. De hecho, Dudamel, a sus 26 años, se ha encaramado a la élite de los circuitos internacionales en un tiempo récord, y su trabajo enérgico, vitalista y de sorprendente madurez llama la atención de la crítica y del público internacional.
Dudamel, que tomará posesión el próximo año de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, ha llamado la atención de los directores más consagrados, como Claudio Abbado y Daniel Barenboim, que han apostado por una forma de hacer y sentir la música clásica que rompe los canales habituales. En su presentación ovetense interpretará la «Séptima sinfonía» de Beethoven y la «Quinta sinfonía» de Chaikovski.
A continuación, orquesta y director continuarán gira en Valladolid, Zaragoza y Madrid antes de regresar a Caracas. La Orquesta Juvenil «Simón Bolívar» es la cúspide del Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, creado por José Antonio Abreu en 1975 y que agrupa a centenares de formaciones locales que integran a miles de jóvenes que encuentran en la música un proyecto social de entidad. Los mejores forman parte de la «Simón Bolívar», agrupación a la que han estado vinculados algunos de los mejores directores de nuestro tiempo y que es solicitada en todo el mundo.

Comments are closed.