Publicado el 26 de Mar de 2008 11:16 am |

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Noticias24.- En los años ochenta y noventa, el mundo de la moda gozó de una oleada de supermodelos que todos reconocí­amos y muchos adoraban: Cindy Crawford, Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Tyra Banks, Heidi Klum, Christie Brinkley, Linda Evangelista y por supuesto, Kate Moss son algunos de esos nombres que eran sinónimos de ventas seguras, glamour y muchos centí­metros en la prensa.

Hoy el mundo del modelaje parece ocupar menos espacio noticioso en la prensa y los medios y son relativamente escasos los nombres mundialmente reconocidos como los de Gisele Bundchen, Adriana Lima o Laetitia Casta. Y, para nuestra sorpresa, la prensa, los tabloides y la televisión se siguen ocupando de las modelos de los noventa -que aunque están en la mejor edad de su vida, ya tienen familias y empresas propias, y siguen siendo bellí­simas, para la industria del modelaje son prácticamente “ancianas”.

Es el caso de Tyra Banks, quien creó un reality show para encontrar “la próxima top-model de Estados Unidos”. El show ha sido un éxito para la afroamericana, que también dirige un talk show y tiene una empresa de producción televisiva, Bankable Productions. A pesar del seguimiento del show, que ya lleva siete temporadas, ninguna de las “Top Models” ganadoras despierta más interés que la propia Tyra, de 36 años.

Las fotos familiares de Cindy Crawford a sus 42 años despiertan, igualmente, muchí­simo interés mediático. Y por otra parte, la fama mundial de la top brasileña Gisele Bundchen se debe en buena parte a su relación sentimental – ya concluida – con el actor Leonardo Di Caprio.

Otras supermodelos como Michelle Merkin y Agyness Deyn tienen éxito astronómico en sus carreras pero no trascienden hacia el resto de nuestra cultura; las supermodelos han sido reemplazadas en los medios y en las portadas por otro tipo celebridades, como Britney Spears (cantante y bailarina pop que fue í­cono absoluto entre el 1998 y 2001), Paris Hilton (socialité heredera de una familia millonaria que saltó a la fama con un video porno), o chicas como Lindsay Lohan y Hayden Panettiere (actrices casi adolescentes, polémicas, hedonistas y mala-conducta).

Parte de la declinación de las supermodelos se debe, aparte de las enormes sumas de dinero que llegaron a exigir y de su proverbial mal comportamiento e irresponsabilidad, a que muchos diseñadores se dieron cuenta de que las supermodelos opacaban a la ropa que lucí­an en pasarela. La alemana Claudia Schiffer, una de las mujeres insignia de la “era de la supermodelo”, ha reconocido el ocaso de las top models: “Las supermodelos, tal como una vez fuimos, ya no existen. ”

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