Publicado el 28 de oct de 2008 8:40 am |

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Mantener la juventud, recuperar la lozaní­a de los años mozos o quizás tener mucho dinero y tiempo entre las manos. Son muchas las razones que se esconden tras la decisión de someterse a una cirugí­a plástica. El lado negativo aparece cuando los resultados dejan mucho que desear y además, se está expuesto para que el mundo los vea. Ese es el caso de estas celebridades.

Fotos: Wenn

La actriz Tara Reid se ha sometido a varias operaciones, sin embargo una liposucción en su abdomen dejó terribles resultados en la piel de la joven mujer

Meg Ryan, conocida por sus comedias románticas y bautizada como la “novia de América” ha sufrido particulares transformaciones en su rostro al pasar de los años

De Donatella Versace, diseñadora de la famosa casa de modas Versace, se dice que se ha operado los labios, la cara y varias partes de su cuerpo

La Toya Jackson, la hermana de Michael, ha construido su cuerpo con los años y muchos apuntan que ha sido con la ayuda del bisturí­

La famosa cantante Fergie es objeto de rumores que señalan operaciones estéticas en sus pómulos y labios

Marg Helgenberger, mejor conocida como Catherine Willows en la popular serie CSI, ha evidenciado interesantes cambios en la composición de su rostro con cada temporada de la serie

Distintas publicaciones sostienen que el cantante Barry Manilow ha pasado por el quirófano en varias oportunidades para mantener un look juvenil

Amanda Lepore, conocido í­cono transexual de EE.UU. ha transformado toda su imagen gracias a la asistencia de los cirujanos

La animadora y actriz Lisa Rhina afirma que gracias al ejercicio y la dieta logra mantener su figura, pero no descarta otro tipo de ayuditas para mantener su juventud

La galardonada Nicole Kidman ha sido señalada por una supuesta utilización indiscriminada del bótox, sin embargo sus habilidades como actriz logran traspasar esos comentarios con premiadas actuaciones llenas de expresividad

Ella es Jocelyn Wildenstein, llamada también “Cat Lady” y uno de los casos más notorios de adicción a la cirugí­a plástica. La cantidad de intervenciones realizadas en su rostro han sido valoradas en milones de dólares y siempre se ha especulado que su motivación ha sido su obsesión por los gatos y leones