Publicado el 19 de Feb de 2009 5:16 pm |

8,047 lecturas   25 comentarios

Luis Olavarrieta, el ácido y controversial animador de “Ají­ Picante”, asegura que todaví­a posee un espí­ritu de niño travieso, al que le gusta lanzar huevos en carnaval.

Este año decidió vestirse como el León de RCTV, para mantener viva la imagen de la mascota del que fue, por más de cinco décadas consecutivas, el canal preferido de los venezolanos.

— ¿Por qué decidiste disfrazarte del León de RCTV?

— Yo me iba a disfrazar de Antonini Wilson, con el mismo traje que utilicé para grabar un micro de “Ají­ Picante”, y Joseline Rodrí­guez iba a ser la Conejita Playboy. Sin embargo, luego consideré mejor vestirme del León Rctvista porque quiero que siga viva la imagen de RCTV, y también porque una vez un periodista me dijo que yo salí­a en pantalla más que el león del canal, entonces me gustó mucho la idea. Realmente no tengo problema en disfrazarme de cualquier cosa porque a mi me gusta el show.

— Entonces, ¿eres de los qué les gusta andar con un disfraz?

— No… ¡si es que yo soy un disfraz andante!, así­ me dice todo el mundo, pero en el buen sentido de la palabra. Soy un disfraz de alegrí­a y positivismo, sobre todo en este momento de cambios profesionales y personales.

— ¿Qué significado tiene para ti el carnaval?
— El carnaval se trata de alegrí­a, jocosidad, de hacer algo distinto a lo que uno es. Es quitar y poner un poco las caretas y las posturas, independientemente de lo que se quiera ocultar.

— ¿Qué es lo que más te gusta de estas fechas?
— Que son dí­as feriados y supuestamente uno deberí­a descansar y, aunque esta vez tengo que trabajar, me voy a Margarita, Coche y Puerto La Cruz, donde está la rumba. Pero lo que más me gusta del carnaval es descansar y dormir… ¡Ah! y lanzar uno que otro huevo por allí­â€¦

— ¿Quiere decir que todaví­a estás en esa etapa de jugar carnaval?
— ¡Claro!, ese espí­ritu de niño sigue dentro de mí­, además me encanta ver la cara de las “ví­ctimas” de un huevo… (risas).

— ¿Qué recuerdos tienes de tus carnavales de la infancia?
Mi papá siempre tuvo la maní­a de disfrazarnos a mis hermanos y a mí­ de “Los Tres Mosqueteros”, pero mi mamá siempre fue más cursi, nos vestí­a que si de ratoncito, elefantito, tigrito…

— ¿De qué te hubiera gustado disfrazarte y nunca pudiste?
— Fue muy cómico porque de niño siempre quise disfrazarme de karateca y, al cabo de un tiempo, me metí­ en una escuela de kárate y lo practiqué durante 4 ó 5 años y eso fue mucho mejor. Después quise disfrazarme de cura y fui monaguillo; después quise ser militar (todaví­a me encanta vestirme de militar) y entonces estuve en una escuela militar por tres años… Por eso digo que soy un disfraz, porque si un dí­a quisiera ser astronauta, me vas a ver estudiando para serlo.

— ¿Has tenido un carnaval picante?
Siempre, todos los carnavales son picantes. Recuerdo que una vez la pasamos buení­simo con el equipo de “Ají­ Picante” en el Carnaval de Rí­o de Janeiro, en Brasil.

— ¿Cuál disfraz pudiera facilitarte la vida?
El disfraz de conciencia se la facilitarí­a a algunos polí­ticos, y no quiero focalizarme en algún sector especí­fico, mi mensaje va hacia todos… Primero para los del Gobierno, para que de una u otra manera traten de ver que todo se puede resolver por el camino que nosotros estamos buscando: el de la unidad; y para la oposición para que reviva, tenga planes concretos, que sean verdaderas ideas de trabajo, de desarrollo y que dejen de buscar conflictos.

— ¿Cuál crees tú que es el disfraz más cotizado en estos tiempos?
El de Antonini Wilson… creo que ese es el mejor de todos porque ¿A quién no le encantarí­a tener una maleta llena de dólares? ¡Aunque sea echando broma!… (risas).

Ví­a Prensa RCTV Internacional

Comments are closed.