Publicado el 30 de Sep de 2011 10:35 am |

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Video: Cortesí­a Youtube

La actriz cubana Beatriz Valdés, reconocida figura de la televisión y la actuación en Venezuela, afirmó a través de una entrevista en CNN en Español, que un canal privado la vetó luego de que se negara a hablar de forma negativa de su paí­s natal, Cuba.

Cuando el periodista le preguntó sobre el tema, Valdés señaló “Sí­, claro, me lo exigieron. Yo dije: ¡No! y me vetaron (…) muchos compañeros me respaldaron, pero me costó 3 años sin volver hacer televisión en Venezuela“.

La talentosa actriz Beatriz Valdez se crió en el núcleo de una familia cubana, creció con su mamá y familia materna. Cuando tení­a sólo 8 años, se unió al taller infantil de instrucción artí­stica más prestigioso de La Habana, donde recibí­a clases de guitarra, práctica coral, teatro, escenografí­a y artes plásticas, entre otras. Luego, pasó al taller juvenil con el que viajó por muchas ciudades de Cuba.

En ese momento también se incorporó al conservatorio para tocar guitarra, donde permaneció durante 5 años, pero después decidió cambiar de especialidad, de la música a las tablas. Allí­ comenzó a hacer pelí­culas, dentro de las que figuran: «La Bella de la Alhambra», «Lejaní­a», «Los Pájaros Tirando a la Escopeta», «Como la Vida misma», «Hoy como Ayer», «Como Nosotros», y una serie para televisión de 9 capí­tulos totalmente filmada en formato de cine, «lo que significó 9 pelí­culas más» expresó Beatriz.

Llegó a nuestro paí­s como invitada al primer Foro Interamericano de Cine en el año 1989, y a partir de allí­ surgió su participación en «Pedro Navaja». Nació su hijo Mauricio, y en 1991 regresó a Venezuela para actuar en la pelí­cula «Grisalla», que se filmarí­a en Mérida. En el rodaje de esa producción se enamoró del director de fotografí­a, y gracias a ese romance se radicó en esta tierra.

Aunque la relación no continuó, la actriz siguió compartiendo su vida entre nuestro paí­s y la isla caribeña que la vio nacer, donde está su familia. Luego llegó su protagonización en «Manuela Sáenz» de Diego Risquez, papel que la consagró como una primera actriz para el cine venezolano y posteriormente caracterizó a «Catalina de Rusia» en «Miranda». Uno de sus personajes más recordados en televisión fue el de «Sol Rigores» en «Amantes de Luna Llena», pero ha realizado otras telenovelas, entre las que recuerda «Piel», «Mujer Secreta», «Guerra de Mujeres», «Las González» y «Ciudad Bendita».

No hace lo que no le gusta, no sabe decir «sí­» por compromiso. Se considera una mujer optimista al aprender a tolerar sus miedos y sus culpas para enfrentarlos con la sabidurí­a necesaria. Es amante de la literatura y del desarrollo de su espiritualidad, lo cual le agradece enormemente a su amiga del alma Elba Escobar quien la guió es este camino espiritual.

Ví­ctima del maltrato, xenofobia, difamación e injuria

En agosto del año pasado la intérprete difundió una carta en la que denunció ser ví­ctima de maltrato, xenofobia, difamación e injuria por un grupo de periodistas en un programa de espectáculos del canal Venevisión, medio con el que ella tení­a un contrato.

En ese texto destacó que se sentí­a agradecida con Venezuela por permitirle continuar con su carrera profesional, pero que hay «una xenofobia profesional y humana que padecemos los actores y creadores en general».

«Es la mejor metáfora que me ha servido de contexto para expresarme ahora, porque por primera vez en Venezuela me siento extranjera y no del paí­s, sino de mi lugar de trabajo, de mi santuario creativo, de ese santuario que me permitió habitar personajes entrañables».

Con información de RNV.gov.ve y Venevisión.net /AVN

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