Segundas partes nunca fueron tan malas
Publicado el 19 de may de 2012 2:38 pm |
(Caracas, 19 mayo. Noticias24).- El diario ABC de España realizó un artículo que recorre algunas de las peores secuelas que existen en el mundo del cine. Y es que partiendo del dicho que reza “Nunca las segundas veces fueron buenas”, este listado recorre alguno de los desaciertos más escabrosos en lo respecta a las re-ediciones de algunas cintas.
«Blade Runner 2» sin Harrison Ford, «La mujer de negro 2» sin Daniel Radcliffe, «Machete Kills» con, ay, madre, Mel Gibson… La máquina de picar carne y celuloide de Hollywood no para, con tal de «re-rentabilizar» títulos ilustres colocándole el «2» en su apellido y, en muchos casos, sin importar el culto legendario y a veces sagrado que provocó el original, o la patada en la espinilla de los cinéfilos que puede originar su segunda parte. Quizá algún productor piense que la flauta de «El Padrino 2» puede volver a sonar por casualidad, pero la realidad suele ser bien distinta. Para que anden con pies de plomo y escarmienten, allá va una videoteca siniestra de secuelas absurdas, catastróficas o sencillamente innecesarias.
Sin respeto a los mayores
Antes que nada, aclarar que esta tendencia no es, ni mucho menos, flor de un día. Allá por 1926,Rodolfo Valentino intentó exprimir el gran éxito obtenido un lustro antes con «El Caíd» con una secuela, «El hijo del Caíd», decente pero con la losa de ser concebida para salvarle del bajón de popularidad que estaba experimentando. La jugada le salió bien, aunque por la vía macabra: a las pocas semanas el ídolo fallecía y su testamento fílmico se elevó a los altares. Tampoco Hollywood respetó a un coloso como John Ford: en 1964 perpetró la tontaina «¡Valiente marino!», dirigida por Joshua Logan, secuela de su famosa «Escala en Hawai» (1955), aunque en esta ocasión sin Henry Fonda ni el oscarizado Jack Lemmon (aunque sí Walter Matthau).
¿Y qué decir de la divina «2001, una odisea del espacio» (1968) de Kubrick, resucitada 16 años más tarde en «2010: Odisea dos» (aunque el resultado tampoco era horroroso, todo hay que decirlo)? O incluso «Los pájaros» (1963) de Hitchcock sufrieron un picotazo trapero con «Los pájaros 2: el fin del mundo»(1994), telefilme donde la resignada Tippi Hedren hacía un cameo. Y su «Psicosis», más de lo mismo y con ración triple (más remake copiota de Van Sant). Tampoco es cosa de George Lucas el endiablado término «precuela», ya que en 1979 Richard Lester lanzó un flashback a la inolvidable «Dos hombres y un destino» con «Los primeros golpes de Butch Cassidy y Sundance». Para redondear la jugada, Mateo Gil devolvió al forajido Butch a su etapa veterana en la reciente «Blackthorn».
Secuelas recientes y sonrojantes
Pero pasemos a la actualidad, donde las secuelas churreras se multiplican de forma indiscriminada y desde todos los frentes. Por ejemplo, ¿era necesario torturarnos con «Dirty Dancing 2. Havana Nights» (2004) después de haber sufrido los bailoteos del pobre Patrick Swayze casi dos décadas antes? ¿No merece la horca, siguiendo con el género, «Grease 2» a no ser porque lanzó a Michelle Pfeiffer? ¿Para qué reanimar a Gordon Gekko en «Wall Street: El dinero nunca duerme», con lo bien que estaba el hombre en los 80? ¿Y los Blues Brothers? ¿Por qué John Landis se empeñó en resucitarlos 18 años después de «Granujas a todo ritmo» en «Blues Brothers 2000», cuando ni siquiera la película es de ese año sino de 1998? ¿Cabe mayor despropósito?
Bueno, sí que cabe: ahí están «La máscara 2», «Dos tontos muy tontos: cuando Harry encontró a Lloyd», «American Psycho 2» (al menos, asoma Mila Kunis por primera vez), «Instinto básico 2»… Y otras en plan sospechosas habituales, como «Clerks 2», «Cars 2», «La mosca 2» o «Hannibal». De «Human centipede 2» mejor no hablar. Aunque la medalla de oro se la lleva «Titanic 2», un engendro obra de la «factoría»The Asylum, expertos en despachar plagios y aberraciones de exitazos a toda prisa y con poquita vergüenza (lo que la Terremoto de Alcorcón es a Madonna, para entendernos).
Casos (perdidos) de casa
Y ojo que en nuestras fronteras la cosa también tiene delito: «Isi/Disi: Alto voltaje», «Las cosas del querer 2», «El lado oscuro del corazón 2» (ni con la mitad de la bandera argentina la secuela cuela)… Se libran «El crack 2» y «Fuga de cerebros 2» (lograr algo peor que la primera es imposible). Si es que ya lo dijo el sabio: segundas partes nunca fueron buenas. Por cierto, ¿cómo irá la cosa con «Sin City 2» y «Promesas del Este 2»? En el fondo, sarna con gusto no pica.
Vía ABC de España
