Publicado el 28 de may de 2012 8:37 pm |
(Caracas, 28 de mayo – Noticias24) En nuestras vidas siempre llega el momento en el que el estrés, los problemas y demás, nos hacen pensar que ya no podemos avanzar. Ese momento, conocido por todos y difícil de superar, nubla las maravillas que como humanos podemos hacer.
Pero el camino negro es muchas veces iluminado por momentos, anécdotas o personas que nos ayudan a comprender que la vida es maravillosa y vale la pena: este es el caso de Justo Gallego.
Estaría bien describirlo: un hombre mayor, 87 años. Alto, muy delgado y con los ojos profundos como si la vida no hubiese pasado desapercibida. La voz es ronca, fuerte y sus palabras directas y sinceras. Así es él. Pero lo más resaltante no es lo citado, sino que la fuerza de espíritu es hoy ejemplo para todos los que alguna vez pensaron que algo era imposible.
Justo nació en Mejorada del Campo, en Madrid, España. Con 27 años de edad y la firme creencia de que debía servir a Dios durante toda su vida, Justo entró en el monasterio de Santa María de la Huera, en Soria, de donde, tiempo después, fue expulsado por haber contraído Tuberculosis.
“De vuelta en Mejorada y frustrado este primer camino espiritual, decidí construir, en un terreno de labranza propiedad de mi familia, una obra que ofrecer a Dios”, describe la historia que se posa a la entrada de una de una construcción que cuesta creer, fue hecha por las manos de un solo hombre.
“¿Cómo que por qué? ¡Por fe!”, dijo Justo vía telefónica a Noticias24 en una llamada muy breve en la que, con pocas palabras, describió como desde hace tantos años se dedica desde tempranas horas a recoger materiales que “me regalan” o que reciclan, para construir una catedral.
“Le llaman el loco de la Catedral”, mencionó a una de las tantas personas que hoy visita este lugar un habitante del pueblo, que además ahora recibe gran cantidad de turistas. Loco o no, la realidad es que Justo lleva más de 40 años construyendo este monumento sin ningún conocimiento de arquitectura o ingeniería, sin más que las ganas de hacerle una ofrenda a un Dios que dice “milagrosamente” lo salvó.
La historia no solo ha dado la vuelta al mundo como ejemplo de superación, sino es que es un destino obligado al visitar Madrid. Además, todos los que van tienen la oportunidad de conocer a este extraordinario hombre que siempre está trabajando. De todas partes del planeta, documentalistas, periodistas y demás, van a conocer al “loco de la Catedral” y ninguno sale de su asombro. Incluso, Justo fue el tema central de la publicidad de una conocida marca de bebidas en Europa cuyo slogan era “el ser humano es extraordinario” y observando las fotos de la obra, ¿cómo pensar lo contrario?
Por: Ana Vanessa Herrero / Noticias24
