La exitosa serie “Desperate Housewives” se despide con humor tras ocho temporadas (+fotos)
Publicado el 05 de jun de 2012 8:21 pm |
(Nueva York, 04 de junio – AP).- Este final no tuvo nada de desesperado. La exitosa serie de ABC, “Desperate Housewives”, concluyó sus ocho picantes y macabras temporadas con un pulcro y afectuoso desenlace que se podrá ver en Venezuela mañana 6 de junio a través de Sony Entertainment Television. Una advertencia para quienes no hayan realizado su visita de despedida a Wisteria Lane: si no quieren enterarse de lo que sucede en el capítulo final, no lean más.
Basta con decir que todos parecen destinados a vivir felices para siempre. Todos menos Karen McCluskey (Kathryn Joosten), la maniática pero amorosa anciana que batallaba contra un cáncer, finalmente muere en paz, en su casa, como quería, con música de Johnny Mathis serenándola.
Por su parte, Bree Van de Kamp (Marcia Cross), quien era enjuiciada por asesinato —un homicidio accidental, de hecho cometido por Carlos (Ricardo Antonio Chavira), el esposo de otra ama de casa desesperada, Gabrielle (Eva Longoria)-, finamente se salva.
Bree estaba preparada para asumir la responsabilidad por sus amigos, pero, a último momento, Karen se confiesa como la autora del crimen.
Además de su falsa confesión, Karen ofrece en el estrado un tierno resumen de la vida en la urbanización de “Desperate Housewives”: “No son sólo un montón de casas en la misma zona. Es una comunidad, con gente que valora a sus vecinos”, reflexionó.
Los cargos son desestimados contra Bree, quien supera su temor al compromiso y asienta cabeza con su guapo abogado, Trip (Scott Bakula), luego que éste le asegura que su manchado pasado no le molesta. “Todos esos horribles detalles de los que hablas solo demuestran que eres humana”, le dice con cariño.
Lynette (Felicity Huffman) y Tom (Doug Savant), cuyo matrimonio parece estar a punto de desmoronarse, se reconcilian apasionadamente en el medio de Wisteria Lane, bajo la romántica luz de los faroles.
Los preparativos van viento en popa para el lujoso enlace entre Renee (Vanessa Williams) y Ben (Charles Mesure), con toda la histeria y confusión anticipadas. Por ejemplo, camino a la ceremonia en una limusina, el costoso traje de Renee es mojado por la embarazada Julie, quien sentada a su lado rompe fuente inesperadamente. Pero con Gabrielle como cómplice, Renee logra sacar un reemplazo de una tienda de vestidos de novia.
Entonces Julie (Andrea Lauren Bowen), la hija de Susan (Teri Hatcher), da a luz en el hospital mientras se intercalan imágenes de la boda y Karen exhalando su último respiro. La vida, el matrimonio y la muerte: una confluencia agridulce.
Los índices de audiencia y el calor que recibieron a “Desperate Housewives” hace ocho años se fueron apagando durante la trayectoria de la serie. El capítulo final de la primera temporada atrajo a más de 30 millones de espectadores, frente a los 8,5 millones que sintonizaron semanalmente esta última.
Pero el episodio final de dos horas (cuya segunda hora fue escrita por el creador de la serie, Marc Cherry) fue un recordatorio de por qué “Desperate Housewives” tuvo tanto éxito a su arribo en el otoño del 2004.
Apareció en la escena como un alegre suflé de chantaje, lujuria, adulterio y hermandad; como el programa al que acudir en busca de angustia sensual suburbana. Atrapó a Estados Unidos en su estreno cuando, entre muchos giros, la narradora de su historia (la vecina Mary Alice Young, interpretada por Brenda Strong) daba los pormenores de su propio suicidio.
En el corazón de este punzante universo quedan los cuatro personajes principales: la alterada profesional y madre cansada Lynette; la sexy y malcriada fiera Gabrielle; la bondadosa tontita Susan; y la dura ama de casa Bree.
Todas han pasado por tanto, pero han logrado mantenerse arraigadas, al tiempo que hordas de otros personajes entraron y salieron de la serie a través de los años.
Y ahora todo se ha acabado. Las cuatro mujeres pronto se dispersarán para seguir con sus vidas en otros lados, felices.
La primera en irse es Susan, la única sin una pareja a su lado.
“¿Tengo un último romance tórrido dentro de mí? Quizás”, le dice a su hija Julie con nostalgia. “Pero sé que si llego a estar vieja y sola podré arroparme con todos estos recuerdos (de la vida en Wisteria Lane) y estaré contenta”, sentencia.
Le ha vendido su casa a un matrimonio joven. Pero la esposa, llamada Jennifer, confiesa sus dudas de mudarse a los suburbios.
“Temo que pueda resultar un poco aburrido”, le dice a Susan.
“Ay, yo no me preocuparía por eso”, le responde Susan con una sonrisa de complicidad.
Y de hecho, la nueva ama de casa parece traer sus propios secretos y congojas a la cuadra. Al menos si la última toma de su cara de sorpresa y una caja misteriosa son un indicio.
Casi una década de emociones
Desperate Housewives hizo que los suburbios parecieran sensuales, divertidos, escabrosos y conmovedores. La serie demostró como la comedia más grosera y el drama más refinado, pueden ser una pareja ideal en la televisión. También demostró que las mujeres de cierta edad, es decir, de más de 25 años, según el lenguaje de Hollywood, pueden ser persuasivas y seductoras.
El creador del show, Marc Cherry, a quien convenció ABC de ampliar el programa a su octava temporada, estaba listo y dispuesto a despedirse. “Es momento”, dijo en una entrevista reciente. “Tuvimos un viaje maravilloso y lo he disfrutado, pero realmente me pareció que esta debía ser la última temporada. La gente me pregunta si es un momento agridulce, pero yo les digo que es ‘más dulce’. Estoy muy conforme con mi decisión”.
Conflicto legal
La serie tampoco se vio exenta de drama fuera de cámaras. El más reciente fue el protagonizado por Nicollette Sheridan, quien inició una demanda por despido injustificado que continúa en la corte.
Los cinco momentos más memorables
1.- El Misterio de Mary Alice (Temporada 1): La serie nos atrapó a todos desde un principio, especialmente cuando Mary Alice Williams, narradora de la serie, nos cuenta con un tono casi macabro cómo un día tomó un revolver y acabó con su propia vida. Aunque eventualmente el suicidio de este personaje fue resuelto, la voz de la actriz Brenda Strong continuó narrando los capítulos y comentando con compasión -y a veces ironía- sobre las aventuras de Susan, Gabrielle, Lynette y Bree.
2.- El colapso de Bree (Temporada 1): Esta podría ser una de las escenas más intensas de toda la serie. La fastidiosamente perfecta y emocionalmente inestable Bree, está en su casa limpiando cubiertos de plata cuando recibe una llamada del hospital anunciándole que su esposo Rex, quien tenía problemas del corazón, había fallecido. Con su tono cordial y amable, Bree cuelga el teléfono y termina de limpiar la cubertería, la guarda en su lugar, y se sienta en la cabecera de la mesa de comedor donde finalmente se quiebra y comienza a llorar descontroladamente.
3.- El gran salto adelante (Temporada 5): Este ha sido uno de los trucos narrativos más inteligentes de la historia de la televisión norteamericana. Para refrescar las historias y evitar que los espectadores presenciaran el crecimiento de los niños actores, la serie dio un salto de cinco años. Desde ese momento, Lynette ahora era madre de dos adolescentes gemelos, y Gabrielle había perdido su acostumbrado glamour, exhausta de criar a sus dos hijas, Juanita y Celia, que no existían en la temporada anterior.
4.- La salida de Edie Brit (Temporada 5): La serie jamás ha debido asesinar al personaje de la sexy Edie Brit, quien usualmente tenía tramas más entretenidas que las mismas protagonistas. Sin embargo, su muerte fue bastante humorística y parecía estar inspirada en las películas de Destino Final, porque justo minutos después de que su esposo la ahorcara hasta casi asfixiarla, el personaje de Nicolette Sheridan se subió a su auto a toda velocidad y termino estrellándose contra un poste de electricidad que rápidamente acabo con su vida.
5.- La consciencia de Gabriella (Temporada 8): Como esta lista ha estado llena de momentos dramáticos, también decidimos incluir un reciente giro en la trama que es un ejemplo perfecto de cómo la amistad prevalece a pesar de las cosas horribles a las que se enfrentaron estos personajes. En esta temporada final, Bree es detenida por supuestamente haber asesinado al padrastro de Gabrielle, cuando el verdadero culpable fue Carlos, esposo de esta última. Durante el juicio, el personaje de Eva Longoria con su manicura perfecta y traje de última moda, revela toda la verdad y logra salvar a su amiga de la cárcel.
