Publicado el 25 de jun de 2012 8:05 pm |

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Foto: EFE / Archivo

(Caracas, 25 de junio – Noticias24).- Nombres comunes como Ana, María, José, Carlos continúan siendo populares en América Latina, pero los cubanos ponen a prueba a los extranjeros, quienes aunque sepan algo de español se les dificulta entender y siquiera pronunciar algunos nombres sacados de la imaginación de sus padres.

La corresponsal de la BBC en la Isla, Sara Rainsford, manifestó que cuando llegó la primera vez a La Habana, jamás se imaginó que se convertiría en un obstáculo preguntar cómo se llama una persona.

La combinación de Daniel y Deisy, de ahí Daneisys

Su nombre, me dice, es Daneisys… “Perdón… ¿cómo se escribe?”, me veo forzada a preguntar. Ella me dice -de una forma que denota que ya lo ha dicho varias veces- que “es una combinación del nombre de sus padres: Daniel y Deisy, de ahí Daneisys“.

“Es muy complicado cuando recibes la lista de alumnos por primera vez”, explica la maestra Daneisys. “No sabes quiénes son los niños y quiénes las niñas, y escribirlos correctamente es una pesadilla”, añade.

Otra, Zulkary, le debe su nombre a la protagonista de una antigua telenovela.

La letra “Y”, que rara vez aparece en los nombres en español, se convirtió en la favorita de los futuros papás y mamás, dando lugar a Yulieski, Yumilis y Yaraleidis, entre otros.

Otro insólito nombre responde a Meylin, “me llamó así por la marca de carne enlatada que los cubanos solíamos recibir con nuestra tarjeta de racionamiento”

Pero por más extraños que fuesen los resultados, nadie recuerda que las autoridades hayan intervenido en controlar estas ocurrencias. Respecto al daño moral, parece al menos que no son los niños los que están sufriendo.

Con información de BBC Mundo