Publicado el 19 de May de 2010 8:31 am |

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Una pelí­cula de más de cinco horas sobre el venezolano Carlos “El Chacal”, un personaje contradictorio que estuvo en el centro de la historia del terrorismo internacional en los años 1970 y 1980, acapara el miércoles los reflectores el miércoles en el Festival de Cannes.

El joven actor venezolano Edgar Ramí­rez, que da vida al enigmático y megalómano Ilich Ramí­rez Sánchez, lleva en sus hombros “Carlos”, una teleserie de tres capí­tulos realizada por el francés Olivier Assayas, que tiene su estreno mundial el miércoles en el 63 Festival de Cannes, fuera de competencia.

El filme, que se difunde este mismo dí­a en el canal de televisión Canal+, intenta descifrar quién es ese personaje, nacido el 12 de octubre de 1949 en Caracas y que está ahora tras las rejas en Francia, cumpliendo una condena a cadena perpetua por crí­menes terroristas.

Foto: De izquierda a derecha: el actor alemán Alexander Scheer, la actriz austrí­aca Nora Von Waldstí¤tten, el director francés Olivier Assayas y el actor de origen venezolano y Edgar Ramí­rez llegan para la proyección de “Carlos”, presentada fuera de competencia en la 63 ª Festival de Cine de Cannes. 19 de mayo 2010 en Cannes. FOTO AFP / POUJOULAT Anne-Christine

“Otro realizador habrí­a podido hacer de Carlos un estereotipo: ya sea un abominable y sanguinario terrorista, o un revolucionario idealista y romántico”. Pero “Assayas no cae en eso, sino que retrata los claro oscuros del personaje”, dijo a la AFP el actor venezolano de 32 años, en ví­speras de subir las escaleras del Palacio de Festivales de Cannes.

Assayas retrata “su idealismo, su megalomaní­a, su locura, su poder de seducción, su obsesión por el sexo y el dinero. Y, a través del recorrido del personaje, retrata sobre todo la ambivalencia de una época”, señaló Ramí­rez.

El filme, que costó 15 millones, intenta descifrar esta figura importante de la extrema izquierda internacional que se convirtió en un mercernario oportunista al servicio del espionaje de paí­ses del Medio Oriente y fue detenido por la policí­a y los servicios secretos franceses en Jartum el 15 de agosto de 1994.

Foto: El actor venezolano Edgar Ramí­rez llega para la proyección de “Carlos”, presentada fuera de competencia en la 63 ª Festival de Cine de Cannes. 19 de mayo 2010 en Cannes. FOTO AFP / POUJOULAT Anne-Christine

“El filme capta la transformación del personaje”, desde sus comienzos al lado de los palestinos radicales, sus primeros atentados en Londres, la toma de rehenes de los ministros e la OPEP en Viena hasta misiones para Irak y Siria, pasando por escondites en Hungrí­a y Alemania del Este.

“Y haciendo eso, reeconstituye una época”, recalcó el intérprete de la pelí­cula, que provocó polémica incluso antes de su estreno.

No sólo le han reprochado a Assayas haber consagrado un filme a un hombre condenado por terrorismo, sino que su inclusión en la sección oficial del Festival de Cannes generó posiciones encontradas, debido a que es un filme realizado para la televisión, a lo que se oponen los estatutos del Festival.

Además, Canal + es socio oficial del Festival de Cannes, lo que también alimentó la controversia.

Esperando acallar esos reproches, los organizadores del certamen incluyeron el filme en la selección oficial del Festival, pero fuera de la competencia por la Palma de Oro.

Foto: Parte del elenco de “Carlos”, film que será presentado fuera de competencia en la 63 ª Festival de Cine de Cannes. 19 de mayo 2010 en Cannes. FOTO AFP / POUJOULAT Anne-Christine

Desde la prisión, Ilich Ramí­rez Sánchez alimentó la curiosidad por el filme, y la controversia, afirmando hace pocos dí­as a la AFP que rechazaba la pelí­cula de Assayas porque era una “falsificación voluntaria e irrisoria”.

“Leí­ el guión y contiene falsificaciones voluntarias e irrisorias”, afirmó “Carlos” desde la cárcel de Poissy, en las afueras de Parí­s.

Aunque la justicia francesa le negó la posibilidad de ver la pelí­cula antes de su difusión, dijo que habí­a leí­do el guión de la pelí­cula y que lo más le molestó de ella es la forma en que trata a “otros camaradas”, algunos que han muerto y que “son como santos para nosotros”.

“Carlos”, figura emblemática de los violentos años 70

Foto: AFP PHOTO (Archivo)

La historia de “Carlos”, el venezolano que en los años 70 fue una figura emblemática de la violencia pro-palestina en Europa y Medio Oriente, cumple a los 60 años cadena perpetua en Francia por tres asesinatos.

Nacido el 12 de octubre de 1949 en Caracas, en el seno de una familia burguesa y comunista, Ilich Ramí­rez Sánchez, llegó a dirigir espectaculares operaciones armadas, como la toma de rehenes de 11 ministros de la OPEP en Viena en 1975.

Autoproclamado “revolucionario profesional” al servicio del Frente para la Liberación de Palestina (FPLP, George Habache), “Carlos” defiende, 30 años después, la forma en que actuaban los comandos armados de los años 70.

Aunque en la cárcel de Poissy, en las afueras de Parí­s donde cumple su pena sólo pudo ver extractos de la pelí­cula que cuenta su vida, “Carlos” dijo dí­as atrás a la AFP que la cinta contiene imágenes “completamente ridí­culas”.

“Hombres histéricos con ametralladoras alemanas empujando a gente desarmada (…) Las cosas no se hací­an así­. Eramos profesionales. Comandos de alto nivel”, aseguró “Carlos” de quien la AFP pudo ver una foto reciente en la cual aparece sonriente, en buen estado fí­sico y fumando un cigarro.

Ilich Ramí­rez Sánchez, que se reivindica como un “revolucionario comunista” empezó muy joven su militancia, pues a los 15 años ya adherí­a al Partido Comunista de Venezuela. Más tarde estudiarí­a en la universidad Patrice Lumumba de Moscú, vivero del KGB, los entonces servicios de inteligencia soviéticos, donde conoció a sus primeras amistades palestinas.

Desde el seno del FPLP, donde adoptó su nombre de guerra, “Carlos”, a quien el periódico británico The Guardian agregó el apodo “El chacal”, lideró atentados en Londres (1973) y el fallido en el aeropuerto parisino de Orly (1975). En 1975 asesinó a dos policí­as y a un informante franceses en Parí­s. Poco después abandonó el FPLP y empezó a colaborar con la alemana Fracción del Ejército Rojo (RAF), a la cual pertenencí­a su compañera, Magdalena Kopp.

“Carlos” gozaba entonces de la protección de los paí­ses socialistas que le brindaban apoyo logí­stico y le encargaban atentados.

Tras la detención en febrero de 1982 en Parí­s de sus amigos Bruno Breguet y Magdalena Kopp fueron detenidos en Parí­s, “Carlos” dio al gobierno francés un ultimátum para su liberación, infructuosa.

Tras vencer ese plazo, una bomba estalla en el tren “Le Capitole” entre Parí­s y Toulouse (cinco muertos). En abril otra bomba colocada en la sede de la revista Al Watan Al Arabi en Parí­s causó un muerto. A “Carlos” se le atribuyen otros dos atentados en 1983 que dejaron cinco muertos.

Poco después se refugió en Damasco y en los 90 se trasladó a Jartúm, donde el 14 de agosto de 1994 fue detenido por agentes de inteligencia franceses, un episodio que su defensa califica de “secuestro”.

En 1997 fue condenado en Francia a cadena perpetua por los tres asesinatos de 1975.

El 25 de agosto de 2001 se casó bajo el regimen de la Charia, la ley coránica, con su abogada defensora, la francesa Isabelle Coutant Peyre. “Carlos”, que también estuvo casado con una palestina, Lana Jarrar, se convirtió al islam en los años 70.

“Carlos, el terrorista que hizo temblar al mundo”, filme del francés Olivier Assayas, está protagonizada por el también venezolano Edgar Ramí­rez.

El verdadero “Carlos” le envió dí­as atrás una carta -de la cual la AFP obtuvo una copia- en la cual le recuerda que su “ancestro común es un conquistador de apellido Ramí­rez” y le pregunta “¿por qué te prestas a una obra de propaganda contrarrevolucionaria, difamando al más conocido de los Ramí­rez?”

“Carlos” volverá al banquillo de los acusados a fines de 2010/2011 para responder sobre su su presunta participación en cuatro atentados perpetrados en Francia en 1982 y 1983.

Ví­a AFP