Publicado el 28 de jul de 2012 7:23 am |
Nueva York, 28 jul (dpa) – Parecen iguales en color y sabor, pero quien toma una lata de Coca-Cola en Brasil ingiere una dosis mucho mayor de la polémica sustancia 4-metilimidazol que quien lo hace en California, según un estudio de científicos estadounidenses.
Michael Jacobson, director del Centro de la Ciencia para el Interés Público (CSPI), publica el resultado en la revista “International Journal of Occupational and Environmental Health”.
La Coca-Cola Company señaló en un comunicado al respecto: “Todos nuestros productos son seguros y se atienen a las leyes de todos los países en los que estamos activos. Los legisladores han autorizado en todo el mundo el uso del (colorante) caramelo en nuestros productos”.
La organización de protección al consumidor CSPI, con sede en Washington, había alertado en marzo que el colorante, que oscurece la cola y otros refrescos, podría contener una sustancia cancerígena.
En California se redujo de forma drástica el contenido de 4-metilimidazol después de que el estado la pusiera en su lista de sustancias cancerígenas y que exigiera mensajes de alerta en las etiquetas de latas y botellas que contuvieran una determinada concentración.
Según las mediciones realizadas ahora, en 355 mililitros de Coca-Cola -un tamaño estándar de lata- existe en California una concentración de sólo cuatro microgramos de 4-metilimidazol. En Brasil son 267 microgramos y en Kenia, 170. En Reino Unido, Canadá, los Emiratos Árabes Unidos y México el porcentaje está entre 145 y 160 microgramos por 355 mililitros.
Por suerte la mayoría de la gente no toma tanta Coca-Cola en otros países como en Estados Unidos, dijo Jacobson. El experto destacó que tras la experiencia de California queda probado que la bebida puede producirse con menor cantidad de 4-metilimidazol, por lo que no se entiende que no se haga así en otros países. Seguramente tiene que ver con que los costes son mayores, añadió.
El 4-metilimidazol es una sustancia que se genera cuando se hace el colorante caramelo y que ha demostrado tener efectos cancerígenos en experimentos con animales. Al tomar su decisión las autoridades de California calcularon que en el caso de ingerir a diario 30 o más microgramos de la sustancia durante toda la vida, habría un caso de cáncer por cada 100.000 consumidores.
“El hecho es que no hay ninguna prueba científica firme para bajar los niveles de 4-metilimidazol, ni en California ni en ninguna otra parte”, afirmó Coca-Cola. “El caramelo en nuestras bebidas es seguro y siempre lo ha sido. Le hemos pedido a nuestros proveedores que bajen los niveles de 4-metilimidazol en California para evitar que nuestras bebidas seguras tengan que llevar una leyenda de advertencia no justificada científicamente”.
En el artículo del CSPI no se dice además que la autoridad de seguridad alimentaria europea (Efsa) analizó los datos del 4-metilimidazol y llegó a la conclusión de que eran irrelevantes, según la companía.
Sin embargo, la EFSA indicó en un comunicado en 2011 que lo mejor es mantener el contenido de sustancias colaterales como el 4-metilimidazol “lo más bajo como sea técnicamente posible”, incluso aunque no se tengan en la actualidad pruebas de que sean tóxicas o cancerígenas.
