Publicado el 08 de nov de 2012 1:29 pm |

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(Caracas, 08 de noviembre. Noticias24) Cada día son más las marcas que se suman a la fabricación de piezas económicas. Al parecer la filosofía que dicta que la etiqueta y el precio no visten va creciendo y muchas marcas y diseñadores apuestan a las colaboraciones que permitan que sus piezas sean más accesibles y, de esta manera, transformar el poder de adquisición en algo menos traumático.

Un punto muy enfático en todo esto es que muchas tiendas están optando por clonar algunas piezas en lugar de diseñar prendas nuevas. Como prueba de lo que digo se encuentra Zara, quien para mí, es una tienda que ha conseguido un éxito tremendo con las bloggers, por su poder de inmediatez al momento de clonar una prenda. La EF afirmó que, de acuerdo a un estudio aplicado a estilistas y fashionistas, Zara es la tienda preferida en este ámbito a nivel mundial y parte significativa de su éxito se debe a la gran precisión con la que ha logrado clonar una gran cantidad de prendas hermosas.

Clonar es muy diferente a copiar, desde mi punto de vista cumplen la misma función, pero se diferencian en la buena imitación, por ejemplo: cuando compras una copia la pieza simula que es de diseñador, pero cuando compras un clon no es así. Algunas tiendas comerciales optan por tomar gran parte de su inspiración de piezas de diseñadores y recrearlas a su manera, aunque no todos lo hacen de esta manera, a este acto también se le puede llamar clonar.

Por décadas China nos ha demostrado a la perfección cómo se crea una copia, se encarga de reproducir en cantidades industriales cualquier cosa, no sólo realiza copias de ropa o zapatos, también las hace de carros y artefactos electrónicos, pero pasa que nadie garantiza el nivel de calidad de estos productos y eso es algo que los clones intentan recalcar en todo momento.

Los clones no son para nada malos, aunque más adelante hablaremos de sus pros y sus contras, tenemos que resaltar que muchas tiendas que se dedican a realizarlos tienen claro su objetivo, saben muy bien que no es un diseño propio y que la innovación se perdió, pero el problema recae cuando tiendas comerciales intentan hacernos creer que se trata de diseños propios, cosa que también sucede a menudo con la persona que adquiere un “clon”.

Para nadie es un secreto el poder y la influencia que tienen las bloggers sobre la moda, ellas determinan tendencias y en muchos casos se recurre primero a sus portales web que a las mismas revistas. Ellas son presas fáciles de los clones y ¿por qué?, bueno en un principio la idea inicial era que estas jóvenes que resultaban tan normales como tú o como yo, chicas jóvenes sin una cuenta millonaria que de alguna manera, demostraban que no solo las celebridades sabían vestir y dictar tendencias, entonces las tiendas comenzaron a notar su impacto y empezaron a clonar. Ahora muchas de ellas optan por adquirir piezas clonadas que los grandes diseñadores han expuesto en sus pasarelas, pero a precios accesibles para cualquiera.

Los pros son evidentes, ¿qué fanática de la moda se enoja porque le quiten ceros a los precios de increíbles piezas de diseñador y las hagan accesibles?, pero los contras conllevan una desventaja terrible, los clones le quitan valor a las verdaderas piezas y cuando digo valor no hablo del monetario sino de la autenticidad. También lleva mucho a la uniformidad, muchas marcas se están olvidando de diseñar e innovar y optan simplemente por clonar. Isabel Marant, Louboutin Chloe, Miu Miu y Celine son algunas de los diseñadores que más han sido clonados por tiendas como Zara, Mango, H&M, Pull & Bear y hasta Forever 21.

En la moda es fácil imitar, copiar y ahora mismo clonar, y para ser franca no es la gran cosa, no hay que armar tanto alarde porque una marca clone a un diseñador de vez en cuando, pero en la persona si lo es. Clonar el estilo de alguien está mal desde cualquier punto de vista, ya sea que imites y fusiles el atuendo de una celebridad o de alguna amiga, la moda es ropa, el estilo es personalidad.

Rosshanna Bracho / missmonroee