DPA: la fotografía como arte nos muestra el camino en medio de una inundación de imágenes
Publicado el 12 de nov de 2012 3:22 pm |
(Berlín – DPA).- Los fotógrafos se han ido ganando en las últimas décadas un lugar destacado en el mundo del arte, en muchas ocasiones en base a retratar la realidad de una manera concreta y metafórica a la vez.
La imagen de una Lee Miller desnuda en la bañera de Adolf Hitler es inquietante. La fotógrafa estadounidense la tomó en la vivienda del “Führer” en Múnich en 1945, después de visitar el campo de concentración de Dachau.
¿Se trató de romper un tabú? ¿De un gesto de triunfo, una señal del trauma sufrido? La imagen en blanco y negro, que se presta a diversas interpretaciones, se exhibió este año como pieza central en la documenta de Kassel, una de las ferias más grandes del mundo.
Las fotografías y las imágenes digitales tienen un papel cada vez más importante en las bienales y exposiciones de todo el mundo, y a menudo tienen una conexión con el presente más actual, como en el caso de Miller en su momento.
Por ejemplo, el libanés Rabih Mroué recopiló una serie de siluetas de manifestantes sirios tomadas de videos caseros hechos con celulares en la documenta. La sudafricana Zamele Muholi retrató a su vez a mujeres lesbianas en África, hostilizadas o incluso violadas por su orientación sexual.
Desde que los celulares han convertido a todos en fotógrafos o videastas aficionados, nos encontramos inundados por las imágenes. Pese a ello, o justamente por eso, los trabajos artísticos con fotografías causan fascinación.
Como en un laboratorio, permiten tener una visión particular y cuentan mucho sobre el mundo. Las exposiciones con fotos periodísticas de conflictos suelen ser muy visitadas por el público, así como aquellas en la frontera con la pintura, las instalaciones o los collages.
“La fotografía entró en el seno del arte, las fronteras se diluyen”, señala Werner Lippert, director del museo del Foro NRW de la ciudad de Düsseldorf, donde este año se mostró con mucho éxito la exposición “El estado del arte de la fotografía”.
Una foto de gran formato del río Rin del alemán Andreas Gursky, titulada “Rin II”, fue vendida a fines de 2011 en Nueva York por 4,3 millones de dólares, la mayor cifra jamás pagada por una fotografía hasta entonces.
Lippert ve en la generación más joven un distanciamiento de la fotografía conceptual y una influencia más romántica. “Muchos se ocupan de lo sublime, lo grandioso”.
Por ejemplo, Alexandra Grein, discípula de Gursky, toma trozos de imágenes satelitales de Internet y crea paisajes en un estilo similar al del pintor romántico alemán por excelencia, Caspar David Friedrich.
Otros dejan de manifiesto las historias detrás de quienes retratan, como Tobias Zielony, que busca a jóvenes de los suburbios de las grandes ciudades y habla del vacío, la violencia latente y sus aspiraciones.
Muchos están vinculados con movimientos políticos o sociales, según la directora de la sección de fotografía del Museo Sprengel de Hannover, Inka Schube. Como ejemplo cita a Sven Johne, quien se dedicó a retratar habitaciones vacías de hotel en la isla italiana de Lampedusa, en contraste con los campamentos de acogida de los inmigrantes africanos abarrotados de personas.
“Me gustaría una mayor responsabilidad social de lo que implica la fotografía como documento de la historia contemporánea”, afirma esta curadora. En Estados Unidos y en Suiza se apoya la obra de los fotógrafos con donaciones de mecenas privados, subraya, algo que sería importante promover en todo el mundo.
