Publicado el 05 de dic de 2012 2:30 pm |

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Foto: FABIENNE FAUR / AFP

(Baltimore, 05 de diciembre – AFP).- “Somos una familia como las demás”, dicen mientras cocinan Rene y Lauren, dos jóvenes lesbianas, madres y pronto casadas, gracias a un nuevo derecho en Maryland (este), que esperan se aplique en todo Estados Unidos en un futuro cercano.

Video: Youtube, 05 de diciembre de 2012

“¡Es fantástico! Nos vamos a casar pronto”, se regocija ante la AFP Rene Watkins, de 28 años, bajita y de pelo color castaño, al empezar a preparar un pastel con su hija Lillian, de dos años, que decide “revolver” la mezcla.

Rene Watkins conoció hace 10 años a Lauren Debelius, de 30 años, cuando ambas eran estudiantes, y ahora viven con su hija Lillian en una casita en los suburbios de Baltimore en Maryland.

Este estado cerca de Washington es uno de los tres, junto con Maine (noreste) y Washington (noroeste), que aprobaron mediante referéndum el 6 de noviembre la legislación que permite el matrimonio homosexual.

“El matrimonio permite que la pareja esté protegida. Es una ventaja enorme”

Y la Suprema Corte, la más alta jurisdicción estadounidense, podría pronto examinar el tema, lo que despierta esperanzas entre las asociaciones que agrupan a homosexuales de que el matrimonio les sea autorizado a nivel nacional.

Rene, que trabaja en una asociación y Lauren, corredora de seguros, habían organizado en 2006 una ceremonia de compromiso, pero a partir del año próximo serán oficialmente casadas, como lo permite la ley que comenzará a regir desde el 1 de enero de 2013.

En Latinoamérica, el matrimonio homosexual está autorizado en Argentina desde 2010 y en Ciudad de México desde 2009, mientras que la Cámara de Diputados uruguaya prevé votar el 11 de diciembre un proyecto de ley sobre “matrimonio igualitario”.

“Es importante para nosotras y para nuestra familia”, dice Rene, al destacar que “el matrimonio permite que la pareja esté protegida. Es una ventaja enorme“, asegura.

Y lo será todavía más para la familia que forman las dos mujeres con su hija, concebida mediante inseminación artificial y que llevó Rene en el vientre: “Hasta que nació Lillian, Lauren no tenía ningún derecho legal sobre ella. Tuvimos que iniciar un proceso de adopción, contratar a un abogado, redactar testamentos… ¡y consultar a un psicólogo!”

Un rompecabezas

Para su próximo hijo, “Lauren no tendrá necesidad de adoptarlo”: sus “dos nombres figurarán en la partida de nacimiento”, dice Rene, consciente también de las ventajas fiscales para parejas casadas y de la reversión de un seguro de vida.

Sin embargo, “nuestros derechos cesan una vez que salimos de Maryland”, dice Lauren, al contar que su “madre vive en el vecino estado de Pensilvania. Si Rene debe ser hospitalizada de emergencia, ante la ley local, no soy miembro de su familia, por lo tanto no puedo ir a visitarla”.

“La gente dice en general: ‘Mira, Lillian tiene dos mamás’. Luego agregan: ‘¡Qué bueno!’. Y la conversación termina ahí”

Es el nuevo rompecabezas de las parejas del mismo sexo casadas -unas 130.000- en los estados en los que el matrimonio homosexual es o va a ser legal (Maryland, Maine, Washington, Connecticut, Iowa, Massachusetts, New Hampshire, Vermont, Nueva York y Washington, capital federal).

“Maryland es progresista. Somos una familia como las demás”, pero “tenemos amigos gays que viven en Wisconsin” donde “pueden ser mal vistos y no tienen las mismas garantías”, se lamenta Rene.

Por esta razón, Rene y Lauren estarían encantadas de que la Suprema Corte estudie el tema. Según un sondeo de la Universidad de Quinnipac publicado el miércoles, una cantidad creciente de estadounidenses (48%, cuando en 2008 eran 38%) se declaran a favor del matrimonio gay, mientras que el porcentaje de quienes se oponen a éste bajó (46% contra 55% en 2008).

Tabatha Kamman, heterosexual, casada y madre de Cooper, de dos años y medio, es una de las amigas de la pareja: “La gente dice en general: ‘Mira, Lillian tiene dos mamás’. Luego agregan: ‘¡Qué bueno!’. Y la conversación termina ahí”.

“Ellas quieren lo mismo que nosotros”, opina Mia Capen, madre de Camilla: “Tener una vida linda y mimar a su hija”.