Publicado el 25 de ene de 2013 9:35 pm |

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Video: Reuters TV, 17 de enero de 2013

(Caracas, 25 de enero. Noticias24).- Las confesiones sirven para quitarse un peso de encima, de eso no escapan ni los famosos ni los poderosos. El famoso que más recientemente confesó sus pecados fue el ciclista Lance Armstrong, pero no es el primero en admitir sus errores en televisión.

Lance reconoció ante Oprah Winfrey que no era “humanamente posible” ganar siete veces consecutivas el Tour de Francia sin doparse.

Antes, en 2002, Whitney Houston confesó el gran problema de su vida, el abuso de las drogas en el programa Primetime de la ABC, donde dijo que el peor demonio entre las drogas y el alcohol era ella misma, que las consumía.

En un tono más distendido, Hugh Grant le respondió a Jay Leno cuando le pregunto “en que diablos estaba pensando” cuando tuvo sexo con una prostituta en su auto en 1995.

Otra deportista, Marion Jones, destrozó su legado olímpico al confesó en 2007 que consumió esteroides, lo que la obligó a devolver sus medallas. “Traicione su confianza” dijo entre lagrimas.

En 2009 fue el grandeliga Alex Rodríguez que admitió que usó sustancias prohibidas en el año 2003. “Lo siento mucho y lo lamentó profundamente”. Ese mismo año David Letterman reconoce que tuvo sexo con mujeres que trabajaron con él.

Cinco años antes, la leyenda del béisbol, Pete Rose reconoció que apostó en el beisbol si bien aclaró que nunca lo hizo en contra de su equipo. En 1999, uno de los presidentes más queridos de EE UU, Bill Clinton, mintió al negar que tuvo una relación con Monica Lewinsky, que más tarde se vio obligado a reconocer.